En torno a ‘haber’
Construcciones, usos y variación desde el latín hasta la actualidad
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Table Of Contents
- Cubierta
- Título
- Copyright
- Sobre el autor/el editor
- Sobre el libro
- Esta edición en formato eBook puede ser citada
- Índice
- Agradecimientos
- Enfoques habidos y por haber: nuevas historias sobre un viejo predicado
- El valor modal de haber en los futuros y condicionales analíticos
- La relevancia del contacto de lenguas como factor condicionante en un proceso de cambio lingüístico en español: la perífrasis haber de + infinitivo
- Habemos muchos que hablamos español: distribución e historia de la concordancia existencial en primera persona de plural
- La pluralización de haber presentacional en el español de La Habana: interacción entre las restricciones cognitivas
- Existentials in relative clauses: a contrastive corpus study of Spanish haber and French y avoir
- La pronominalización en las construcciones existenciales con haber: ¿hay restricciones o no las hay?
- De haber a tener. La difusión de tener como verbo de posesión en la historia del español: Contextos y focos
- Perfects in Contact on the Iberian Peninsula: Ibero-Romance, Arabic, and the Charlemagne Sprachbund
- Redundancias gramaticales en la expresión de la modalidad deóntica. La perífrasis haber que + infinitivo en la historia del español
- La pluralización de haber en español peninsular
- Los haberes no verbales del infinitivo haber. Estudio histórico
- Patrones de variación en la concordancia del participio en español antiguo
- Gradientes semánticos y sintácticos en la historia de la selección de auxiliares en español
Universität Zürich / Ludwig-Maximilians-Universität München
Enfoques habidos y por haber: nuevas historias sobre un viejo predicado
Podríamos atribuir el germen de este volumen a la casualidad, puesto que la idea nació gracias a que varios investigadores de nuestro círculo académico se hallaban trabajando en distintos aspectos de la gramática del verbo haber. Este origen, casual pero no azaroso, no es sin embargo trivial, pues determina las dos características fundamentales del volumen. La primera de estas características es su unidad temática, pues, como ya hemos dicho y deja ver el título, todos los trabajos de este volumen se ocupan de algún aspecto de la gramática de haber. De hecho, varios de estos trabajos muestran inequívocamente cómo el estudio de este verbo se enriquece si se adopta una perspectiva global de su gramática: así, la evolución de haber que se vio determinada por la influencia de haber existencial, una de las causas de su especialización en el ámbito de la impersonalidad (Garachana en este volumen); la pérdida del valor posesivo de haber no puede desligarse de la evolución de los tiempos compuestos (Del Barrio en este volumen), y el surgimiento de la forma habemos con valor existencial es históricamente inseparable del mantenimiento de la forma trisílaba como auxiliar (Castillo Lluch / Octavio de Toledo en este volumen).
La segunda característica que aúna todos estos trabajos, por variados que sean los enfoques teóricos concretos de cada autor, es el hecho de que comparten una perspectiva variacionista en sentido amplio, que puede verse en tres aspectos fundamentales, a saber, la relevancia atribuida a las diferencias dialectales (históricas o sincrónicas) y a la geografía en general; la importancia concedida a los parámetros sociales, y el papel primordial otorgado a la cuantificación de los datos. Estamos convencidos de que esta perspectiva variacionista contribuye enormemente al valor de este volumen y a los estudios sobre haber en general, pues gracias a ella se obtienen novedosas conclusiones y se estudian cuestiones que se habían dejado de lado en enfoques más tradicionales.
Así, por ejemplo, en los últimos años se ha señalado la importancia de tener en cuenta la dialectología histórica en el estudio de la sintaxis de las lenguas iberorromances (cf. especialmente Fernández-Ordóñez 2001, 2011) y ya se advierten en la literatura decididos pasos en esta dirección. En lo que se refiere a la evolución ← 9 | 10 → de haber, el más notable ejemplo es la tesis doctoral de Javier Rodríguez Molina, un monumental trabajo que investiga el desarrollo de los tiempos compuestos en español medieval (siglos XIII–XV), tanto desde el punto de vista interno (lingüístico) como externo (diatópico por un lado, pero también atendiendo a los tipos textuales). La distribución dialectal de los datos resulta clave para entender la difusión de los diferentes cambios que estudia Rodríguez Molina (2010). Así, la combinación haber + participio muestra un estadio más avanzado en el oriente peninsular, por lo que es allí donde podemos localizar el foco del desarrollo de los tiempos compuestos, pero otros cambios —tradicionalmente asociados a dicho desarrollo— presentan distribuciones geográficas diferentes. Por un lado, la interpolación entre el auxiliar y el participio parece haber estado prácticamente restringida al tercio norte de la península, por lo que fue la situación centro-meridional la que acabó imponiéndose. Por su parte, la pérdida de la concordancia entre el participio y el objeto pronominal parece haber tenido su foco en Navarra, el País Vasco y la Extremadura castellana, lo que le permite al autor proponer que el contacto de lenguas jugó un importante papel en esta innovación —y esto podría explicar que otras lenguas romances, como el francés o el italiano, sí conserven la concordancia en el participio cuando el objeto es pronominal—. Por último, el orden participio-auxiliar parece haber sido un orientalismo adoptado en la lengua literaria del resto de la península. La distinta ubicación de los focos irradiadores de estos fenómenos, generalmente considerados parte del proceso más general de gramaticalización de los tiempos compuestos, es un pilar fundamental en la argumentación de Rodríguez Molina, que propone que dicha gramaticalización no puede verse como un proceso unitario y unidireccional, sino que es un epifenómeno resultante de distintos cambios que afectaron a la sintaxis medieval.
Esta línea histórico-dialectal en el estudio de los tiempos compuestos ha sido seguida también por Bartol (2012), quien, en su estudio sobre las formas del condicional compuesto (habría dado / sería venido) con valor de irrealidad en español medieval, observa que la baja frecuencia de estas formas que se había observado no es tal, sino que existe una asimetría entre la zona castellana, en las que estas tienen muy poca incidencia, y la zona oriental (especialmente aragonesa), en las que su frecuencia es mucho mayor. Esta conclusión encaja perfectamente con la localización de un foco oriental en el desarrollo de los tiempos compuestos, igual que lo hacen los resultados de Marcet Rodríguez (2013), que estudia el área leonesa al sur de la cordillera cantábrica para descubrir que los documentos notariales del s. XIII muestran mayor frecuencia de tiempos compuestos en el oriente (Sahagún) que en el centro y el occidente (León y Carrizo). Por su parte, en su estudio sobre los futuros analíticos, Bouzouita (en prensa) apunta que la ← 10 | 11 → posposición de los pronombres átonos en los tiempos futuros (e tornaré los a sus logares) puede haber sido también un fenómeno con origen en el oriente peninsular, como sugiere la coincidencia de los usos documentados en la biblia prealfonsí E6 con el occitano, el catalán y el aragonés.
La idea de que la sintaxis y la morfología actual de haber son el producto de una serie de fenómenos originados en distintas regiones de la península ibérica —con el oriente desempeñando un papel esencial en muchas ocasiones— encuentra apoyo en varios de los trabajos presentados en este volumen, que conceden especial relevancia a la dimensión dialectal en el estudio histórico. Así, Florencio del Barrio estudia la sustitución de haber por tener como verbo de posesión a la luz de su difusión geográfica, un aspecto no tenido en cuenta hasta el momento. Del Barrio parte del presupuesto de que, si la gramaticalización de haber como auxiliar de los tiempos compuestos guarda una relación causal con el triunfo de tener como verbo de posesión, como se ha sostenido repetidamente en la bibliografía, ambos fenómenos deben haber presentado el mismo foco geográfico en su difusión. Empleando documentos particulares procedentes del CODEA (GITHE) y estudiando los contextos menos prototípicos (es decir, más innovadores) en los que tener aparece como verbo de posesión, del Barrio muestra que el foco de este valor de tener se localiza efectivamente en el oriente peninsular, ofreciendo así una prueba independiente para la hipótesis que avala la conexión entre este desarrollo y la gramaticalización de haber como auxiliar.
Por su parte, Mónica Castillo Lluch y Álvaro Octavio de Toledo y Huerta, en el primer trabajo que estudia a fondo las construcciones existenciales con habemos (habemos cada vez más lingüistas variacionistas), se apoyan de forma fundamental en la distribución geográfica de estas. El patrón dialectal dibujado en la península —obtenido gracias a la inestimable ayuda del COSER (Fernández-Ordóñez 2005)— muestra que se trata de un fenómeno periférico, únicamente ausente del centro peninsular. Esta se conforma como la prueba definitiva de que el origen de esta forma es independiente de (pero paralelo a) las existenciales en tercera persona (ya habían algunos lingüistas de esos) y que es el resultado de la especialización de la forma larga habemos en estos contextos existenciales —frente a la forma corta, hemos (con variantes dialectales como bemos, etc.), que triunfó dentro del paradigma del auxiliar—, puesto que el área en que las formas cortas presentan más vitalidad desde el inicio se corresponde precisamente con Castilla: la zona que carece de los usos existenciales de habemos.
Ya desde una perspectiva meramente sincrónica, dos trabajos de los comprendidos en este volumen estudian a fondo la distribución dialectal de sendos fenómenos de variación que afectan a haber existencial, con el objetivo de aclarar, ← 11 | 12 → partiendo de abundantes datos, las adscripciones geográficas que de estos se han dado en la bibliografía, a veces de forma algo intuitiva. Así, Enrique Pato se ocupa de la distribución de las formas concertadas en tercera persona de haber existencial (habrán cada vez más trabajos de sintaxis dialectal) en la península ibérica. Este fenómeno se ha estudiado extensivamente desde una perspectiva sociolingüística variacionista para las variedades americanas y canarias (la tesis de Claes (2014) y el propio trabajo de Pato en este volumen contienen copiosa bibliografía actualizada). Sin embargo, para el español peninsular contamos sobre todo con menciones que arrinconan el fenómeno al área de influencia catalana, así como con los trabajos de Blas Arroyo (1995–1996) o Gómez Molina (2013), que lo estudian en dicha área, pero no disponíamos hasta ahora de estudios sistemáticos sobre la totalidad del territorio peninsular: precisamente el tipo de estudio que puede apuntalar las comparaciones entre áreas. Pato, con numerosos datos procedentes tanto de atlas lingüísticos como del COSER (Fernández-Ordóñez 2005), acomete dicha empresa y muestra que esta difusión tan restringida de la pluralización en español peninsular no se acomoda a la realidad, pues es un fenómeno presente en todas las variedades de este: es decir, no puede interpretarse únicamente como un fenómeno inducido por el contacto en la península.
Por otro lado, Carlota de Benito Moreno se ocupa de la distribución dialectal que presenta en la actualidad la combinación de haber existencial con pronombres átonos (ya los hay) en el español peninsular, un fenómeno al que se ha prestado poca atención y que ha sido descrito como propio del gallego, el asturiano y el castellano noroccidental. Otra vez, los datos del COSER muestran la inexactitud de esta descripción, puesto que la construcción se documenta ampliamente en los tercios occidental y central del área hispanohablante de la península, en contraste con su escasez en el tercio occidental. Es también el elevado número de ejemplos disponibles en el COSER lo que permite estudiar cuantitativamente algunos parámetros lingüísticos que favorecen la aparición del pronombre en estas construcciones, que no se habían estudiado a partir de datos de corpus hasta la fecha.
No obstante, la importancia de la geografía en la comprensión de los hechos lingüísticos no radica únicamente en el nivel dialectal, sino que puede incidir en la distribución de un rasgo en lenguas distintas, pero vecinas. De hecho y como es sabido, la mera existencia de tiempos perfectos surgidos a partir de estructuras posesivas parece ser un fenómeno tipológicamente raro y típico del Standard Average European (Haspelmath 2001). Heine / Kuteva (2006), por su parte, muestran que, el grado de gramaticalización de estos sigue un patrón de distribución en ondas, con el alto alemán y las hablas del norte de Italia como foco irradiador. Esto se corresponde con las observaciones de Abraham (1999) sobre la pérdida ← 12 | 13 → del pretérito simple y la existencia de tiempos sobrecompuestos para expresar el pluscuamperfecto (al. er ist gekommen gewesen, lit. ‘él es venido sido’) en las lenguas europeas, dos fenómenos que afectan fundamentalmente a aquellas que conforman el núcleo interior de la Sprachbund europea (el francés, el alemán, los dialectos del norte de Italia, yiddish, esloveno, polaco, albano, serbo-croata y algunas variedades del rumano), mientras que la conservación del anterior para expresar eventos con relevancia en el presente es un fenómeno periférico —tanto es así que el autor habla de una categoría “marítima”—.
Estos trabajos muestran la necesidad de poner en relación la evolución de haber en español con un espacio lingüístico más amplio, algo que puede verse repetidamente en los trabajos de este volumen, especialmente en el recurso a la comparación románica, que es fundamental en la argumentación de Del Barrio —cuando indica que la polisemia de haber como causa de su desplazamiento del ámbito de la posesión no se sostiene al tener en cuenta el rumano—, o en la de Rodríguez Molina —que señala la incongruencia de considerar que la concordancia entre el participio y el objeto está sometida a restricciones gramaticales en el francés, italiano o catalán actuales, pero no así en español antiguo—.
El trabajo de Lola Pons Rodríguez es, de hecho, un interesantísimo ejemplo de que la visión comparatista y la perspectiva románica no deben reservarse únicamente para los fenómenos morfosintácticos. Esta autora aborda un aspecto de la historia de haber que ha sido poco tratado, pues no se ocupa de sus desarrollos sintácticos o morfológicos, sino de sus usos léxicos. El más fundamental de estos es la lexicalización del infinitivo (haber / aver), que presenta usos nominalizados muy tempranos. En el estudio de esta forma, la comparación dentro del ámbito románico resulta fundamental en dos aspectos, puesto que, por un lado, la presencia de usos homólogos en las restantes lenguas romances indica que el origen del infinitivo de haber como sustantivo debió estar en bajo latín y, por otro lado, su uso como tecnicismo contable, también extendido a todas las lenguas románicas, no proviene de un origen común, sino de su extensión a partir del italiano durante el siglo XVI.
Una perspectiva decididamente areal para el estudio de la evolución de los tiempos compuestos la encontramos en el trabajo de Bridget Drinka, que conjuga la distribución europea de los perfectos (dividida en tres estadios: uso de haber como auxiliar, uso de haber y ser como auxiliar y adquisición del valor perfectivo o de pasado por parte de estos) con dos hitos históricos —la influencia franca y la influencia árabe— para explicar la situación actual de los tiempos compuestos en la península ibérica. Así, Drinka propone que la mayor proximidad estructural del aragonés y el catalán con el francés se debe a la influencia del imperio carolingio, ← 13 | 14 → mientras que el camino divergente tomado por el portugués —que selecciona el auxiliar vernáculo ter frente al triunfo de los derivados de HABERE en el resto de lenguas romances— puede relacionarse con la influencia del árabe.
El trabajo de Montserrat Batllori, que compara el funcionamiento de las construcciones mesoclíticas con futuros y condicionales (partir nos emos en vida) y la anteposición del participio (pagar no volia ni pagat no l’avia) en español y catalán medievales, parte de una perspectiva panrománica de la sintaxis medieval, lo que permite la comprensión de ambos fenómenos en toda su complejidad. Mediante un análisis exhaustivo de los contextos sintácticos en que aparecen —y de los valores semánticos que producen—, se concluye que son estructuras diferentes (y a las que subyace, por tanto, un análisis formal divergente: cf. Sitaridou 2015). Así, la anteposición de participio es un caso de anteposición de foco débil, mientras que los ejemplos de futuros y condicionales con mesoclisis son casos de modalidad alta. Por ello, estos últimos deben interpretarse mejor como perífrasis modales y no como futuros o condicionales focalizados (cf. Octavio de Toledo 2015), lo que corrobora que la desaparición de las estructuras con mesoclisis no debe achacarse a la fijación de los futuros.
Por su parte, Charlotte Coy se vale de la comparación entre el francés y el español para ocuparse de un asunto de carácter teórico sobre el antecedente de las relativas con haber existencial, pues mientras que en francés el efecto de definitud parece evitar que dichas oraciones presenten un antecedente definido, esta restricción no parece afectar al haber existencial del español en esta estructura en particular (los variacionistas que hay en este volumen), lo que plantea interesantes cuestiones en la interpretación de la construcción. Mediante el uso de corpus literarios y orales comparables entre ambas lenguas, la autora muestra, en primer lugar, que la restricción descrita para el francés no es absoluta y que los antecedentes definidos son posibles, aunque muy infrecuentes, y, en segundo lugar, que la frecuencia de las relativas con haber existencial es mucho más elevada en español, donde son verdaderas competidoras de estar. Coy concluye que el hecho de que estas construcciones sean posibles en francés demuestra que la restricción no viene impuesta por el efecto de definitud —existente en ambas lenguas—, sino que la asimetría se debe a que en español estas relativas presentan ciertas similitudes con las relativas de sujeto, que son las más frecuentes tipológicamente, mientras que en francés son únicamente interpretables como relativas de objeto.
En este sentido, los trabajos de Coy —desde una perspectiva interlingüística románica— y De Benito Moreno —comparando distintas variedades de una misma lengua; el español— contribuyen, a partir de datos de corpus, a deslindar el alcance del efecto de definitud en dos parcelas muy restringidas de la gramática de ← 14 | 15 → haber, un aspecto que ha sido ampliamente debatido en la bibliografía (cf. Leonetti 2008). Los resultados de ambas autoras señalan como un ámbito interesante para explorar esta cuestión los contextos en los que haber se emplea para restringir la referencia del pivote.
Details
- Pages
- 506
- Publication Year
- 2016
- ISBN (Hardcover)
- 9783631666623
- ISBN (ePUB)
- 9783631695968
- ISBN (MOBI)
- 9783631695975
- ISBN (PDF)
- 9783653060997
- DOI
- 10.3726/978-3-653-06099-7
- Open Access
- CC-BY-NC-ND
- Language
- Spanish; Castilian
- Publication date
- 2016 (August)
- Published
- Frankfurt am Main, Bern, Bruxelles, New York, Oxford, Warszawa, Wien, 2016. 506 p., 37 gráficos, 12 il., 53 tablas
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