Show Less

Ciudad en Obras

Metáforas de lo urbano en la literatura y en las artes

Series:

Edited By Diego Muñoz, Eugenia Popeanga and Rocio Peñalta

Este libro ofrece un itinerario a través del imaginario de lo urbano con un enfoque interdisciplinar y comparatista, aunando elementos de arquitectura y urbanismo con teoría literaria y cinematográfica. Este análisis genera una visión de la ciudad distinta, entendida como escritura plasmada en obras literarias y cinematográficas del ámbito occidental, con especial atención al espacio peninsular. Dicho itinerario a través de lugares y no-lugares, como la plaza, la calle, el mercado o el hotel, nos lleva a profundizar en la capacidad del espacio urbano para producir metáforas, símbolos y nuevas interpretaciones de lo público, de las zonas fronterizas – en las que lo público puede convertirse en privado – y del espacio de la intimidad por excelencia: la casa. Estos estudios son el resultado de varios proyectos de investigación, siendo el último «Viajar por la ciudad. Modelos urbanos en los libros de viajes y su proyección estético-literaria».

Prices

Show Summary Details
Restricted access

Espacios privados

Extract

La casa: imagen literaria de un espacio protector CARMEN MEJÍA RUIZ La importancia de este elemento urbano está recogida por J. Chevalier en su Diccionario de Símbolos que, en su primera acepción, la sitúa “en el centro del mundo” y la de ne como “la imagen del universo” (2008: 257). Si partimos de esta de nición y asumimos “la casa” como centro del mundo, uno de los motores que mueve la vida ciudadana, entenderemos que, en cuanto imagen del universo y dada la diversi- dad semántica de la ciudad, pueda connotar diversas signi caciones. De hecho el propio Chevalier en la acepción sexta añade: “La casa es también un símbolo femenino, con el sentido de refugio, protección o ser materno” (Chevalier 2008: 259). Desde esta perspectiva, la mirada curiosa del viajero por las calles de Nápoles, que en los balcones de sus casas sólo ve a mujeres, patentiza esta signi cación: Pero si hay una octava maravilla del mundo, debe ser la morada del napolitano. Creo sinceramente que la mayoría de las casas tienen cien metros de altura. Y las sólidas paredes de ladrillo alcanzan un espesor de dos metros. Se suben nueve tramos de escalera antes de llegar al “primer piso”. No, nueve no, pero algo aproximado a esa cifra. Cada ventana tiene una especie de balcón –una jaula, casi– allá lejos, lejos entre las nubes eternas, donde se halla el tejado....

You are not authenticated to view the full text of this chapter or article.

This site requires a subscription or purchase to access the full text of books or journals.

Do you have any questions? Contact us.

Or login to access all content.