Loading...

La muerte de Cristo como sacrificio de expiación

Síntesis bíblica y debate teológico contemporáneo

by Nicolás Massmann (Author)
©2016 Thesis 370 Pages

Summary

La muerte de Cristo fue entendida desde los inicios del cristianismo como el misterio central de redención. Muy tempranamente se extendió la idea de su valor expiatorio y la cruz se entendió a la luz del sacrificio de expiación hebreo.
Para el hombre moderno esta lectura resulta difícil. ¿Dios Padre pide el sacrificio de su Hijo para conceder su perdón? ¿Cuál es el significado bíblico de la expiación y del sacrificio? La teología contemporánea se ha hecho cargo de estas preguntas y ha procurado responder desde las raíces mismas del mensaje bíblico. El autor ofrece una visión panorámica de la discusión actual y de los principales núcleos del debate. A la luz de las contribuciones más destacadas muestra el sentido bíblico y soteriológico de la muerte de Cristo como sacrificio de expiación.

Table Of Contents

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Indice
  • Introducción
  • Primera Sección: Panorama bíblico y exegético
  • I. Antiguo Testamento
  • A. Estudio exegético
  • A.1 Estudio sobre el culto sacrificial de Israel
  • A.1.a El sistema sacrificial de Israel
  • A.1.b Clasificación de los sacrificios
  • i) Holocausto (Lv 1,2–17)
  • ii) Oblación (Lv 2,1–16; 6,7–11)
  • iii) Sacrificio de comunión o sacrificio pacífico (Lv 3,1–17)
  • iv) Sacrificios de purificación (Lv 4,1–5,13) y de reparación (Lv 5,14–26)
  • a) El sacrificio por el pecado (ḥaṭṭaʾṯ)
  • b) El sacrificio de reparación (ʾāšām)
  • A.1.c El Día de la Expiación (Yōm Kippūr)
  • i) El significado expiatorio de los ritos del Kippūr
  • a) La imposición de las manos (semīka)
  • b) El macho cabrío “para aza’zel”
  • c) Balance provisorio
  • ii) El objeto de la purificación en el Kippūr
  • A.1.d La víctima del sacrificio de expiación
  • i) La carne de la víctima inmolada
  • ii) La sangre que expía el pecado
  • a) La sangre en el sacrificio de expiación.
  • b) Lv 17,10–12: La vida de la sangre que expía el pecado
  • i) El don simbólico de la propia vida
  • ii) La dimensión simbólica de la sangre
  • iii) La sangre como elemento purificador
  • iv) Balance provisorio
  • A.2 Principales textos y posiciones de la exégesis
  • A.2.a Literatura sacerdotal: el libro del Levítico
  • i) El significado de la acción-kipper (expiación)
  • ii) El kapporet
  • a) Kapporet como “instrumento de expiación”
  • b) El kapporet dentro del conjunto ritual del Kippūr
  • c) Cubierta del arca de la alianza
  • iii) Balance provisorio
  • A.2.b Literatura profética y sapiencial
  • i) La expiación no cultual: El Siervo de Yahwe (Is 52,13–53,12)
  • a) Is 53,10: “Dio su vida en expiación [ʾāšām]”
  • b) Sustitución vicaria a través de la expiación
  • ii) La crítica sapiencial (Sal 40, 50 y 51)
  • A.2.c Expiación martirial: 2Mac 7,37–38 y 4Mac 17,21–22
  • i) La noción de expiación en la doctrina martirial
  • ii) La influencia de la teología martirial
  • A.3 Balance final
  • A.3.a La participación del oferente en el sacrificio
  • A.3.b La sangre vital, al centro del sacrificio expiatorio
  • A.3.c El espacio para la expiación no sacrificial
  • B. Noción y teología bíblica de la expiación
  • B.1 La noción bíblica de expiación
  • B.1.a El proceso de concentración expiatoria
  • B.1.b La tradición bíblica en el origen del sacrificio de expiación
  • B.1.c La convivencia con una noción no cultual de la expiación
  • B.1.d El sujeto de la expiación
  • B.1.e Un concepto bíblico de la expiación sacrificial
  • B.2 Teología bíblica del sacrificio de expiación
  • B.2.a La dimensión descendente del sacrificio
  • B.2.b Pecado, impureza y presencia de Yahwe
  • B.2.c Santidad y sacrificio de expiación
  • II. Nuevo Testamento
  • A. Estudio exegético
  • A.1 La transmisión del valor salvífico de la muerte de Cristo
  • A.1.a Las dificultades modernas de la “interpretación cultual”
  • A.1.b La importancia de la noción bíblica para la comprensión del valor salvífico de la muerte de Cristo
  • A.2 Principales textos y debate exegético
  • A.2.a Breve introducción al problema cultual paulino
  • A.2.b Textos del epistolario paulino
  • i) 1Cor 15,3–5: “muerto por nuestros pecados”
  • a) La transmisión de una confesión de fe pre-paulina
  • b) Las fórmulas de muerte y de entrega en san Pablo
  • c) El valor expiatorio (sacrificial) de la fórmula ὑπέρ en 1Cor 15,3
  • ii) 2Cor 5,21: “lo hizo pecado por nosotros”
  • a) La estructura del pasaje
  • b) El debate sobre la interpretación del v.21
  • i) Cristo, “sacrificio ḥaṭṭaʾṯ” por nosotros
  • ii) “Lo hizo pecado”: abstractum pro concreto
  • iii) La encarnación en una humanidad dominada por el pecado
  • iv) Rm 8,3: περί ἁμαρτίαν
  • a) La interpretación sacrificial
  • b) Algunas críticas al argumento sacrificial
  • v) Rm 3,25: “A él lo ha puesto Dios como ἱλα!τήριον en su sangre”
  • a) Breve introducción al pasaje
  • b) Terminología específica de Rm 3,25
  • c) Principales interpretaciones
  • i) La interpretación “tipológica” de Rm 3,25
  • ii) Rm 3,25 y la perspectiva martirológica
  • iii) La interpretación metafórica
  • iv) Balance provisorio
  • A.2.c La expiación en otras epístolas
  • i) Cartas de san Juan: 1Jn 2,2 y 4,10
  • a) 1Jn 2,2 “Él es ἱλα!μóς por nuestros pecados”
  • b) 1Jn 4,10: “Y envió a su Hijo como ἱλα!μóς por nuestros pecados”
  • ii) Carta a los Hebreos: Heb 2,17; 9,5
  • a) Heb 2,17: “A fin de ser misericordioso y Sumo Sacerdote (…), para ἱλά!κε!θαι los pecados del pueblo”
  • b) Heb 9,5: “Los querubines de la gloria cubrían con su sombra el ἱλα!τήριον”
  • iii) Balance provisorio
  • A.2.d El sacrificio de expiación en los Evangelios sinópticos
  • i) Mc 10,45 (Mt 20,28): “Dar su vida en redención (λύτρον) de muchos”
  • ii) ¿Entendió Jesús su muerte a la luz del Siervo de Yahwe (Is 53)?
  • iii) Las palabras del cáliz en la Última Cena
  • iv) Balance provisorio
  • B. Noción y teología bíblica de la expiación
  • B.1 La noción bíblica de expiación
  • B.1.a La asimilación: de la antigua a la nueva expiación
  • B.1.b Expiación a la luz de otras categorías soteriológicas: justificación, reconciliación y rescate
  • B.1.c La expiación en el Nuevo Testamento
  • B.2 Teología bíblica
  • B.2.a Representación y sacrificio de expiación
  • B.2.b Expiación y Trinidad: expiación filial
  • i) El Hijo que se entrega como víctima
  • ii) El Padre que envía al Hijo
  • iii) El Espíritu Santo, vida para la expiación
  • B.2.c Expiación de Cristo y santificación
  • Segunda Sección: El debate teológico contemporáneo sobre la expiación
  • I. Norbert Hoffmann: La fundamentación teológica de la soteriología de la expiación
  • A. Presupuestos teológicos del pensamiento de Hoffmann
  • A.1 Una visión cristocéntrica de la relación Dios-mundo
  • A.2 Stellvertretung: primero principio teo-lógico
  • A.3 Una ontología trinitaria con su vértice en la cruz
  • B. Planteamiento teológico de la expiación
  • B.1 La radicalidad del pecado
  • B.2 De la historia de la salvación a la teología
  • B.3 La reducción teológica de la soteriología de la expiación
  • B.3.a Stellvertretung del Hijo
  • B.3.b Expiación: Durch-Setzung del Hijo en los hijos
  • C. Valoración
  • C.1 El pecado a la luz de la ontología trinitaria
  • C.2 Expiación, creación y redención
  • II. Bernard Sesboüé: La expiación como intercesión existencial
  • A. Diagnóstico soteriológico
  • A.1 El riesgo de la “desconversión” y del “cortocircuito” de los conceptos
  • A.2 Soteriología descendente y ascendente
  • A.3 Categorías bíblicas y desarrollos teológicos
  • B. Sacrificio y expiación
  • B.1 El sacrificio como intercesión existencial
  • B.2 La expiación orientada a la reconciliación
  • B.2.a La expiación en el Antiguo Testamento
  • B.2.b La expiación en la nueva ley
  • B.3 Del relato bíblico a la categoría teológica
  • C. Valoración
  • C.1 La expiación no condiciona el perdón de Dios
  • C.2 Una observación sobre su soteriología narrativa
  • III. Hans Kessler: Expiación, presencia perdonante
  • A. Presupuestos cristológicos
  • A.1 Fundamento bíblico e histórico de la cristología
  • A.2 La fórmula cristológica fundamental (“Jesucristo, el hombre que…”)
  • A.3 De la cristología a la soteriología
  • B. Aproximación al sacrificio y a la expiación
  • B.1 El rechazo del enviado de Dios
  • B.2 Expiación: presencia perdonante
  • C. Valoración
  • IV. Marcello Bordoni: Expiación como obra del amor divino
  • A. La “soteriología pascual”
  • B. Principales acentos bíblicos
  • B.1 El Antiguo Testamento
  • B.2 El Nuevo Testamento
  • C. Perspectivas contemporáneas: sacrificio expiatorio como obra del amor
  • C.1 Necesidad de un nuevo enfoque de la soteriología “amartiológica”
  • C.2 Recuperar la idea bíblica “precomprensiva” de la alianza
  • C.3 De la teología de la redención a la actuación de amor
  • D. Valoración
  • V. Stephen Finlan: La expiación como doctrina soteriológica secundaria
  • A. Los principales temas
  • A.1 Sacrificio y ritos de expulsión
  • A.2 El análisis paulino
  • A.2.a Metáforas e imágenes
  • A.2.b El problema de la soteriología paulina: teología y predicación
  • A.3 La racionalización de la doctrina expiatoria
  • A.4 La soteriología evangélica de Jesús
  • A.5 La Encarnación y la doctrina de la Theosis
  • A.6 Revelación y evolución: la metáfora de la familia de Dios
  • B. Valoración
  • VI. Joseph Ratzinger: Obediencia corpórea y expresión de amor
  • A. El principio de representación y la representación de Cristo
  • B. El significado teológico de la expiación de Cristo
  • C. La dimensión cultual de la salvación cristiana
  • D. Valoración
  • VII. Otros Autores: K.H. Menke, W. Kasper, O. González de Cardedal
  • A. Karl-Heinz Menke
  • A.1 La problemática bíblica
  • A.2 Las categorías de sacrificio y expiación como categorías cristológicas
  • B. Walter Kasper
  • B.1 El testimonio de la Sagrada Escritura sobre la muerte de Jesús
  • B.2 La intención soteriológica total de Cristo: dar su vida “por”
  • B.3 Expiación y solidaridad universal de Jesús
  • C. Olegario González de Cardedal
  • C.1 Un diagnóstico soteriológico
  • C.2 Las categorías puestas “bajo sospecha”
  • VIII. Manuales de Teología Dogmática
  • A. Johann Auer: Kleine katholische Dogmatik
  • A.1 Datos histórico-bíblicos
  • A.2 Desarrollo conceptual
  • A.3 Valoración
  • B. Leo Scheffczyk, Anton Ziegenaus: Katholische Dogmatik
  • B.1 Las afirmaciones neotestamentarias sobre la muerte de Cristo
  • B.2 Objeciones y respuestas a la idea de una pasión expiatoria
  • B.3 Valoración
  • C. Michael Schmaus: Katholische Dogmatik
  • Valoración
  • D. Jean Galot: Jesús, liberador
  • D.1 La preparación sacrificial y el acontecimiento
  • D.2 Naturaleza y valor del sacrificio: la reparación
  • D.3 Valoración
  • E. Jürgen Werbick: Soteriología
  • E.1 Expiación “por” nuestros pecados
  • E.2 Liberación a través de la obra expiatoria de Cristo
  • E.3 Valoración
  • F. Giovanni Moioli: Cristologia. Proposta sistematica
  • Valoración
  • G. José Antonio Sayés: Señor y Cristo
  • G.1 El sentido de la muerte de Jesús
  • G.2 El sacrificio como redención
  • G.3 Valoración
  • Conclusiones
  • Bibliografía
  • Sagrada Escritura
  • Magisterio
  • Primera Sección: Estudios exegéticos
  • Obras específicas sobre el sacrificio
  • Obras exegéticas generales
  • Segunda Sección: Estudios de teología
  • Bibliografía por autores estudiados
  • Bibliografía de interés general sobre la teología del sacrificio de expiación
  • Otra bibliografía

← 14 | 15 →

Introducción

En uno de sus libros más célebres, Ronald Knox confesaba la dificultad que sentía al explicar el cómo se efectuó la redención obrada por Cristo: “La razón por la que Dios nos perdona es porque Nuestro Señor Jesucristo hizo reparación por nuestros pecados en la Cruz, dejándose colgar en ella como Cabeza y Representante de toda la humanidad. Esto es todo lo que sabemos acerca del proceso mediante el cual Dios nos perdona; lo demás seguirá siendo un misterio hasta el fin de los tiempos”1. La confesión del converso inglés nos pone frente a una dificultad que la soteriología contemporánea ha experimentado de modo especialmente vivo: la interpretación de la muerte de Cristo.

No caben dudas sobre el puesto central que este hecho tuvo para las primeras confesiones de fe y para el Nuevo Testamento en su conjunto. Dios había salvado al hombre de modo misterioso: a través de la muerte de su Hijo, en la forma más ignominiosa de todas, como era la crucifixión. Así, la cruz se presentó desde los inicios como la señal distintiva del cristiano, pero también como centro de controversias acerca del misterio de la redención. No obstante la firmeza de esta confesión de fe, la cruz es un misterio que la teología a lo largo de veinte siglos ha procurado esclarecer en toda la medida de sus posibilidades.

Los discípulos de Jesucristo se enfrentaron a este hecho con una serie de presupuestos teológicos heredados de la historia y la religión judías. La muerte de Cristo podía ser leída desde muchas perspectivas de la fe de Israel. Cristo se mostraba como el rescate final de la esclavitud del pecado, como el liberador del pueblo elegido y el profeta esperado desde tiempos de Moisés (Dt 18,15). Pero también la muerte de Cristo se entendió como el sacrificio de expiación que llevaba a plenitud el significado de todos los sacrificios precedentes. Las expectativas mesiánicas encontraban su respuesta en Cristo, aunque esta respuesta desafiaba la lógica de la comprensión humana.

Durante siglos, la interpretación de la muerte de Cristo como sacrificio de expiación se aceptó sin mayores reparos. No siempre fue la perspectiva ← 15 | 16 → soteriológica predominante, pero tampoco se pretendió restarle validez2. A partir de la teología escolástica, el sacrificio de Cristo se constituyó, progresivamente, en la principal categoría soteriológica que daba cuenta de la redención. La perspectiva descendente (la acción salvadora que proviene de Dios) cedió su puesto a la ascendente (Cristo obtiene la salvación en su humanidad santísima a través del sacrificio). Y lo que formaba parte de una legítima diferencia de perspectivas, fue también ocasión de interpretaciones unilaterales e inexactas. La teología reformada vio en el sacrificio la pena que el Padre descarga sobre el Hijo, identificado con el pecado del hombre. En realidad, se decía, la paradoja del castigo sería el modo escogido por Dios para revelarse y ofrecer su salvación: Dios obraría sub contraria specie. El problema de esta aproximación consiste en introducir en la Trinidad un conflicto entre la persona del Padre y del Hijo, algo que no dejó incólume el desarrollo de la teología posterior, desde luego la protestante pero también católica. En efecto, rápidamente, esta visión se extendió e influenció una parte de la oratoria sagrada, que enfatizó unilateralmente la dimensión forense del sacrificio de la cruz. La causa de la condena de Cristo se trasladó desde los hombres al Padre y el sacrificio se interpretó como la necesidad de una satisfacción exigida por éste3.

Con todo, la crítica más fuerte al sacrificio de expiación provino del movimiento ilustrado y de la influencia que éste provocó en la teología del protestantismo liberal. La idea de una redención a través del sacrificio no sólo repugnaba el ideal racionalista, sino que se vio como incompatible con su modelo religioso. En general, lo específico del cristianismo no estaba en el culto, sino en la moral. La vida y la muerte de Cristo se limitaban a ser un ejemplo sublime que todo cristiano debería imitar. Nada sería más ajeno al evangelio de Cristo que la noción de culto, una herencia judía que habría quedado completamente superada por su mensaje. Por lo demás, el protestantismo liberal no dejó de mirar con sospecha el culto de Israel, que llegó a considerar como la parte pagana del judaísmo. Con el sacrificio, ← 16 | 17 → la expiación también fue sometida a crítica. Y desde entonces hasta hoy, para no pocos, se trata de un concepto difícil de conciliar con la imagen de un Dios que san Juan define con una palabra tan clara y definitiva: Amor (1Jn 4,8). En cambio, la muerte de Cristo como sacrificio de expiación parece que nos enfrenta al problema de un Dios que, para conceder su justicia, exige como compensación el sufrimiento del Hijo. Como se verá, esta interpretación exclusivamente judicial de la expiación es ajena a la fe bíblica y, desde luego, no responde al testimonio que se alza desde los escritos del Nuevo Testamento.

Tomando distancia de la teología de la redención clásica, la soteriología contemporánea tiende a privilegiar una noción de salvación, cuando no nueva, sí al menos con acentos diversos a los tradicionales. Es así como se anteponen a las categorías soteriológicas ascendentes, que subrayan la obra humana dentro de la salvación de Dios (sacrificio, satisfacción, expiación, mérito, etc.), aquellas que van en una dirección descendente, que hacen hincapié en el carácter completamente gratuito de la salvación y que la sitúan al nivel del acto creador de Dios (liberación, gracia, participación en los dones divinos, etc.). La soteriología actual, por otra parte, tiende a privilegiar un enfoque integral de salvación (del hombre en todas sus dimensiones: sociales, culturales e históricas) y somete a crítica la perspectiva soteriológica centrada exclusivamente en una salvación entendida en términos individuales (de la propia vida, del alma). En este contexto, se comprende que la expiación haya sido sometida a una fuerte crítica o se haya interpretado desde un enfoque soteriológico acorde con los acentos descritos. Será importante no perder de vista el marco soteriológico general dentro del que nos moveremos, de modo que procuraremos ofrecer al lector las advertencias necesarias al respecto, especialmente en la segunda sección de nuestro trabajo.

La presente investigación quiere servir de instrumento de orientación al lector interesado en conocer las principales posiciones teológicas sobre el significado expiatorio de la muerte de Cristo. El estudio se propone como objetivo trazar un panorama de la investigación actual prestando atención a las principales voces de quienes intervienen. Por otra parte, nuestro interés se centrará en el ámbito de la teología católica, pero tendremos también en cuenta autores de otras confesiones cristianas cuando juzguemos que sus posiciones tienen incidencia relevante en la teología católica. La producción ← 17 | 18 → bibliográfica, especialmente los estudios exegéticos, es significativamente alta, de modo que nos atendremos a las principales voces que se han constituido en puntos de referencia para los demás estudiosos.

Desde el punto de vista de la estructura, la presente investigación se mueve en un doble frente: exegético-bíblico y teológico. Nos parece que la división no responde exclusivamente a la necesidad de proceder con orden, sino a una exigencia metodológica promovida enérgicamente por el Concilio Vaticano II (cfr. Constitución dogmática Dei Verbum, n. 24). En el primero de estos frentes, procuraremos trazar un panorama exegético de la investigación contemporánea sobre la expiación. Con este fin, por una parte, analizaremos los principales textos de la Escritura que tratan sobre el tema y que han sido mayormente estudiados y discutidos por los especialistas. Junto con esto, se ofrecerá un cuadro del debate exegético surgido a raíz de la interpretación de los principales temas. El método que seguiremos nos obligará a repetir, en ocasiones, ideas o temas ya mencionados. Intentaremos evitar las redundancias, pero la dificultad de llegar a opiniones compartidas por la exégesis y a un núcleo definido sobre el sacrificio de expiación, obliga a que la repetición sea, en ocasiones, inevitable. Por otra parte, nos proponemos presentar un concepto de expiación tal como podría desprenderse del análisis exegético. A la luz de este resultado se ofrecerá una reflexión de la teología bíblica sobre el sacrificio de expiación, mostrando el alcance teológico que la figura tenía, tanto en el marco de la fe de Israel como en el Nuevo Testamento. En esta reflexión procuraremos dar cuenta, igualmente, del estado actual de la discusión.

El segundo frente es el teológico. A diferencia de la primera parte, en esta seguiremos una estrategia diversa. En lugar de interrogarnos por las opiniones surgidas a partir de los textos analizados, presentaremos la teología que ofrecen algunos autores, a nuestro juicio, representantes de las diversas perspectivas contemporáneas y, también, provenientes de distintas tradiciones teológicas y áreas lingüísticas4. Estudiaremos algunas de sus principales ← 18 | 19 → obras y, en algunos casos, se mostrará la recepción e influencia que han tenido en la teología. Junto a la presentación de cada teólogo ofreceremos una valoración de su pensamiento a la luz de una crítica general de su obra y de los resultados obtenidos en nuestra investigación. Inmediatamente después de los autores, ofreceremos un resumido cuadro de manuales de teología dogmática que tratan nuestra temática.

La cruz de Cristo es un misterio que supera todos nuestros esfuerzos de comprensión. La confesión inicial de Knox revela una gran verdad: poseemos la certeza de que hemos sido salvados en ella; pero también somos incapaces de articular la lógica que en ella actúa. La solución, desde luego, no es la resignación, el abandono de la cruz, o la renuncia a una soteriología que procure dar cuenta, en la medida de sus posibilidades, del acontecimiento central de nuestra fe. Tampoco pasa por una reducción del misterio de la redención a un planteamiento más “atendible” según las necesidades de salvación que siente el hombre contemporáneo. Como ha subrayado Ratzinger, “el misterio de la expiación no tiene que ser sacrificado a ningún racionalismo sabiondo”5. Un trabajo teológico razonable pasa más bien por el esfuerzo de comprender una de las categorías más importantes para la fe de Israel y, desde ella, ilustrar el alcance de la muerte de Cristo como evento de salvación definitiva6. ← 19 | 20 →


1 R. KNOX, El Credo a cámara lenta, Palabra 1979, p. 240.

2 Cfr. G. GRESHAKE, La trasformazione delle concezioni soteriologiche nella storia della teologia, en SCHEFFCZYK, L., Redenzione ed emancipazione, Queriniana, Brescia 1975.

3 Cfr. B. SESBOÜE, Jesucristo, el único mediador (I), Trinitario, Salamanca 1990, 82–90.

4 Una parte importante de la bibliografía de nuestra investigación no ha sido traducida al castellano. Por consiguiente, hemos procedido de la siguiente manera: cuando exista una traducción castellana oficialmente publicada, utilizaremos dicha traducción; en cambio, los textos que sólo existen en su lengua original, los hemos traducido sin incluir en el aparato crítico la versión original, puesto que su alto número haría excesivamente pesada la lectura de la tesis. Con todo, las referencias bibliografías precisas siempre estarán disponibles para quien desee cotejar nuestra traducción con el original. También hemos dejado en el idioma original, inmediatamente después de la traducción, algunos términos o pasajes difíciles de traducir con exactitud o que admiten un cierto margen de ambigüedad.

5 J. RATZINGER, Jesús de Nazaret. Segunda Parte. Desde la Entrada en Jerusalén hasta la Resurrección, Encuentro, Madrid 2011, 279.

6 La idea de la superación cristiana del sacrificio levítico, siendo verdadera en lo esencial, corre el peligro de ignorar la realidad superada. En cambio, como apunta Cortese: “la verdadera superación es la que ha comprendido en profundidad las enseñanzas de nuestro libro [Levítico], que es todo lo contrario de aquello que se hace hoy: ignorarlo”, E. CORTESE, Levitico, Marietti, Casale Monferrato 1982, 150.

← 20 | 21 →

Primera Sección: Panorama bíblico y exegético

Para facilitar el estudio de nuestro tema, comenzaremos analizando el Antiguo Testamento. La atención se dirigirá, especialmente, al libro del Levítico, donde se describen los distintos sacrificios y, entre ellos, el sacrificio de expiación y la fiesta del Yōm Kippūr. Después de estudiar los principales textos y trazar un cuadro del sistema de sacrificios hebreo, nos detendremos en el análisis del término técnico utilizado para la expiación. El estudio de los textos nos permitirá extraer algunas conclusiones importantes para entender la expiación en el pensamiento judío. Sin esta clarificación no sería posible comprender las afirmaciones neotestamentarias que hablan de la expiación de Cristo.

El paso siguiente seguirá un esquema similar, pero aplicado al Nuevo Testamento. Es llamativo como desde muy temprano los cristianos entendieron la muerte de Cristo como expiación por los pecados. El kerigma primitivo puso esta verdad de fe a la altura de la divinidad de Jesus y de su resurrección corpórea (1Cor 15,3–4). San Pablo sólo se considera transmisor de una confesión de fe ya establecida. En cuanto al orden de la exposición, primero se estudiarán los textos y, a continuación, se desarrollará una reflexión sobre el concepto y la teología bíblica de la expiación. A modo de introducción hemos incluido un breve apartado que presenta, de modo general, las dificultades que existen para elaborar una articulación doctrinal completa de la obra redentora de Cristo. Expondremos también una breve reflexión sobre la crítica dirigida a la idea de la expiación por parte de ciertas posiciones soteriológicas contemporáneas. Al final de algunos apartados de este primer frente bíblico hemos incluido balances que resumen las temáticas tratadas. ← 21 | 22 →

← 22 | 23 →

I.   Antiguo Testamento

A.   Estudio exegético

El “sacrificio” comprende en nuestro lenguaje una realidad amplia y compleja que no encuentra un expresión correspondiente en el hebreo bíblico. Como explica Cardellini, el término hebreo más general es qorḇān7, que significa tanto ofrenda metálica como el sacrificio de un animal8. Tabet, en cambio, prefiere otro significado, que nace de la raíz hebrea qrḇ (“lo que se acerca a…”), de modo que el sacrificio implicaría el acercamiento de la víctima como una ofrenda al altar9. La versión de los LXX tradujo el término como δῶρον y de aquí pasó al latín como munus. En cambio, el término θυσία, con el que la versión griega tradujo el hebreo zeḇaḥ (y también minḥāh) –literalmente “víctima sacrificada”– fue traducido al latín como sacrificium. En castellano se ha impuesto el término sacrificio para expresar indistintamente la acción cultual sagrada (sacrum facere) y el objeto material sobre el que recae dicha acción. ← 23 | 24 →

Trazar una historia del sacrificio en las religiones y, concretamente, en la historia de Israel excede el objeto de nuestra investigación10. Nuestra atención se dirigirá a un tipo de sacrificio particular, profundamente arraigado en el culto judío: el sacrificio de expiación. Para esto, dividiremos el estudio en dos partes. En primer lugar, nos centraremos en el culto sacrificial de Israel, intentando comprender el sistema de sacrificios general del pueblo elegido, su ubicación, función y descripción en los libros sagrados y sus principales elementos. Junto con lo anterior, intentaremos poner de relieve los principales elementos que se encuentran presentes en el sacrificio de expiación y el significado que los autores y la exégesis contemporánea les dan. Una vez alcanzado este cuadro general, pasaremos, en segundo lugar, al análisis de algunos pasajes que han despertado de modo particular el interés de los exégetas modernos. La imposibilidad práctica de leer y compendiar la producción científica actual nos obligará a hacer referencia a ciertos autores y obras que, a nuestro modo de ver, reflejan de manera acertada las principales posiciones (acuerdos y debates) sobre nuestro tema.

A.1   Estudio sobre el culto sacrificial de Israel

Para estudiar el sacrificio de expiación en Israel es necesario analizar el sistema de sacrificios del pueblo judío. Como institución sagrada el sacrificio sólo se realiza dentro de un marco sacrificial general, que se hacía cargo de las diversas necesidades del pueblo ofreciendo la correspondiente respuesta cultual. Por otra parte, es necesario estudiar los diversos tipos de sacrificios descritos en el Levítico, marco legal del culto de Israel. Teniendo presentes el sistema y la clasificación de los sacrificios, atenderemos a dos temas de trascendental importancia: el Día de la Expiación (Lv 16), síntesis del culto expiatorio, y el tratamiento ritual de la víctima del sacrificio expiatorio y, de modo especial, el tratamiento de su sangre (Lv 17,11). ← 24 | 25 →

A.1.a   El sistema sacrificial de Israel

El culto sacrificial israelita tuvo un desarrollo progresivo. La descripción bíblica cultual surge de una convergencia de fuentes que tuvieron origen en diversos momentos históricos y dentro de perspectivas teológicas diferenciadas11. Esta confluencia, sin embargo, no impide afirmar que en Israel existía un sistema sacrificial unitario, completo, detallado y coherente. Los autores coinciden en sostener que alcanzó su forma definitiva después del exilio babilónico, bajo la influencia de la escuela sacerdotal12: “ningún otro ambiente ni época puede explicar mejor la formación del sistema expiatorio sacerdotal”13.

Details

Pages
370
Year
2016
ISBN (PDF)
9783653065954
ISBN (ePUB)
9783653960600
ISBN (MOBI)
9783653960594
ISBN (Softcover)
9783631673447
DOI
10.3726/978-3-653-06595-4
Language
Spanish; Castilian
Publication date
2016 (March)
Keywords
Redención Teología sacrificia Levítico Sustitución expiatoria
Published
Frankfurt am Main, Berlin, Bern, Bruxelles, New York, Oxford, Wien, 2016. 370 p.

Biographical notes

Nicolás Massmann (Author)

Nicolás Massmann es Doctor en Teología por la Pontificia Universidad de la Santa Cruz (Roma) y sacerdote. Se dedica a la pastoral universitaria en Colonia (Alemania).

Previous

Title: La muerte de Cristo como sacrificio de expiación