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Itinerarios, viajes y contactos Japón-Europa

Edited By Pilar Garcés García and Lourdes Terron Barbosa

Japón sigue siendo un misterio para los europeos que han sentido el hipnotismo y la magia de este país por su apego a la tradición y su imparable avance tecnológico que lo sitúa a la cabeza de las vanguardias especializadas. Este enigma cautiva a especialistas de todos los campos de investigación que no han sido capaces de dar respuesta independientemente a la incógnita del país del sol naciente. Por eso este volumen pretende unir las investigaciones, estudios y análisis de diferentes disciplinas que ayuden a resolver el enigma japonés. El hilo conductor de todas las aportaciones es el del viaje y los contactos que se establecen entre japoneses y europeos que se descubren recíprocamente para admirarse, aprender unos de otros y descubrir la piedra filosofal que cada uno dice poseer. Este es un volumen que habla de la capacidad de admiración del ser humano, de su autodescubrimiento, de su pasión por vivir y aprender, pero también de una constante vital que nos mantiene alerta y nos empuja a salir al exterior. El viaje, es, en definitiva, el instrumento que derriba fronteras, permite el contacto y nos ayuda a entendernos en nuestra torre de Babel. El libro es el fruto del I Congreso Internacional y X Nacional de la AEJE (A sociación de Estudios japoneses en España) celebrado en la universidad de Valladolid, España. Su carácter internacional amplió el ámbito de investigación a Europa y Japón, por lo que en el libro se han incluido otras lenguas en las que los participantes expusieron sus resultados científicos.

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Un barbare au Japon 701 - MARTINE RENOUPREZ

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Un barbare au Japon MARTINE RENOUPREZ Universidad de Cádiz Le 27 décembre 1927, après des mois d’attente, Henri Michaux entre- prend un voyage en Équateur avec son ami, le poète Alfredo Gangoneta. Dans son Journal de voyage, Ecuador, paru en juillet 1929, il note déjà son désir de l’Orient, alors qu’il se trouve au pied du volcan Tungura- gua : « Et cette après-midi, ma musique était ‹ Tu iras dans l’orient, l’orient... ›»1. En réalité, le lecteur comprend vite qu’il s’agit de la partie orientale de l’Équateur où se dirigera l’expédition2, mais le terme résonne dans l’imaginaire de l’Équatorien de la même manière que dans celui de l’Occidental, l’Orient, avec majuscule, évoque le lointain, l’ailleurs grandiose que l’on aspire rejoindre un jour : El Oriente, un Équatorien « donne » ce mot comme Paris, dangereux tous deux, peu accessibles, sans doute merveilleux. / Quantité d’Équatoriens n’ont jamais été en Orient. C’est assurément la partie la plus riche de leur pays3. N’empêche que l’ambigüité soulevée par le terme joue aussi dans l’imaginaire de Michaux : le Jeudi 1er mars, sur le parcours tracé « De Guadalupe à Banos, à Suña, vers Méra, de l’altitude 2.040 à 1.010, quasi du désert des montagnes à la forêt tropicale », il a l’impression de traver- ser le Japon tel qu’il croit le connaître à travers ses peintures : Je passai par le Japon vers la troisième heure. Il y avait à ce moment, en...

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