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Julia Codorniu (1854-1906) o el drama de familia en el meollo de la escritura

by Sylvie Turc-Zinopoulos (Author)
Monographs 346 Pages
Series: Perspectivas Hispánicas, Volume 45

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Índice
  • Introducción
  • La perspectiva y el estado de la cuestión
  • El corpus
  • Los enfoques elegidos
  • Julia Codorniu y su época
  • Al encuentro de una olvidada
  • Datos biográficos
  • La profesionalización de la pluma
  • Julia Codorniu y el mundo de las letras
  • La filiación literaria
  • El entorno profesional femenino y masculino
  • El renombre como escritora
  • Fabricar su imagen pública
  • Julia Codorniu y sus dramas de familia
  • El divorcio
  • La tramitación del pleito
  • Una realidad social dramática
  • La privación de la patria potestad
  • La escritura virtuosa como estrategia
  • Una Iglesia católica romana a la defensiva y su aliada, Julia Codorniu
  • Julia Codorniu y la doctrina explicada
  • La escritura melodramática como libertad
  • De la doctrina explicada a los dramas de familia
  • La escritura de los dramas de familia
  • Los componentes de los dramas de familia
  • Las denominaciones
  • Los esquemas literarios
  • Los parámetros de los dramas
  • Una pluma creativa
  • Una inspiración francesa
  • «La envidia»
  • La escritura como ficcionalización del yo
  • «La gula» o el trauma del yo
  • El yo ante el matrimonio
  • El yo ante el sexo
  • A modo de conclusión…
  • Bibliografía
  • 1. Corpus
  • 1.1 Archivos
  • 1.1.1 Periódicos
  • 1.1.2 Códigos y leyes
  • 1.2 Obras
  • 1.2.1 Novelas de juventud
  • 1.2.2 Novelas publicadas
  • 1.2.3 Novelas anunciadas
  • 1.2.4 Traducciones
  • 1.2.5 Poemarios
  • 1.2.6 Artículos, poemas y folletines en la prensa
  • 1.2.7 Artículos coetáneos sobre Julia Codorniu
  • 1.2.8 Publicaciones sobre Julia Codorniu
  • 2. Manuales bibliográficos utilizados
  • 3. La mujer: contexto histórico y cultural
  • 5. La religión
  • 6. El melodrama
  • 7. La autobiografía
  • 8. Teoría literaria
  • 9. Diversos
  • Obras publicadas en la colección

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Introducción

La perspectiva y el estado de la cuestión

¿Quién habrá oído hablar de Julia Codorniu (1854-1906)? ¿Quién sabrá quién es o era? Sin embargo, en las dos últimas décadas del siglo XIX, el público lector de La Crónica de la Moda y de la Música, suplemento de la muy difundida Correspondencia de España se había familiarizado con el nombre de la que se encargaba de la «Revista de modas». Conocía también sus traducciones de novelistas franceses publicadas en La Pollita, El Álbum del tocador, La Moda Ilustrada, o la ya citada Correspondencia; sus poemas en La Moda Ilustrada, La Guirnalda; sus artículos en Flores y Perlas o La Semana Literaria que digirió; su Ensayo poético y sus varias novelas. Por aquellos años, el lector había visto impreso por lo menos el nombre, y hasta el retrato, difundido en la prensa y en Los pecados capitales, de aquella escritora hoy totalmente olvidada, como otras tantas autoras que desaparecieron del paisaje literario. ¿Por qué motivos? ¿Por ser mujer, es decir, de menor interés desde una visión androcéntrica de la literatura? ¿Por desprecio de un tipo de producción edificante y melodramática infravalorado? ¿Por no tener a familiares o amigos que recogieron sus obras para seguir publicándolas después de su fallecimiento? ¿Por perderse simplemente los volúmenes y quedarse muy pocos? Nuestra perspectiva consiste en «resucitar» a una escritora que gozó de cierta fama en su época y, a este título, participó activamente en la vida cultural de finales del siglo XIX en España.

Sobre el particular, la celebración en la Biblioteca Nacional de Madrid, por primera vez y con carácter anual, del «Día de las Escritoras» (17-X-20161) con la escritora Laura Freixas2 que preside la «Asociación Clásicas y Modernas» junto a Ana Bujaldón, presidenta de la Federación Española de Mujeres Directivas, Ejecutivas, Profesionales y Empresarias ← 13 | 14 → (FEDEPE) nos parece reveladora. En efecto, en el Blog3 de la BNE las personalidades organizadoras explicaron muy bien la problemática a la que adherimos, por ser precisamente la nuestra, respecto a la ahora desconocida Julia Codorniu:

[…] son muchas las escritoras olvidadas. El legado de las autoras es inmenso, pero la visibilidad femenina no se ha correspondido nunca de manera justa con él. Y esto nada tiene que ver con el mérito de su trabajo ni con la calidad de lo escrito, sino con lo que les cabe esperar de una sociedad que decide cómo valorarlas en función, únicamente, del género al que pertenezcan. La desigualdad es sistemática y se encuentra también en literatura. [s. p.]

Compartimos esta misma voluntad de resaltar a una escritora que cayó en el abismo del olvido para devolverle la visibilidad que fue la suya en su tiempo4. Esta empresa se inserta en un movimiento actual5 que procura ← 14 | 15 → dar una visión cultural del pasado más exacta y completa ‒en este caso de la literatura española del siglo XIX y, en lo referente a nuestro objeto, de las dos últimas décadas; una visión que nos priva de un legado mucho más amplio de lo que se suponía, y en evolución constante, con las nuevas aportaciones de los investigadores. Este trabajo contribuye a formarse una idea de las dificultades de una mujer de letras a finales del siglo XIX en España, sus estrategias para eludir los obstáculos y sus condiciones de creación. Julia Codorniu constituye un perfecto ejemplo de mujer determinada a ganar visibilidad y fama en un mundo masculino hostil ‒tanto familiar como profesional; un ejemplo del que queda casi ningún rastro, pero cuya acción fue decisiva, como la de sus compañeras, para facilitar los avances de que pudieron gozar las generaciones siguientes, aunque siempre a duras penas.

Esta voluntad de recuperación de la memoria de las escritoras decimonónicas la hemos encontrado ya en otra mujer ‒también hasta hace poco olvidada‒ llamada María Cambrils6 (1877-1939). Desde las columnas de la Revista popular, a partir del 15-III-1926, en la sección «Literatas del siglo XIX», expone ella su proyecto:

Poseídas de una necesidad imperiosa de defensa de nuestro sexo menospreciado, salimos al encuentro de todos cuantos dudan, como el crítico literario de El Liberal, “de las aptitudes de la mujer para las funciones trascendentales de la vida”, ofreciéndoles, […] una relación de mujeres ilustres que esplendieron por su talento en el pasado siglo. […] Damos una relación, lo más completa que nos permiten los datos que poseemos, de las mujeres que en la pasada centuria dieron pruebas de mentalidad suficientemente despierta, para acometer toda clase de trabajos de pluma en el terreno intrincado de los estudios y de las bellas letras, sin perjuicio de dar otro detalle también de las ← 15 | 16 → que en el presente siglo de redención femenina demuestran de manera clara su capacidad indiscutible7.

El alarde militante cuenta con la colaboración de los lectores y sus aportaciones por «la falta de muchos datos y nombres que escaparon a [su] disquisición bibliográfica, más por la carencia de erudición que por falta de buenos deseos8». Aparece una lista de escritoras del siglo XIX, sin orden alfabético, como dada al paso de las contribuciones de los lectores e investigaciones de la periodista, y elaborada sin prejuicios políticos o religiosos, con el criterio de haber honrado el sexo femenino con un talento que desmiente la teoría de inferioridad intelectual de la mujer. Así surge el nombre de Julia Codorniu que encabeza la tercera entrega de las «Literatas del siglo XIX9» con el parrafito siguiente:

Julia Codorniu. Escritora española aunque nacida en Manila a Mediados del siglo XIX. Dirigió en Madrid los periódicos La Semana Literaria y Crónica de la Moda. Es autora de varios libros, siéndonos conocidos El crimen de Belchite, Los pecados capitales, Los Mandamientos del Señor, y Los dominadores.

La reseña pone de realce la labor periodística de Julia Codorniu que le permitió alcanzar un amplio público conocedor de su nombre, pero también sus obras religiosas y novelas10. Presenta, en suma, las distintas facetas de la producción literaria de la autora, olvidándose no obstante de sus creaciones poéticas. Constituye la penúltima referencia que hemos encontrado hasta ahora a la escritora poco a poco olvidada ‒siendo la postrera la de la Enciclopedia universal ilustrada europeo-americana11 de 1929.

Nuestra intención, como María Cambrils en los años 20 y Laura Freixas en los años 2000, parte de la misma intención de dar visibilidad a Julia Codorniu para que figure de nuevo en el panorama literario del XIX, como mujer de letras católica, creyente, que aspira a participar en la ← 16 | 17 → regeneración de la sociedad española de las dos últimas décadas del siglo, con sus libros edificantes, en la línea de la literatura «virtuosa» anterior al 68, pero también, que deja libre expresión a su creatividad en melodramas de crímenes atemorizadores.

Numerosos investigadores han contribuido igualmente con sus trabajos respectivos a nuestro propósito facilitando su contextualización, tales como el insoslayable libro de la pionera María del Carmen Simón Palmer Escritoras españolas del siglo XIX. Manual bio-bibliográfico (1991), en el cual descubrimos la existencia de nuestra autora, con ocasión del proyecto de La mujer de letras o la letraherida (2008) en que participamos dirigido por Pura Fernández y Marie-Linda Ortega. Fueron ineludibles también obras, entre otras tantas sobre la mujer en la literatura del siglo XIX, como Las Románticas (1989) de Susan Kirkpatrick y su Antología poética de escritoras del siglo XIX (1992); Escritoras románticas españolas (1990) de Marina Mayoral; Panorama de escritoras españolas (1997) de Cristina Guerrero Ruiz ; La mujer en los discursos de género: textos y contextos en el siglo XIX (1998) de Catherine Jagoe, Alda Blanco y Cristina Enríquez de Salamanca; Breve historia feminista de la literatura española (en lengua castellana). V. La literatura escrita por mujer (Del s. XIX a la actualidad) (1998) de Iris Zavala (coord.); Escritoras virtuosas: narradoras de la domesticidad en la España isabelina (2001) de Alda Blanco; Las mujeres escritoras en la historia de la literatura española (2002), VV.AA.; La vida escrita por las mujeres III. La pluma como espada. Del Romanticismo al Modernismo (2004) de Anna Caballé (ed.); Femme et écriture dans la péninsule ibérique (2004) de Maria Graciete Besse y Nadia Mekouar-Hertzberg; Lectora, heroína, autora (la mujer en la literatura española del siglo XIX) (2005) de V. Trueba, E. Rubio, P. Miret, L. F. Díaz Larios, J. F. Botrel y L. Bonet; Resistir o derribar los muros. Mujeres, discurso y poder (2014) de M.ª. I. Morales Sánchez, M. Cantos Casenave y G. Espigado Tocino (eds.) al que contribuimos con un artículo titulado «“A caza de codornices” de Antonio Cortón o la literata linchada12» ‒siendo la literata aludida Julia Codorniu como lo delata el sarcástico juego de palabras; No hay nación para este sexo, La Re(d)pública transatlántica de las Letras: escritoras españolas y latinoamericanas (1824-1936) (2015) de Pura Fernández (ed.), quien coordina también el número ← 17 | 18 → 841-842 de Ínsula, Por ser mujer y autora… (Enero 2017). En cuanto a nuestra escritora en peculiar, inexistentes son los artículos dedicados a ella, fuera de los nuestros, a los que cabe agregar «Julia Codorniu (1854-?) o cómo “se puede lucir el talento natural y también fama adquirir para llegar a inmortal”13» y «Le rêve dans “Una Bargossi por celos. (Relación de un sueño)” de Julia Codorniu14».

El corpus

Desde la perspectiva de recuperación de la memoria de Julia Codorniu, resulta doble nuestra problemática. Por una parte, se trata de restituir su biografía, a partir de investigaciones en archivos, nunca consultados hasta la fecha, que nos han proporcionado datos de primera mano. Nos referimos al testamento15 de los Señores D. Antonio Codorniu y Doña Ana de la Matta (2-VI-1860) (folios 438 a 441); la partida en el libro de Matrimonios núm. 51, folio 6 del Archivo Parroquial de la Iglesia de San Sebastián en Madrid (13-II-1877) referente a Don Gregorio Corrochano con D.a Julia Codorniu; los «Autos sobre divorcio a instancia de Doña Julia Codorniu y de La Matta vecina de Calera contra su esposo Don Gregorio Corrochano de igual vecindad», Toledo, Provisorato y Vicaría General, 1897 (330 págs.) completados por los «Autos sobre declaración de pobreza a instancia de Don Gregorio Corrochano Velada vecino de Calera contra Doña Julia Codorniu su esposa», Provisorato y Vicaría General de Toledo, Año 1898, clase pobres, núm. 7 ‒se trata de la sentencia del 3 de febrero de 1900‒ (19 págs.)16; el «Recurso de casación por infracción de ley. Doña Julia Codorniu de la Matta en autos con Don Antonio y Don Gregorio Corrochano Codorniu sobre privación ← 18 | 19 → de la patria potestad y otros extremos», Audiencia de Madrid, Tribunal Supremo, Número 606, Año de 190517 (460 págs.).

Gracias a esta materia prima, hemos podido reconstruir en gran parte la vida de Julia Codorniu y, sobre todo, darnos cuenta cuán esencial es en su producción literaria que se inspira directamente en ella.

Por eso, por otra parte, hemos elegido como objeto de estudio, para este volumen, los Dramas de familia, tan acordes con sus vivencias. Al corpus en archivo se añaden pues Los pecados capitales. Primera serie de dramas de familia (1884) (420 págs.) y Los Mandamientos del Señor, dramas de familia (1885) (415 págs.) que forman la segunda parte de una especie de díptico cuyo primer elemento es la Doctrina explicada (1883) (251 págs.). Si Julia Codorniu parte de su propia experiencia, logra dentro del molde constrictor de la literatura edificante que se espera de una mujer de letras renovar a su manera el género del melodrama nada ortodoxo muchas veces. La aparente historieta destinada a enmendar y distraer al público lector se convierte en texto con claves que sólo un destinatario bien preciso ‒en este caso, el padre, Antonio Codorniu y Nieto‒ puede descifrar y al cual hemos tenido acceso gracias a los archivos que hacen posible una lectura entre líneas.

Así varias aproximaciones se combinan y se entrelazan: la de la literatura edificante, la de la literatura melodramática y la de la autobiografía disfrazada.

Si la publicación de las tres obras mencionadas representa un hito en la carrera de la escritora que corresponde a los años 83, 84 y 85, y muestra una estrecha correlación entre los dramas de la vida privada y el tipo de ficción elegido idóneo para relatarlos, no nos hemos limitado a ellos sino que, cada vez que lo hemos juzgado pertinente, hemos relacionado los tres tomos con las poesías, los artículos de prensa o las traducciones de novelas francesas con las que se corresponden, para dar una idea de la obra en su totalidad y su riqueza.

Los enfoques elegidos

En la primera parte, salimos al encuentro de una olvidada, tratando de exponer los datos biográficos que hemos podido reunir en los archivos ya mencionados, con el objetivo de completar las fichas elaboradas por ← 19 | 20 → María del Carmen Simón Palmer en las Escritoras españolas del siglo XIX. Manual bio-bibliográfico18 (1991), o la más reciente en el Diccionario Biográfico Español (2011-2013).

Hemos querido también situar a la escritora en el mundo de las letras en que se inserta, ver sus interacciones con las demás compañeras y colegas varones. Hemos procurado destacar cómo la principiante construye su imagen pública, con qué estrategias. En efecto, cabe entender que una diferencia patente surge entre lo que el discurso moralizador y edificante, propio de la literatura virtuosa con su emblemático «ángel del hogar», dice, y la disconformidad con la propia vida privada de las autoras19. Una sencilla pregunta se impone: ¿por qué? La respuesta cae de su peso: la mujer de letras no puede proceder de otro modo sin correr el riesgo de una marginación como una Rosario de Acuña (1851-1923). En la sociedad liberal de las últimas décadas del siglo XIX muy conservadora en cuanto a la concepción de la mujer, las escritoras difunden el discurso que se espera de ellas, discurso que conforta la imagen tópica de la esposa, la madre, la hija obediente sumisa, resignada, abnegada, modesta, etc. para poder existir ni más ni menos como autora20.

Si la mujer de letras se adhiere a esta ideología, su apoyo tiene un carácter también pragmático: constituye un medio para hacerse admitir en la esfera pública reservada a los hombres, adquirir visibilidad y hasta fama. Conviene comprender que tal discurso entra en una estrategia, la única disponible en aquella época para profesionalizarse. La escritora puede después fisurar, más o menos según su conformidad con el modelo dominante, el molde opresivo impuesto. Nos parece pues indispensable relativizar dicho discurso edificante precisamente porque la biografía de las autoras discrepa a menudo de las pautas que profesan ellas, y la imagen pública que forjan dista a veces mucho de la realidad de su cotidianidad. Tal situación corresponde a Julia Codorniu como lo veremos. ← 20 | 21 →

Esta idea de estrategia para existir en el mundo de las letras, en las dos últimas décadas del siglo XIX en España, vertebra entonces nuestro primer capítulo consagrado a la biografía de nuestra autora y a sus tácticas para ganarse fama.

La segunda parte de este volumen se dedica a los dramas de familia personales de la escritora: su divorcio y la privación de la patria potestad exigida por sus hijos. Se nutre esencialmente de las investigaciones en archivos mencionados supra. A partir de estos documentos de primera mano, hemos rastreado la vida privada de una mujer de las clases medias acomodadas madrileñas que no deja de trasgredir las normas de la figura del «ángel del hogar» que difunde sin embargo en sus obras.

En efecto, para pasar a la esfera pública, Julia Codorniu no cesa de luchar. Ofrece entonces un magnífico ejemplo de mujer joven que se casa por amor, y muy rápido, resulta desengañada; una mujer para quien el lazo matrimonial se convierte en cadena de forzado a causa de su indisolubilidad; quien sufre los malos tratos de su marido y las presiones familiares temerosas del escándalo y apegadas a la imagen de la esposa cristiana que «lleva su cruz en este valle de lágrimas», resignada y callada. Pero, Julia Codorniu lo es todo menos callada y prefiere luchar. Luchar contra un cónyuge infiel, despilfarrador y violento; luchar contra los allegados opuestos a una separación; luchar contra una sociedad biempensante que menosprecia a la fémina que se emancipa. Bien se trata de esto: la libertad para una mujer de abandonar para siempre a un marido indigno, de ganarse la vida dedicándose a la pluma, ilusión de toda la vida.

Pero resulta difícil cuando dicha mujer se queda sola para criar a sus dos hijos, demasiado joven aún para vivir como si fuera una viuda sin deseos. La sociedad española conservadora finisecular, las leyes tanto canónicas como civiles, no admiten que una separada rehaga su vida: aunque se haya divorciado, el terrible lazo no cesa de ser eterno hasta la muerte del consorte. Dramática situación que favorece el adulterio o el amancebamiento tan vituperados.

Los archivos de la privación de la patria potestad nos informan del rechazo por parte de los hijos de tal situación que la sociedad y la Iglesia interpretan desde la óptica del mal ejemplo dado, sin cuestionar las causas de semejantes disfunciones. El pleito que emprenden contra el padre, pero sobre todo contra la madre, simboliza la intolerancia ante una mujer que rompe el molde del ángel del hogar, ante la figura materna ← 21 | 22 → desnaturalizada por no corresponder a las expectativas cuando se niega al sacrificio de sí misma por los vástagos.

Los documentos originales representan pues un formidable testimonio de la condición de la mujer española acomodada, en las dos últimas décadas del siglo XIX y la primera del siglo XX, que intenta sacudir su yugo y vencer los obstáculos para realizarse simplemente como ser humano de aspiraciones legítimas.

Separada del marido, Julia Codorniu sueña con realizar el ensueño de su vida: hacerse escritora. El capítulo siguiente se consagra a su estrategia para conseguirlo. Recordamos la coyuntura que no puede ser más favorable para una autora que elige la literatura virtuosa para darse a conocer. En efecto, la Iglesia católica romana ha sufrido los ataques del liberalismo a lo largo del XIX. Emprende una renovación de la cristianización de la sociedad finisecular, y cuenta con las mujeres a quienes valora para ayudarla en esta reconquista. En el seno del hogar, confía en la madre que educa cristianamente a su prole; en la esposa que influye en el marido; en la hija que se afilia a las numerosas asociaciones católicas que se crean. La mujer, en sus tres papeles, representa un elemento capital: gracias a ella, a partir del núcleo familiar, se espera una regeneración de todo el edificio social.

Al poner la pluma al servicio de la religión católica, Julia Codorniu sabe que cumple con lo que se espera de una autora: se amolda a tales expectativas; sabe que existe un público lector aficionado a este tipo de literatura muy popular en aquella época. Por eso, dicha literatura virtuosa entra en una estrategia para ganar visibilidad en el espacio público, y conseguir la emancipación en el espacio privado.

Julia Codorniu tiene conciencia de que su condición de mujer no la aventaja en semejante contexto conservador y patriarcal. Debe dar pruebas de su honradez respecto a los dogmas católicos. La Doctrina explicada (1883) le ofrece la ocasión de posicionarse como escritora religiosa, y restablecer su imagen pública posiblemente menoscabada por la separación del esposo y su emancipación. Concibe esta obra como el primer peldaño de una carrera que ha de conducirla hacia la notoriedad, haciéndose la aliada de la Iglesia que cuenta con su pluma: tal asociación no puede resultar más provechosa para una autora novel llena de ambición. Además, con ella, pretende dar muestras de sus capacidades, tanto en materia de dogmas como de escritura, para rivalizar con María ← 22 | 23 → del Pilar Sinués (1835-1893), narradora de la domesticidad21 de gran renombre. Quiere ir más lejos que un simple catecismo destinado a suscitar la reflexión de un público de menores de edad o jóvenes: afirma alzar el texto a la altura de la literatura como lo muestra su trabajo de escritura estilístico en que nos detendremos.

La cuarta parte se consagra precisamente al estudio de los Dramas de familia, subtítulo categorizador y programático bajo el cual se reúnen Los pecados capitales (1884) y Los Mandamientos del Señor (1885), ilustraciones de la teórica Doctrina explicada destinados a instruir deleitando, con una especial dedicación a sus componentes estructurales: el tiempo, el espacio, los personajes y las voces narrativas, para destacar las especificidades de este tipo de melodrama en Julia Codorniu. Los melodramas ‒palabra poco usada en castellano que le prefiere la de «drama»‒ son novelas cortas o historietas, como las califica la narradora, que se desarrollan en el seno de una familia contemporánea, la del público lector, con un desenlace trágico y moralizante. Nuestra perspectiva procura poner de manifiesto el hecho de que, dentro del cuadro intransigente de la literatura virtuosa exigida por los contemporáneos respecto a una pluma femenina, Julia Codorniu no sólo elige este género precisamente porque comparte con ésta la misma función aleccionadora sino también porque su intención consiste en servirse de este molde ‒que pudiera coartarla‒ para, en realidad, liberarse de él mediante la creación de ficciones no ortodoxas, y más bien góticas, en que los crímenes espeluznantes satisfacen el «neronismo22» de lectores ávidos de historias terroríficas.

Summary

¿Quién se acuerda hoy en día de Julia Codorniu (1854-1906)? Este estudio pretende devolverle la visibilidad que tuvo a esta figura emblemática de las letras españolas en el último tercio del siglo XIX, por medio de investigaciones en los archivos de su divorcio y en los de la privación de su patria potestad, testimonios de los conflictos que la opusieron a su padre, a su marido y a sus hijos, hostiles a su carrera de escritora. Tales documentos permiten entender de primera mano cómo una mujer se hizo autora en un contexto familiar y cultural adverso.
Un corpus de sus obras reunidas bajo el título Dramas de familia completa los textos jurídicos. Las dos fuentes relacionadas incitan a reconsiderar la literatura edificante y proselitista, desestimada por los universitarios, como un medio de acceso a la esfera pública y a la notoriedad. Estratega hábil, Julia Codorniu consigue, a la vez, conformarse con el canónico "ángel del hogar" para liberarse mejor de ese molde, profesionalizando su pluma y emancipándose.
Finalmente se intenta mostrar cómo la violencia que se desencadena en los melodramas remite, en realidad, a las propias vivencias de Julia Codorniu, escritura de sí misma disfrazada, por indecible, de otra forma. Los ego-documentos, por una parte, ponen de relieve toda la riqueza de una obra que invita a superar el prejuicio que pesa sobre la literatura femenina moralizadora de la segunda parte del siglo XIX en España; y, por otra, en el contexto de la historia cultural, estos textos evidencian cómo es la propia figura de la mujer de letras la que se cuestiona en una época en la que Julia, como otras, lucha por el sueño de su vida: escribir.

Details

Pages
346
ISBN (PDF)
9782807611894
ISBN (ePUB)
9782807611900
ISBN (MOBI)
9782807611917
ISBN (Softcover)
9782807611887
Language
Spanish
Publication date
2019 (October)
Published
Bruxelles, Bern, Berlin, New York, Oxford, Wien, 2019. 346 p., 2 b/w ill.

Biographical notes

Sylvie Turc-Zinopoulos (Author)

Sylvie Turc-Zinopoulos, Maître de Conférences HDR en la Universidad Paris Nanterre (CRIIA, EA 369), estudia la historia cultural de las escritoras españolas del siglo XIX.

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