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Bastardos de la modernidad

el Bildungsroman roquero en América Latina

by Alexander Torres (Author)
Monographs XII, 290 Pages
Series: Latin America, Volume 36

Summary

Este libro abarca una crítica del impacto ontológico de la modernidad capitalista desde el Bildungsroman, el ethos barroco y la cultura juvenil que buscó construir un mundo de la vida a partir del rock. Se analizan seis novelas de formación contemporáneas de América Latina que recurren en mayor o menor medida al universo del rock: dos de México (de José Agustín y Luis Humberto Crosthwaite), dos de Colombia (de Andrés Caicedo y Efraim Medina Reyes) y dos de Argentina (de Mariana Enríquez y Juan Terranova). En este estudio se repasa la historia del Bildungsroman, género literario en cuya semilla están presentes, entrecruzados y tensionados entre sí, elementos de la Ilustración, el Romanticismo y el realismo. Se propone una nueva forma de entender el género, destacando tanto la huella de la tradición literaria hispana como la del Werther de Goethe. También se abordan la aparición del rock en México, Colombia y Argentina y su influencia sobre la tendencia iniciada en México de escribir sobre la juventud desde la juventud (Agustín), que naturalmente recurriría a la estructura del Bildungsroman. Se utilizan las seis novelas, en que la formación de los protagonistas es moldeada directa o indirectamente por la impronta del rock y la contracultura, para, nuevamente, realizar una crítica de la modernidad capitalista. Esta crítica a la que se prestan los textos en cuestión incluye la identificación y el análisis de una forma alternativa de modernidad que se resiste a la predominante: la que persiste en el ethos barroco.

Table Of Contents


Sobre el autor

Alexander Torres es doctor en literatura hispanoamericana por la Universidad de Florida. Se especializa en el Bildungsroman y la representación de formaciones populares de cultura como alternativas a las determinaciones de la modernidad capitalista. Enseña español, escritura académica y humanidades en Embry- Riddle Aeronautical University en Daytona Beach, Florida.

Sobre el libro

Este libro abarca una crítica del impacto ontológico de la modernidad capitalista desde el Bildungsroman, el ethos barroco y la cultura juvenil que buscó construir un mundo de la vida a partir del rock. Se analizan seis novelas de formación contemporáneas de América Latina que recurren en mayor o menor medida al universo del rock: dos de México (de José Agustín y Luis Humberto Crosthwaite), dos de Colombia (de Andrés Caicedo y Efraim Medina Reyes) y dos de Argentina (de Mariana Enríquez y Juan Terranova). En este estudio se repasa la historia del Bildungsroman, género literario en cuya semilla están presentes, entrecruzados y tensionados entre sí, elementos de la Ilustración, el Romanticismo y el realismo. Se propone una nueva forma de entender el género, destacando tanto la huella de la tradición literaria hispana como la del Werther de Goethe. También se abordan la aparición del rock en México, Colombia y Argentina y su influencia sobre la tendencia iniciada en México de escribir sobre la juventud desde la juventud (Agustín), que naturalmente recurriría a la estructura del Bildungsroman. Se utilizan las seis novelas, en que la formación de los protagonistas es moldeada directa o indirectamente por la impronta del rock y la contracultura, para, nuevamente, realizar una crítica de la modernidad capitalista. Esta crítica a la que se prestan los textos en cuestión incluye la identificación y el análisis de una forma alternativa de modernidad que se resiste a la predominante: la que persiste en el ethos barroco.

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Agradecimientos

Quisiera agradecer tanto a las personas que hicieron posible este libro como a los que me apoyaron para llevar a cabo su publicación. Quiero agradecer a mi esposa, Giovanna Rivero, ya que, sin ella, este libro nunca hubiera pasado de la anécdota mental y tampoco me habría acercado oportunamente a algunas de las obras que forman parte de mi corpus de análisis. Gracias por estar conmigo en cada momento de su escritura. Estoy eternamente agradecido con Gladys M. Varona-Lacey por su generosidad, por alentarme a sacar adelante este proyecto y por creer en mi trabajo. Sin ella, este libro tampoco se habría concretado. Agradezco también a Eric Zolov, pues él muy amablemente me envió las partes de la traducción de su maravilloso libro Refried Elvis (Rebeldes con causa) que necesitaba para completar mi proyecto investigativo. Asimismo, quiero darle las gracias a mi querido hermano, Christopher Torres, por su apoyo moral y material en esta etapa de mi carrera como investigador. Agradezco de forma especial al teórico y crítico Juan Duchesne-Winter, a las expertas en el Bildungsroman María de los Ángeles Rodríguez Fontela y Yolanda A. Doub y al escritor y crítico Pablo Brescia. Sus lecturas y comentarios son un auténtico aliciente para seguir adelante con la crítica literaria y teórica a pesar de las circunstancias de precarización que enfrenta. Quedo muy agradecido con el diseñador gráfico y músico boliviano Billy Castillo por crear ←ix | x→la hermosa obra gráfica que engalana la portada de este libro. Le doy las gracias a Reynaldo L. Jiménez, pues de él aprendí los fundamentos del Bildungsroman. Además, su curso enfocado en esta categoría literaria despertó mi irreductible interés de trabajar con ella. También agradezco a Efraín Barradas por sus valiosas recomendaciones de lectura. Por último, quiero agradecer a Emma Clarke. He tenido mucha suerte de trabajar con alguien tan gentil como profesional.

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  El Bildungsroman, la modernidad y América Latina

Comentario preliminar

Desde el comienzo es esencial señalar el acercamiento teórico que estructura este estudio. Se trata de una aproximación capaz de articular distintos horizontes conceptuales y fenomenológicos. Tiene capacidad para ampliar o reinventar temas ya estudiados a fondo. Por un lado, procede de la razón transversal propuesta por Wolfgang Welsch. Este filósofo sostiene que la razón “debe entenderse como razón pura, lo cual significa que … no dispone de principios referentes a contenido, sino más bien a principios formales, exclusivamente los principios lógicos. La razón es fundamentalmente una facultad inagotable de reflexión, de ahí su universalidad” (Welsch 23).1 Este aserto supone que la razón es inherente a todo ser pensante y como tal es una capacidad que puede atravesar culturas y disciplinas que aparentemente no tienen nada o tienen poco en común. Hay que aclarar, sin embargo, como explica Diego Bermejo, que

[e];l término no es un hallazgo original de Welsch, como reconoce él mismo. Aparece por primera vez, de modo esporádico y sin mayor calado filosófico, en la obra de Sartre en una única cita y sin consecuencias relevantes. Serán sobre todo Deleuze y Guattari quienes eleven el término a categoría filosófica. También será ←1 | 2→tematizado por Foucault, Derrida y Lyotard. De lo que está convencido Welsch es de que dicho concepto recorre como un leitmotiv, implícito o explícito, el pensamiento actual de la pluralidad … (61)

Para Alfonso de Toro, la idea de Welsch es una herramienta muy potente en la fase histórica actual de la modernidad, pues en la nueva realidad inaugurada por los atentados del 11 de septiembre de 2001 “todas las teorías … parecen desvanecerse en una utopía teórica” (195). El concepto de la transversalidad o razón transversal potencia y revitaliza el modo en que se examina y se comenta, esto es, de forma dinámica y compleja, un tema, problema u objeto de estudio a fin de (se sobrentiende) resolverlos o comprenderlos. No obstante, de Toro amplía o suplementa la labor teórica de Welsch proponiendo una forma particular de entender la noción de la hibridez. El modo en que este investigador plantea esta idea no sólo toma en cuenta el aspecto epistemológico-cultural enfocado por la razón transversal, sino también las categorías de “ ‘transmedialidad’ y ‘cuerpo’/’sexualidad’ ” (216). Para de Toro, la transmedialidad “significa el intercambio de … una multiplicidad de posibilidades mediales. Además, este concepto incluye diversas formas de expresión y representaciones híbridas” (229–230). En cambio, “cuerpo/sexualidad” es una

construcción híbrida y medial de las orillas, donde los límites entre victimarios y víctimas, entre poder e impotencia se permeabilizan y se confunden de tal forma que tienden a desaparecer … En el contexto cuerpo se representan los temas de la represión, discriminación, opresión, confrontación, deseo y castigo, aquellos entre dispositivos de la sexualidad y del poder, entre un orden simbólico y uno imaginario. (232)

El acercamiento teórico empleado aquí está inspirado en este modelo en que de Toro afirma que “hibridez, transversalidad, transmedialidad y cuerpo fomentan un análisis e interpretación transdisciplinaria, transcultural y transtextual” (217). Así y todo, en este estudio se replanteará de la siguiente manera: la categoría de hibridez supondrá la posibilidad de articular y cruzar distintos horizontes conceptuales y culturales, códigos o prácticas significativas y múltiples maneras de “ser en el mundo”, que implica la dimensión corporal. En cuanto a esto último, se hará un acercamiento a lo corporal desde la semiótica, el vitalismo y la fenomenología. Con esta aproximación metodológica en mente –capaz de juntar disciplinas (y desde distintos enfoques geográficos y étnicos) como la crítica y la teoría literarias, la semiótica, la filosofía, los estudios culturales y las ciencias sociales en general, entre otras– se debe leer este estudio.

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Aparte de esto, es preciso señalar que uno de los cometidos aquí es demostrar cómo entronca el surgimiento del género del Bildungsroman –también novela de formación o de aprendizaje– con el fenómeno de la modernidad, principalmente las variantes barroca y capitalista de ésta dentro del contexto latinoamericano. Dicha tarea se llevará a cabo a lo largo de esta investigación usando como principal objeto de análisis seis Bildungsromane latinoamericanos. Y para ello, se hace necesario crear un marco crítico donde se plantee una teoría de la modernidad y cómo encuadra en ese contexto el género en cuestión. Las novelas que se analizarán son De perfil (México, 1966) de José Agustín (1944) e Idos de la mente (México, 2001) de Luis Humberto Crosthwaite (1962), ¡Que viva la música! (Colombia, 1977) de Andrés Caicedo (1951–1977) y Técnicas de masturbación entre Batman y Robin (Colombia, 2002) de Efraim Medina Reyes (1967) y Cómo desaparecer completamente (Argentina, 2004) de Mariana Enríquez (1973) y Mi nombre es Rufus (Argentina, 2008) de Juan Terranova (1975). No sólo une estas obras el hecho de que sean Bildungsromane contemporáneos, sino también la música rock como medio de formación con respecto a los protagonistas y la modernidad como tema implícito. Cabe destacar que el fenómeno cultural del rock igualmente se examinará en relación tanto con las variantes del período sociohistórico en discusión como con la novela de formación.

En lo que respecta al título de esta obra –Bastardos de la modernidad: el Bildungsroman roquero en América Latina–, conviene aclarar su proveniencia. Franco Moretti, en su importante y emblemático libro sobre la novela de formación europea –Il romanzo di formazione (1986/1999), traducido del italiano al inglés como The Way of the World: The Bildungsroman in European Culture (1987/2000)– afirma que la “forma más bastarda de todas [el Bildungsroman] llega a ser el género dominante de la narrativa occidental. Porque los dioses de la modernidad, a diferencia de los del rey Lear, de verdad defienden a los bastardos” (11).2 En otras palabras, este género impuro que emerge en el siglo XVIII refleja un Occidente en que tanto la influencia como el protagonismo político y social de la nobleza están siendo reemplazados por los de aquellos que carecen de ilustre linaje, es decir, los “bastardos”. El término “bastardo” también tiene aquí un segundo referente. Está relacionado con el momento histórico conocido como el Barroco. Una de las características sobresalientes de esta época es el alejamiento de Dios (la primera muerte de éste, por así decirlo), tanto para los que pertenecen a la tradición católica como protestante, del plano humano. En el sujeto occidental, provoca, por un lado, el exceso con el que se asocia el Barroco y, por otro, ante la inseguridad trascendental, melancolía. En pocas palabras, la humanidad, abocada a la suerte de tantos hijos espurios, queda huérfana en la infinita extensión del cosmos. En ←3 | 4→el sujeto occidentalizado del Nuevo Mundo, las costumbres y los rituales de los pueblos originarios desembocan en las creencias impuestas por la conquista y la evangelización católica. Por ejemplo, aun cuando, según Bolívar Echeverría, no pudieron hacerlo “sin el recurso a algún elemento técnico propio, sin un cultivo aunque sea de baja intensidad de los usos y costumbres ancestrales, sin la insistencia en un mínimo de identidad propia; insistencia que, a su vez, equivalía a una fidelidad recalcitrante a la ‘idolatría’ y que llevaba así a un estado de pecado mortal” (“Meditaciones sobre el barroquismo” 199), los macehuales –”gente del pueblo” en la cultura nahua (León-Portilla 24)– llegarían a adorar a la Virgen de Guadalupe, que reemplazó el antiguo culto a Tonantzin, la “madre de los dioses” (Sahagún 329). La bastardía barroca no sólo implica la desaparición o trastocamiento del eje divino, sino el engendramiento de formas culturales impuras, esto es, el cruce de marcas y comportamientos culturales con diferencias notorias, así como poco evidentes. En lo que atañe al Barroco, Lois Parkinson Zamora confirma que

es híbrido e inclusivo, y cualquier definición precisa debe incluir los modos indígenas y africanos de concebir y expresar el universo. Sus energías transculturales se mueven en varias direcciones, por supuesto, y mientras España y Portugal impusieron las estructuras de la Contrarreforma en América, ésta, a su vez, alimentó las energías creativas de Europa de una manera aún visible de Sevilla a Roma y a Amberes … (xxii)

El tercer referente de “bastardo” es la cultura juvenil que surge en la segunda mitad del siglo XX y que se extiende por el mundo. Y no se puede pensar en esta formación cultural sin uno de sus imprescindibles elementos definitorios: la música rocanrol. Estos jóvenes, impulsados por las circunstancias de la época, trazan una línea divisoria entre sí mismos y sus supuestos protectores y orientadores (el mundo adulto). Van asumiendo la orfandad o semiorfandad de los bastardos para enfrentarse con una sociedad que encauza sus energías hacia el tedio, el fariseísmo, la discriminación y la represión tanto propia como ajena. Pero encuentran un hogar en un mundo en que la vitalidad de la hibridación cultural que constituye el rock es un umbral abierto a la embriaguez tanto terrible como sagrada y restauradora de lo dionisíaco. Dicho de otra manera, dentro de las fronteras delimitadas por esta cultura musical, bastarda, de orígenes híbridos, desde cuyos elementos se vislumbra el poder destructor y constituidor de lo heterogéneo, se abre un espacio, un horizonte, a partir del cual se puede satisfacer el impulso arquetípico de tener una experiencia, si bien de forma cíclica por ser inaprensible, de plenitud, que en la modernidad, tomada por la lógica de los nacionalismos modernos y del valor ←4 | 5→económico, ha sido atomizada y cambiada por el estado-nación y el consumo masivo y profano.

¿Qué es el Bildungsroman?

Bildungsroman y conciencia histórica

Cuando se piensa en el Bildungsroman, se remite uno a la novela alemana de Johann Wolfgang von Goethe Los años de aprendizaje de Wilhelm Meister (1795–1796). A pesar de la tendencia de circunscribir el Bildungsroman a la producción literaria del norte de Europa Occidental que gira en torno a esta novela como paradigma, aquí se entenderá el término de acuerdo con estudios recientes que amplían su alcance tanto en lo que respecta a la producción literaria en otras regiones como a nivel teórico. Como aquí el objeto de estudio son seis novelas latinoamericanas (de México, Colombia y Argentina, dos de cada país) a las que, por un lado, se aplicará la denominación Bildungsroman y que, por otro, también son de “temática de rock” (o “temática rock”), para usar la terminología de los autores cubanos Raúl Aguiar y José Miguel Sánchez (Yoss), se requiere de entrada una aproximación teórica que se desvíe de los acercamientos tradicionales. Como ya se indicó, Franco Moretti ofrece un importante estudio sobre el Bildungsroman en su libro Il romanzo di formazione, pero, por una parte, este teórico no va más allá de la producción literaria de Europa Occidental y, por otra, establece un marco cronológico que sólo va de fines del siglo XVIII a principios del siglo XX. Para Moretti, el Bildungsroman desaparece con la conclusión de la Primera Guerra Mundial (257). No obstante, en su planteamiento de los principios argumentales que constituyen el Bildungsroman, revela una clave que no sólo justifica la existencia de Bildungsromane contemporáneos, sino que también se presta a su análisis.

Según Moretti, el Bildungsroman es la “ ‘forma simbólica’ de la modernidad” (Il romanzo di formazione 5).3 Para el crítico literario el género se vincula estrechamente a los cambios sociales y políticos que tienen lugar en la segunda mitad del siglo XVIII europeo, a fines del cual se publica la referida obra de Goethe. Moretti hace referencia a dos acontecimientos históricos que considera los desencadenantes principales de la tradición literaria en cuestión: la Revolución Industrial que da lugar al capitalismo moderno y la Revolución Francesa (1789–1799). En primer lugar, afirma que “los nuevos desequilibrios y las nuevas leyes del mundo capitalista … imponen una movilidad antes desconocida” (4).4 Esto ocasiona, según el estudioso, el abandono del campo por la ciudad, es decir, produce cambios radicales ←5 | 6→en el mundo del trabajo y altera el antiguo proceso de socialización de la juventud, haciendo que ésta se vuelva una preocupación social (4). Moretti asevera que la movilidad desencadenada por el nuevo capitalismo hace que el aprendizaje ya no sea “el lento y previsible camino hacia el trabajo del padre”, sino que estimula una “exploración del espacio social” (4).5 En segundo lugar, sostiene que desde el siglo XIX europeo –que no se puede desvincular de los sucesos transformadores del XVIII–, “bajo la presión de la modernidad, antes que nada se [debía] reformular la concepción misma del cambio”, que a partir de la Revolución Francesa llegó a parecer “una realidad incomprensible y sin sentido” (7).6 Señala que esto conduce a una reconceptualización de la juventud, de pensarla en términos temporales en vez de espaciales (7). Pero si bien se dan cambios significativos en la juventud europea, el Bildungsroman sólo abstrae de la “juventud ‘real’ ” una “juventud ‘simbólica’ ” (5),7 lo cual da sentido y forma a las vicisitudes que acompañan la modernidad europea mediando el siglo XVIII. Finalmente, Moretti asegura que la cultura decimonónica que sucede a los trastocamientos del siglo anterior genera sentido a través de la interpretación histórica de la realidad humana (7), algo que el Bildungsroman cumple con efectividad simbólica.

De acuerdo con la afirmación anterior, el Bildungsroman tendría que revelar una conciencia con respecto a la historia a la que se vincula. Esto se evidencia en la observación de Mijaíl Bajtín de que “[u];na de las cumbres de la visión del tiempo histórico fue alcanzada, en la literatura universal, por Goethe” (“La novela de educación y su importancia” 217). Entre el realismo del tiempo histórico reflejado en la obra del escritor alemán y los acontecimientos que van definiendo la modernidad en Europa a partir de la segunda mitad del XVIII parece que, efectivamente, hay una relación directa. Karl Löwith, por ejemplo, manifiesta que desde este momento de la cultura occidental

[l];a creencia en la absoluta importancia de la Historia en cuanto tal … es el resultado de la emancipación de la moderna conciencia histórica de su fundamento y de su limitación de la cosmología clásica y de la teología cristiana …

El rompimiento de la tradición, producido a finales del siglo XVIII, fue, en particular, lo que originó el carácter revolucionario de la historia moderna y de nuestro moderno pensamiento histórico. La revolución política en Francia, y la revolución industrial en Inglaterra, con su repercusión universal sobre todo el mundo civilizado, acrecentaron el sentido moderno de vivir en una época en la cual los cambios históricos lo son todo … (219–220)

Details

Pages
XII, 290
ISBN (PDF)
9781433169014
ISBN (ePUB)
9781433169021
ISBN (MOBI)
9781433169038
ISBN (Hardcover)
9781433169007
Language
Spanish
Publication date
2020 (August)
Published
New York, Bern, Berlin, Bruxelles, Oxford, Wien, 2020. XII, 290 p.

Biographical notes

Alexander Torres (Author)

Alexander Torres es doctor en literatura hispanoamericana por la Universidad de Florida. Se especializa en el Bildungsroman y la representación de formaciones populares de cultura como alternativas a las determinaciones de la modernidad capitalista. Enseña español, escritura académica y humanidades en Embry-Riddle Aeronautical University en Daytona Beach, Florida.

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