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El papel del oyente en la construcción de la conversación espontánea de estudiantes italianos en su interlengua y en su lengua materna

by Consuelo Pascual Escagedo (Author)
Thesis 314 Pages
Series: Linguistic Insights, Volume 238

Summary

Este libro aborda el tema de la contribución del oyente y su importancia en la construcción de la conversación espontánea. Se trata de un estudio que arroja luz sobre algunos fenómenos relacionados con el funcionamiento de la interacción oral en italiano nativo y en español lengua extranjera. En particular, atiende a los turnos de apoyo (TA), esas emisiones del oyente que transmiten al hablante seguimiento y participación activa en la conversación. A partir de los postulados del Análisis de la Conversación, se han analizado cualitativa y cuantitativamente los TA de conversaciones en dos niveles de dominio del español y en italiano. Los resultados obtenidos han permitido conocer, por un lado, la incidencia del nivel de dominio de la lengua extranjera sobre los mecanismos de producción de TA verbales, por otro, la influencia de la lengua materna sobre la lengua meta y, por último, determinar las especificidades lingüísticas y culturales en la producción de los TA de los italianos, respecto a las de los españoles. Las diferencias de los estilos conversacionales halladas indican que se requiere la creación de material didáctico que facilite la comprensión y el uso de los TA.

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Índice
  • Introducción
  • Capítulo 1. La conversación como actividad social y cultural
  • 1.1 Las competencias comunicativa y conversacional
  • 1.2 El Análisis de la Conversación
  • 1.2.1 El origen del Análisis de la Conversación
  • 1.2.2. Principios teóricos y metodológicos del Análisis de la Conversación
  • 1.2.3 La caracterización de la conversación
  • 1.3 La estructura de la conversación
  • 1.3.1 El turno conversacional
  • 1.3.2 La alternancia de turnos
  • 1.4 Los turnos de apoyo conversacionales
  • 1.4.1 Frecuencia de producción de turnos de apoyo
  • 1.4.2 Relación entre turno de habla y turno de apoyo
  • 1.4.3 Los turnos de apoyo en superposición de habla
  • 1.4.4 Las funciones de los turnos de apoyo
  • 1.4.5 La complejidad y estructura lingüística de los turnos de apoyo
  • 1.4.6 Los turnos de habla introducidos por un apoyo
  • 1.4.7 Influencia del contexto en la emisión de los turnos de apoyo
  • 1.4.8 Localización de los turnos de apoyo en relación a los lugares de transición pertinentes
  • 1.4.9 Secuencias especiales con turnos de apoyo
  • Capítulo 2. Bases metodológicas para el estudio de la conversación
  • 2.1 Primera fase: elección y delimitación del objeto de estudio
  • 2.2 Segunda fase: recogida y preparación del material
  • 2.3 Tercera fase: el análisis
  • 2.4 Cuarta fase: presentación de los resultados
  • Capítulo 3. Uso y funcionamiento de los turnos de apoyo de estudiantes italianos en su interlengua y en su lengua materna
  • 3.1 La contribución del oyente en la interacción
  • 3.2 La influencia del oyente en la interacción
  • 3.3 El papel de la superposición de habla y apoyos en la fluidez conversacional
  • 3.4 Las funciones cooperativas de los apoyos conversacionales
  • 3.4.1 Grupo A: funciones de los turnos de apoyo
  • 3.4.2 Grupo B: funciones de los turnos de apoyo
  • 3.4.3 Grupo C: funciones de los turnos de apoyo
  • 3.4.4 Recapitulación
  • 3.5 La complejidad formal de los turnos de apoyo conversacionales
  • 3.5.1 Grupo A: complejidad formal de los turnos de apoyo conversacionales
  • 3.5.2 Grupo B: complejidad formal de los turnos de apoyo conversacionales
  • 3.5.3 Grupo C: complejidad formal de los turnos de apoyo conversacionales
  • 3.5.4 Recapitulación
  • 3.6 Los turnos de apoyo como estrategia para tomar la palabra
  • 3.6.1 Grupo A: turnos de habla introducidos por un apoyo
  • 3.6.2 Grupo B: turnos de habla introducidos por un apoyo
  • 3.6.3 Grupo C. Turnos de habla introducidos por un apoyo
  • 3.6.4 Recapitulación
  • 3.7 La influencia del contexto en la producción de los turnos de apoyo
  • 3.7.1 Grupo A. Influencia del contexto en la producción de turnos de apoyo
  • 3.7.2 Grupo B. Influencia del contexto en la producción de turnos de apoyo
  • 3.7.3 Grupo C. Influencia del contexto en la producción de turnos de apoyo
  • 3.7.4 Recapitulación
  • 3.8 La emisión de turnos de apoyo no es casual
  • 3.8.1 Grupo A. Lugares de transición pertinentes y TA
  • 3.8.2 Grupo B. Lugares de transición pertinentes y turnos de apoyo
  • 3.8.3 Grupo C. Lugares de transición pertinentes y turnos de apoyo
  • 3.8.4 Recapitulación
  • 3.9 Secuencias especiales con turnos de apoyo
  • 3.9.1 Grupo A. Secuencias especiales con turnos de apoyo
  • 3.9.2 Grupo B. Secuencias especiales con turnos de apoyo
  • 3.9.3 Grupo C. Secuencias especiales con turnos de apoyo
  • 3.9.4 Recapitulación
  • 3.10 Caracterización de los turnos de apoyo en la conversación en lengua italiana
  • Capítulo 4. Conclusiones
  • Bibliografía
  • Apéndice 1. Convenciones de la transcripción
  • Obras publicadas en la colección

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Introducción

El hombre es un ser eminentemente social. Aristóteles, desde la Antigua Grecia, definió al hombre como un animal político, lo que conllevaba que los humanos necesitaban vivir en sociedad. Según el filósofo, fuera de la sociedad podían vivir solo los dioses y las bestias.

Por su parte, Marx (tomado de Fornero 2003) distingue a los seres humanos de los animales por su capacidad de transformar el mundo y de producir valores culturales. Es en la sociedad en la que nos formamos como hombres. A través de las reglas sociales y los valores que identifican a una comunidad, ordenamos nuestras vidas y nos integramos, de acuerdo con los principios, las normas y las formas de vida, para asegurar el bien común. Por tanto, más que vivir, convivimos en la sociedad, relacionándonos con los demás, compartiendo costumbres, tradiciones, valores y lengua.

La lengua, de acuerdo con Saussure (1945), es un hecho social que “no existe más que en virtud de una especie de contrato establecido entre los miembros de una comunidad”. Por tanto, se puede entender como “una ciencia que estudie la vida de los signos en el seno de la vida social” (Saussure 1945: 42).

Efectivamente, ya en el periodo de la primera infancia, empezamos a edificar la propia identidad, a dar forma a la realidad que nos circunda y a entender la vida a través del intercambio de nuestras emociones y exigencias con quienes están a nuestro alrededor. Comenzamos a socializar en el ambiente doméstico y, sucesivamente, este se extiende a esferas sociales más amplias (amigos, compañeros de estudio y de trabajo, etc.). Así, somos seres sociales que necesitamos comunicar y condividir. De tal modo que la sociedad, la cultura y la lengua en que crecemos nos forja según unos modelos que regularizan una dada colectividad. Lo que nos distingue de los demás seres sociales es que estas actividades las llevamos a cabo mediante el lenguaje. Por ello, para integrarse en las mismas, es necesario conocer y aplicar no solo las reglas lingüísticas sino también las de su uso en un determinado ← 9 | 10 → contexto social, cultural y lingüístico. A esta aptitud de los seres humanos se la denomina competencia comunicativa.

Hymes (1971) y Gumperz y Hymes (1972) definen la competencia comunicativa como la capacidad de interactuar por medio de enunciados gramaticalmente correctos y adecuados socialmente. La competencia comunicativa se obtiene a través de las experiencias llevadas a cabo en el seno de la sociedad y consta de una serie de normas que asimilamos en el desarrollo de la socialización y, por tanto, está subordinada a la sociedad y a la cultura en las que nos desenvolvemos.

No cabe duda de que “la conversación es la forma más natural, habitual y espontánea de comunicación interactiva humana” (Cestero 2016). De hecho, transcurrimos buena parte de nuestras vidas conversando y mucho de nuestro éxito en el ámbito personal y profesional depende de la calidad de nuestras interacciones. Por este motivo, es fundamental conocer y aplicar adecuadamente las normas comunicativas que rigen una determinada sociedad. Si es importante adquirir la competencia conversacional dentro de la propia cultura, tanto más lo es que se alcance en sociedades multiétnicas y multiculturales en las que se hace necesario aplicar, además de las competencias lingüísticas, las competencias sociolingüísticas y pragmáticas para desenvolverse en y con otras culturas.

Tomamos la definición de conversación espontánea ofrecida por Cestero (1994: 77). Según la autora, la conversación es una actividad de interacción social, fundamentalmente lingüística, con unas unidades y una estructura propias e independientes. Esta definición nos lleva a encuadrar nuestro trabajo dentro del Análisis de la Conversación, la Pragmática y la Sociolingüística.

El Análisis de la Conversación fue precursor en definir la conversación cotidiana como una interacción social comunicativa que comporta la activación de competencias pragmáticas y socioculturales (Sacks 1974). Con el Análisis de la Conversación cambia la manera de ver la interacción humana. Deja de considerarse como una actividad caótica, imprevisible e imposible de estudiar porque la conversación está organizada estructuralmente y presenta unas unidades mínimas, los turnos. Así, la conversación es susceptible de ser analizada empíricamente.

Desde un punto de vista funcional se pueden distinguir dos tipos de turnos que se alternan: turnos de habla y turnos de apoyo. Los ← 10 | 11 → primeros contienen las informaciones que se intercambian los interlocutores y los segundos son esas emisiones que produce el oyente para transmitir seguimiento al hablante y participación activa en la conversación (Cestero 2000a: 21). Esta distinción es crucial, ya que permite colocar al hablante y al oyente en un mismo nivel de implicación en la construcción coordinada de la interacción.

Siguiendo los presupuestos teóricos y metodológicos del Análisis de la Conversación y en el ámbito de la Lingüística aplicada a la enseñanza de las lenguas extranjeras, se han llevado a cabo algunos estudios que han caracterizado el funcionamiento y la estructuración de la conversación en diferentes lenguas y culturas. En la interacción en español nativo, Cestero (2012 y 2016) hace una revisión exhaustiva del estado de la cuestión sobre el tema. Además de las aportaciones de la autora, se recogen los avances alcanzados hasta la actualidad y se hace hincapié en que, dadas las especificidades culturales halladas hasta el momento, son necesarios más estudios sobre la estructura de la conversación en otras lenguas.

En el presente trabajo, nos centramos en el papel del oyente en la co-construcción de la interacción mediante la emisión de turnos de apoyo.

Si bien es cierto que la producción de turnos de apoyo es un acto universal en todos los idiomas, sus especificidades lingüísticas y culturales nos llevan a considerar que es necesario ampliar su estudio y aplicarlo a la enseñanza de ELE. Así, la razón principal que nos ha llevado a realizar esta investigación ha sido la de proporcionar datos que muestren las estrategias y las estructuras conversacionales empleadas por nuestros alumnos italianos de ELE con el objeto de mejorar su competencia conversacional en español.

Desde el marco teórico y metodológico del Análisis de la Conversación, hemos realizado un estudio empírico sobre el funcionamiento de los turnos de apoyo verbales en conversaciones espontáneas mantenidas en español y en italiano por estudiantes italianos de ELE. En las páginas que siguen, presentamos la investigación de manera organizada en tres capítulos cuyo contenido resumimos a continuación.

En el capítulo 1, se describe el enfoque teórico-disciplinar desde el que abordamos nuestro trabajo. Se hace una revisión del estudio de ← 11 | 12 → la conversación y de los conocimientos que tenemos en la actualidad sobre su funcionamiento y se recoge el estado de la cuestión de las investigaciones llevadas a cabo hasta hoy sobre la estructura conversacional, deteniéndonos en la evolución del estudio de los turnos de apoyo conversacionales en nativos y en estudiantes de ELE de diferentes lenguas y culturas.

En el capítulo 2, una vez establecido el marco conceptual de referencia, delimitamos el objeto de estudio, definimos los objetivos generales y específicos y formulamos las preguntas y la hipótesis de investigación. Asimismo, se enmarca y se describe la metodología de investigación utilizada que ha tenido siempre en cuenta los principios teóricos y metodológicos del Análisis de la Conversación. En particular, hemos dirigido nuestra atención hacia la descripción de las estrategias de producción de los turnos de apoyo (TA) verbales de nuestros estudiantes italianos en dos niveles de ELE y en italiano.

En el capítulo 3, se presentan los resultados obtenidos en los análisis cualitativos y cuantitativos efectuados. Nos centramos en analizar las estrategias de producción de turnos de apoyo por parte de estudiantes italianos de ELE de segundo y cuarto curso de universidad, cuando mantienen conversaciones diádicas espontáneas en español y en italiano. Para ello, hemos recogido un corpus de 45 conversaciones, llevadas a cabo por 60 participantes: 15 en español de nivel B1, 15 en español de nivel C1 y 15 en italiano, mantenidas por los mismos informantes de cuarto curso.

En particular, ofrecemos los resultados obtenidos con respecto a la proporción de producción de los turnos de apoyo y los datos más generales correspondientes al tiempo de habla y a los turnos de apoyo, la relación entre los turnos de habla (TH) y los turnos de apoyo producidos, los turnos de apoyo emitidos en superposición de habla, las funciones de los turnos de apoyo, la complejidad y estructura lingüística de los TA, los TH introducidos por un apoyo, la influencia del contexto en los TA, la localización de los TA en relación a los lugares de transición pertinentes y, por último, las secuencias especiales con turnos de apoyo.

Por último, se recogen las conclusiones generales y algunas sugerencias sobre nuevos temas de investigación que han surgido en el desarrollo de nuestro estudio. ← 12 | 13 →

La investigación que presentamos se sustenta en tres justificaciones principales. La primera, de carácter teórico, viene dada por el reconocimiento de la importancia de los TA para caracterizar la estructura y el funcionamiento de la conversación espontánea como protogénero. La segunda, de naturaleza académica e investigadora, deriva de la anterior. Dada la necesidad de llevar a cabo más estudios sobre el papel del oyente en la interacción oral, nos propusimos profundizar en el conocimiento del funcionamiento de la estructura de la conversación en el contexto de la lengua y la cultura italiana. Así, consideramos este estudio importante para poder comprender las especificidades lingüísticas y culturales de la producción de los TA. En tercer lugar, ya que los TA desempeñan un papel importante en la adquisición de la competencia comunicativa en lengua extranjera, nuestro estudio tiene también una justificación práctica. Los hallazgos de la investigación que aquí presentamos podrían utilizarse como base empírica para la creación de material didáctico que facilite la comprensión y el uso de los TA en español a los estudiantes italianos de ELE.

A excepción del trabajo de investigación tutelada llevado a cabo por la autora de esta obra (Pascual 2011 y 2012), en el ámbito de los programas de máster de lingüística aplicada a la enseñanza de ELE organizados por la universidad Nebrija, no tenemos conocimiento de que existan estudios sobre la producción de TA por parte de estudiantes italianos de ELE. En el mencionado estudio, se vislumbró que los aprendientes italianos utilizaban los turnos de apoyo siguiendo patrones diferentes a los de los hablantes nativos españoles. Las diferencias más destacadas estaban relacionadas con la frecuencia, la estructura lingüística y las funciones de los TA. Por ello, ofrecemos esta nueva investigación, fruto de un estudio de mayor volumen que se presentó como tesis doctoral en 2014, que proporciona evidencia empírica de los mecanismos de producción de los TA de los estudiantes italianos cuando conversan en español y en su lengua materna.

Por último, esperamos que este estudio abra paso a la realización de nuevas investigaciones empíricas que profundicen en el funcionamiento del fenómeno en cuestión. ← 13 | 14 →

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Capítulo 1. La conversación como actividad social y cultural

La conversación es una forma de comunicación primordial a través de la cual los seres humanos construimos nuestra identidad individual y, como seres sociales, nuestra identidad colectiva. Se trata de un objeto de estudio sumamente complejo y, como tal, ha sido abordado desde muchas perspectivas. Como consecuencia, no resulta nada fácil caracterizar la conversación como proceso comunicativo, lo que ha dado lugar a numerosas posturas diferentes a la hora de analizarla y definirla. Antes de alcanzar su autonomía en corrientes de investigación independientes, los trabajos sobre la conversación no provenían de la lingüística estrictamente. A partir de mediados del siglo XX, los estudios de la conversación se desarrollaron en el ámbito de disciplinas muy diferentes, como la filosofía, la psicología, la antropología y la sociología.

Austin (1962), dentro de la filosofía del lenguaje, propuso la teoría de los actos de habla en la cual planteó que el lenguaje no es meramente la expresión de enunciados gramaticalmente correctos. Los seres humanos usamos las palabras para llevar a cabo actos sociales, lo que conlleva el respeto de ciertas convenciones. Searle (1964 y 1969), discípulo de Austin, desarrolló la teoría de los actos de habla centrándose en los actos ilocutivos. El filósofo asume que las fuerzas ilocutivas de una oración pueden describirse siguiendo cuatro reglas: la ilocución tiene que tener un contenido proposicional, para que se realice es necesario que existan ciertas condiciones preparatorias y de sinceridad y todo acto ilocutivo se centra en lo que se pretende hacer, es decir, la intencionalidad del acto de habla. Con posterioridad, Searle (1990) aplica el concepto de intencionalidad al contexto social y sostiene que, si bien la intencionalidad colectiva no es reducible a la individual, la segunda puede explicar la primera. Por último, Grice (1975) postuló la existencia de un principio de cooperación básico en la conversación del que derivaron las cuatro ya clásicas máximas conversacionales: cuando las personas comunican, los interlocutores cooperan de manera que funcione la interacción. ← 15 | 16 → El filósofo británico, puso la base de la pragmática conversacional e introdujo la noción de implicatura. Con su teoría, defendía que, para analizar una conversación, es necesario tener en cuenta el contexto y la cultura en la que tiene lugar la acción, de manera que, dependiendo de las culturas, los contextos se entienden de manera diferente.

Biographical notes

Consuelo Pascual Escagedo (Author)

Doctora en Lingüística Aplicada por la Universidad Antonio de Nebrija (Madrid). Su línea de investigación abarca el Análisis de la Conversación, la Pragmática y la Sociolingüística. Es profesora de español lengua extranjera en las universidades L’Orientale, Federico II de Nápoles y en la Universidad de Salerno (Italia).

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