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Nuevos enfoques sobre la novela corta barroca

by Mechthild Albert (Volume editor) Ulrike Becker (Volume editor) Rafael Bonilla Cerezo (Volume editor) Angela Fabris (Volume editor)
Edited Collection 296 Pages
Series: Bonner romanistische Arbeiten, Volume 115

Summary

En este volumen colectivo se reúnen miembros de diferentes equipos internacionales de investigación sobre la novela corta y los saberes del Siglo de Oro. El hilo conductor de los catorce ensayos incluidos se cifra en la tentativa de analizar – a la luz tanto de los rasgos más típicos como de la variedad y versatilidad que lo caracterizan – uno de los géneros más genuinos del Seiscientos, deudor, por un lado, del acervo de los ‘novellieri’ (a partir de Boccaccio, Bandello y Straparola), y, por el otro, de las «Novelas ejemplares» de Cervantes, con vistas a futuros desarrollos metodológicos e interdisciplinares.

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Contenido
  • Introducción
  • Pautas iniciales
  • La novela corta del Barroco: estado de la cuestión (2010–2015) y tareas pendientes
  • El nacimiento de las colecciones de novela corta en español
  • Aprobar la novela en el Siglo de Oro: la perspectiva de los censores
  • Cervantes y las Novelas ejemplares
  • Lenguas, comunicación interlingüística y verosimilitud en la novela corta cervantina
  • Variedades narrativas y estructuras representativas de la Miscelánea de Luis de Zapata en «El licenciado Vidriera» de Miguel de Cervantes
  • Del perro en Berganza. «El Coloquio de los perros» desde una perspectiva zoopoética
  • Cuestiones de género
  • El actuar simulado de las figuras femeninas de María de Zayas y Juan de Piña
  • Los juegos de la nobleza. Dinámicas lúdicas en los Desengaños amorosos de María de Zayas
  • Modelos de masculinidad en las Navidades de Madrid (1663) de Mariana de Carvajal
  • Hacia una poética de la novela corta: marginalia y feminidad en el Para algunos de Matías de los Reyes
  • Novela corta y narratividad
  • José Camerino o la disolución de la novela corta. De las Novelas amorosas al vejamen de la Dama beata
  • El Lisardo enamorado de Alonso de Castillo Solórzano: una novela, múltiples géneros
  • «No es mi intento acreditarme humanista» – erudición y novela en Navidad de Zaragoza de Matías de Aguirre
  • El segundo plano: algunas reflexiones sobre escritores secundarios, detalles, espacios y objetos en la novela corta del siglo XVII

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Mechthild Albert, Ulrike Becker, Rafael Bonilla Cerezo, Angela Fabris

Introducción

El XX Congreso de la Asociación Alemana de Hispanistas, celebrado en la Universidad de Heidelberg, fue el marco perfecto, durante el mes de marzo de 2015, para el encuentro de un grupo de especialistas europeos que, desde hace más o menos tiempo, se ocupan –con competencias, enfoques y perspectivas diferentes– de la novela corta del Barroco. La variedad de los participantes está justificada también por el hecho de que en esta sección se habían dado cita miembros de diferentes equipos internacionales de investigación. Entre ellos hay que nombrar a los que se enrolan en el Proyecto I+D+i de Excelencia La novela corta del siglo XVII: estudio y edición, con sede en la Universidad de Córdoba y bajo la dirección de Rafael Bonilla Cerezo, aprobado por primera vez en 2010 (MINECO, FFI2015-15072, 2010–2013) y renovado en el 2014 (MINECO, FF12013-41264-P). A ellos se debe, por un lado, el rescate en ediciones críticas muy rigurosas de varias colecciones de novelas del Seiscientos español, además de volúmenes de ensayo que van apareciendo en la colección Prosa Barroca de la editorial SIAL; y, por el otro, el desarrollo de la base de datos digital BIPROSA (http://www.prosabarroca.es/index.php). Junto a estos estudiosos se sitúan los que desde 2010 forman parte del proyecto «Los saberes del ocioso – Muße, Geselligkeit und Wissen im Siglo de Oro», con sede en la Universidad de Bonn (https://www.hispanistik.uni-bonn.de/die-bonner-romanistik/lehrende/prof.-dr.-mechthild-albert/aktuelle-forschungsprojekte), que goza de la financiación de la «Deutsche Forschungsgemeinschaft» y aspira a analizar las relaciones entre el saber, la experiencia y las prácticas culturales en la temprana modernidad española en el marco de una red hispano-alemana (http://www.saberes.es/home.html).

En el volumen se recopilan, además, contribuciones de otros especialistas que se han sumado algo después, cuando el proyecto de este libro sobre la novela corta aurisecular estaba adquiriendo su forma definitiva. El hilo conductor se cifra en la tentativa de analizar –a la luz tanto de los rasgos típicos como de la variedad y versatilidad que lo caracterizan– uno de los géneros más genuinos del Seiscientos, deudor, por un lado, del acervo de los novellieri (empezando por Boccaccio, Bandello y Straparola), y, por el otro, de las Novelas ejemplares de Cervantes. Es a partir de la impresión de estas últimas, en 1613, cuando el adjetivo «ejemplares» se convirtió en una constante para titular el género del relato corto, con ejemplos ← 7 | 8 → de veras afortunados, tales como las Novelas morales (1620) de Agreda, el Teatro popular. Novelas morales (1622) de Lugo y las Historias peregrinas y ejemplares (1623) de Céspedes.

En las últimas décadas, la crítica se ha interrogado en torno a la presencia más o menos cristalizada de esa «ejemplaridad» cervantina (en sentido ético y estético) en la legión de prosistas catalogados –a veces errónea y gratuitamente– como sus epígonos. Se ha delineado, por tanto, la necesidad de recurrir a otras claves para explicar la evolución de la narrativa breve en el siglo XVII, mucho más numerosa que las doce novelitas del complutense. Ya Cotarelo [1906: VII-IX], en la primera edición moderna de una colección post-cervantina, y mucho más tarde Rodríguez Cuadros [1986: 13], señalaron que «se abre aquí un interesante campo para la investigación en profundidad de la influencia de novelistas italianos que plantean una evolución y cambio de función del género respecto al modelo boccacciano». En este sentido, la producción cortesana de Castillo Solórzano (7 volúmenes), Camerino, Piña, Pérez de Montalbán, Carrillo Cerón, Sanz del Castillo, Alcalá y Herrera o Guevara nos devuelve la imagen de una narrativa que –si bien carente entonces del prestigio que otorgaban las preceptivas (con las excepciones de Bonciani y el «Proemio» e «Introducción» de Lugo a las novelas de su Teatro popular de 1622; ver Bonilla Cerezo, 2010)–, resultaba variada y capaz de recrear mundos idealizados, tanto cortesanos como urbanos, acogiendo materiales literarios de distinta procedencia. Por desgracia, muchas de estas «novelas cortesanas» [Amezúa, 1929], «de cortejo» [Armon, 2001], «cortas», «cortas marginadas» [Rodríguez Cuadros, 1979], «cultas» [Bonilla Cerezo, 2010] o simplemente «barrocas» [Ripoll, 1991] carecen todavía de estudio, e incluso de ediciones filológicas.

Al hilo del reciente examen al que han sido sometidas las Ejemplares con motivo de su IV Centenario (ver monográfico de Ínsula, 2013), el presente volumen quiere arrojar luz sobre una serie de colecciones no siempre conocidas, cuando no algo olvidadas, con vistas a futuros desarrollos metodológicos e interdisciplinares. Así las cosas, en los catorce ensayos de este libro se concede espacio –de forma directa o al bies, según rasgos más o menos evidentes– a diferentes perspectivas, entre las cuales destacan: los fenómenos de recepción y de intertextualidad, fruto de la gran influencia de los novellieri y de los maestros de la narrativa y el teatro del Barroco; las relaciones entre la novela corta y otros géneros afines, como la comedia nueva, el entremés o el diálogo; el vasto panorama de los estereotipos narrativos (argumento, temas y motivos, personajes) y estructuras típicas en novelas individuales y en las colecciones; las cuestiones de género, en relación con los conceptos de feminidad y de masculinidad y según las estrategias narrativas empleadas. El interés de los especialistas, en el presente volumen, se ha dirigido ← 8 | 9 → también hacia algunos aspectos de la sociabilidad y de la cultura material del Siglo de Oro y se ha focalizado, asimismo, en la sustancia de algunas novelas cortas híbridas y misceláneas que –bajo el imperativo del prodesse et delectare– imbrican datos enciclopédicos en el entramado narrativo. Un aspecto que sale a la luz gracias a los diferentes artículos es, al mismo tiempo, el del hibridismo de la novela corta aurisecular, o sea, las implicaciones de los diferentes géneros literarios que se mezclan en su interior y su compleja clasificación, en virtud del reciclaje de materiales de diversa procedencia: caballeresca, sentimental, bizantina o pastoril.

La estructura del volumen, sin excluir conexiones trasversales entre los trabajos aquí reunidos, se divide en cuatro secciones: un primer grupo de ensayos, presentado bajo la denominación de ‘pautas iniciales’, lo conforman pesquisas de orden general en torno a las novelas cortas en su conjunto, tomando en cuenta las características esenciales, los rasgos comunes y el proteico panorama del género; el segundo conjunto se centra en las Ejemplares cervantinas a la luz de las perspectivas lingüísticas, los fenómenos de intertexualidad y las aportaciones de los animal studies; el tercero analiza cuestiones de género –esta es, también, su denominación– cifradas en ejemplos de novelas cortas femeninas (María de Zayas y Mariana de Carvajal) y masculinas (Juan de Piña y Matías de los Reyes); finalmente, el último se interroga sobre la amplia cuestión de la narratividad, a la zaga de algunos títulos tempranos (las novelas de Diego Rosel y Fuenllana, Sebastián Mey y Antonio Liñán y Verdugo), sin obviar a Castillo Solórzano, el culto papel de José Camerino en la disolución de la novela corta o la jerarquía de la erudición en la Navidad de Zaragoza de Matías de Aguirre.

Al primer ámbito pertenece el largo ensayo de Rafael Bonilla Cerezo y Patricia Fernández Melgarejo, que pasa revista a la investigación más reciente: los artículos y monografías publicados entre los años 2010 y 2015, o que están a punto de ver la luz, acerca de la novela corta del Barroco desde la impresión de las Ejemplares de Cervantes (1613), y aun antes, hasta el canto del cisne que representaron las Intercadencias de la calentura de amor (1685) de Luis de Guevara. El amplio y articulado ensayo informa –de manera puntual– también sobre las tareas pendientes, añadiendo una extensa y actualizada bibliografía.

Manuel Piqueras Flores afronta la cuestión del nacimiento de las colecciones españolas de novelas, a partir de los antecedentes del género. Reconstruye, en fin, cómo las Ejemplares no integran, en realidad, la primera colección de este tipo escrita en España, sino la primera que fue dada a los tórculos. Profundiza a renglón seguido en los primeros años del género hasta 1620, periodo algo desatendido por la crítica, quizá porque algunos de los títulos presentan elementos ← 9 | 10 → propios del canon, sin formar verdaderamente parte de él. Por medio del análisis de algunos hipotéticos precursores, se llega a la conclusión de que Corrección de vicios (1615) de Salas Barbadillo pertenece con seguridad, como título temprano, al género que nos ocupa.

En el siguiente trabajo, el último de la sección inaugural, Anne Cayuela reseña el corpus de novelas impresas antes de y durante la suspensión de impresión de las mismas en el reino de Castilla en la década comprendida entre 1625 y 1634, con el propósito de reflexionar en torno a las modalidades de la creación literaria en situaciones de adversidades y limitaciones expresivas en un género considerado, entonces, como muy reciente y además un punto sospechoso. Se asiste, también, a un acercamiento al perfil de los censores encargados de la aprobación, quienes dieron prueba, muchas veces, de complicidad con los novelistas, hasta el punto de transformarse en agentes activos de la vida literaria. A través de una serie de informaciones paratextuales e históricas, se repasan los criterios de aceptación de las prosas de ficción y sus repercusiones formales a la hora de redactar los textos, así como las modalidades de legitimación de los novelistas –a la luz del dilema entre autocensura y libre expresión– y las alusiones insertadas en los textos acerca de la autorreflexividad del género.

Por lo que se refiere a las investigaciones que abordan aspectos, rasgos y textos específicos de las Ejemplares, el primer artículo, firmado por José Ramón Trujillo, indaga sobre el problema de la variedad de lenguas y la cuestión relacionada de la verosimilitud en la novela corta cervantina dialogando, a propósito del primer aspecto, con Leo Spitzer, a quien se debe el haber subrayado el gusto del alcalaíno por valerse de idiomas y registros lingüísticos diferentes dentro de sus relatos. Más allá del multiperspectivismo enunciado por Spitzer, el empleo preciso de las diferentes lenguas –con su concomitante valoración cultural– se revela como una técnica de certeza y donaire, patente en la comunicación de «La española inglesa». En este caso, se subraya cómo el esfuerzo de Cervantes por hacer creíbles y cercanos a sus personajes, incluye la mención de los diferentes idiomas –por ejemplo con el empleo de la lengua del otro cual fórmula de cortesía– para reforzar la credibilidad narrativa. También en el caso del «Capitán cautivo» Cervantes cuida las circunstancias lingüísticas, hasta el punto de deslizar glosas en castellano de varias palabras empleadas en su idioma original. Esto le permite, además de caracterizar a los personajes, hilvanar la intriga y dotarla de trazas de historicidad, dentro de un contexto mediterráneo y europeo de interconexión cultural.

En el segundo ensayo cervantino, Irene Rodríguez Cachón analiza los paralelos entre la Miscelánea o Varia lección (ca. 1587–1592/95) de Luis de Zapata y «El licenciado Vidriera» de Cervantes, a partir de la elección de argumentos, ← 10 | 11 → temas, motivos y estructuras similares. Al principio se delinean los rasgos de la miscelánea renacentista, que alcanza su apogeo entre 1540 y 1620, y se describen las expectativas de sus lectores (el curioso, el profesional, el que tiene ambiciones sociales) hasta que se convierte en fuente útil para la imitatio. La Miscelánea de Zapata, extraña a amaneramientos retóricos y sin compromisos evidentes, está formada por un rosario de textos en los cuales una simple noticia, una anécdota personal o una verdad curiosa se transforma en breve esbozo novelístico. De la misma manera, en el relato cervantino se entrelazan una serie de episodios y de dichos unificados a través del personaje fluctuante de Tomás Rodaja. En los dos textos cotejados aquí se percibe incluso una misma postura frente a la sociedad, considerada como inepta e injusta; un interés por el estatus de la locura, además del notable relieve concedido al motivo del viaje, con la descripción de Venecia, común a ambos títulos.

El tercer y último artículo centrado en una novela cervantina lo rubrica Teresa Hiergeist que, dejando de lado los sentidos simbólicos atribuidos a Berganza y Cipión, se concentra en la condición animal de los perros, a la luz de las sugestivas aportaciones del ámbito de los animal studies. Por un lado, en la primera parte, pone de relieve cómo la vida cotidiana de los canes del Siglo de Oro, documentada en tratados y fuentes históricas, ha dejado sus huellas en el texto cervantino. Siguiendo el hilo, subraya después que Berganza, protagonista del «Coloquio», lleva consigo, al difuminar las diferencias entre las clases, un cierto sentido subversivo que se descarga, en parte, por su ser proyectado en el mundo animal. La identidad de los dos perros «ejemplares», además, se revela constante e independiente, lo que abre el sendero crítico a cuestiones antropológicas, tales como la eliminación de los límites entre el ser humano y el animal, o –con más justeza– dejando espacio a una interpretación ambivalente de estas criaturas. El análisis se detiene, por tanto, sobre sus conductas antitéticas, la vaguedad que caracteriza a las categorías de hombre y animal en la representación cervantina y en el «divino don del habla» de los perros, estrategia que viene a poner en duda las convenciones propias de los géneros animalísticos. A través de un proceso de antropomorfización se cumple, por tanto –a la luz de las modernas aportaciones de la zoopoética–, una transición hasta una visión menos simbólica del universo animal, con la que se entremezclan unas insinuaciones indirectas en torno a las falibles perspectiva y condición humanas.

Sigue a continuación el conjunto de artículos centrados en cuestiones de género, comenzando con el ensayo de Angela Fabris, dirigido –aunque no de forma exclusiva– hacia el panorama de las novelas cortas de María de Zayas. La estudiosa considera, desde una atalaya histórica, las manifestaciones de la ← 11 | 12 → técnica del saber fingir de algunas de las protagonistas del Decameron, quienes, a veces, están movidas por el anhelo de la ficción. Tres siglos más tarde, las heroínas españolas se distinguirán por una simulación más acentuada que remite a la presencia de formas específicas de autoconciencia y de determinación. Son ellas quienes dirigen sus actos e influyen sobre su conducta. En el cotejo concreto entre las desafortunadas mujeres de Zayas y la conducta de la coprotagonista de la novela Casos prodigiosos y cueva encantada (1628) del escribano de corte Juan de Piña se observa, sin embargo, una sustancial diferencia: mientras las primeras, aunque hayan aprendido a ocultar, casi nunca logran sus deseos, la segunda –la hermosa Blanca– se las arregla para reaccionar a través de la simulación en todas las circunstancias, hasta el punto de ser ella quien determina el ritmo de los encuentros con su amado y el destino de ambos. Esto nos lleva al tratado de Torquato Accetto que, si bien desconocido en la época, da testimonio de la sensibilidad del Seiscientos hacia una categoría antropológica en fase de desarrollo: la de la «disimulación honesta».

Nobleza y cultura lúdica son los dos elementos clave entre los cuales se balancea el estudio de Frank Nagel sobre los Desengaños amorosos de María de Zayas; en este sentido, su mirada crítica se concentra primariamente en la coherencia estética entre el marco del sarao festivo y las novelas breves, y luego en el recorrido de un doble juego entre cornice y narración que permite descubrir el carácter heterónomo de las tramas narrativas a la luz de los planteamientos retóricos de Geertz en su «Thick Description: Toward an Interpretive Theory of Culture» (en The Interpretation of Culture. Selected Essays, 1973). En particular, en «El traidor contra su sangre», las dinámicas lúdicas y el uso de términos propios del juego favorecen unas consideraciones metasociales acerca de la decadencia aristocrática en el Barroco, dentro de un panorama histórico-social en el que destaca la difícil condición femenina.

En su artículo, Mechthild Albert dirige la atención hacia una autora en fase de estimable valoración crítica: Mariana de Carvajal. El acercamiento analítico a las novelas de su única colección, Navidades de Madrid y noches entretenidas (1663), se cumple de acuerdo con una precisa perspectiva metodológica; o sea, los estudios de género en relación con la crisis de los modelos de masculinidad en el contexto histórico-cultural del Barroco tardío. Teniendo en cuenta la decadencia política y moral de la España imperial en la segunda mitad del XVII y la consiguiente y citada crisis de masculinidad, la autora elabora –como se deduce del análisis de las novelas «La dicha de Doristea», «Quien bien obra, siempre acierta» y «La industria vence desdenes»– unas concepciones alternativas, propias de la modernidad pre-burguesa, donde sitúa el modelo del ‘hombre mujeril’ y se hace ← 12 | 13 → evidente el papel de la familia en tanto que factor de cohesión social, sin desdeñar la creciente importancia de los órganos judiciales del Estado.

Biographical notes

Mechthild Albert (Volume editor) Ulrike Becker (Volume editor) Rafael Bonilla Cerezo (Volume editor) Angela Fabris (Volume editor)

Mechthild Albert es Catedrática de Filología Románica en la Universidad de Bonn. Ha dedicado trabajos al nexo entre sociabilidad y literatura en el Siglo de Oro, a la literatura de vanguardia, y a la memoria histórica en la novela española actual. Dirige el proyecto "Los saberes del ocioso" en el marco del grupo de investigación internacional "Saberes humanísticos y formas de vida". Ulrike Becker, Doctora en Filología Románica, es colaboradora en la Universidad de Bonn del proyecto "Los saberes del ocioso – Muße, Geselligkeit und Wissen im Siglo de Oro" en el marco del grupo de investigación internacional "Saberes humanísticos y formas de vida". Rafael Bonilla Cerezo es Profesor Titular en la Universidad de Córdoba. Puntos clave de su investigación son la novela corta del Barroco, Góngora y el gongorismo, la crítica textual de orientación neolachmanniana, las relaciones entre la literatura y el cine y la épica burlesca del siglo XVIII. Dirige el Proyecto de Excelencia I+D+i del MINECO "La novela corta del siglo XVII: estudio y edición (y II)". Angela Fabris es Profesora Titular de Literatura española e italiana en la Universidad de Klagenfurt. Puntos clave de su investigación son la novela corta barroca, la narrativa del Trescientos, la novela pastoril, los periódicos espectatoriales en el siglo XVIII y el cine erótico italiano. Es miembro del comité directivo del grupo de investigación de "Visual Culture" de la Universidad de Klagenfurt.

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