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Clases y categorías lingüísticas en contraste

Español y otras lenguas

by Elia Hernández Socas (Volume editor) José Juan Batista Rodríguez (Volume editor) Carsten Sinner (Volume editor)
Edited Collection 200 Pages

Summary

El presente volumen se enmarca en el ámbito de la lingüística contrastiva y tiene como objetivo someter a una mirada crítica distintas clases y categorías tradicionales de la gramática española y de las otras lenguas que sirven como punto de comparación. De esta manera, pretendemos sacar a la luz los problemas derivados de la aplicación de determinadas categorías a lenguas de distinta naturaleza o familia tipológica, resaltar sus semejanzas y diferencias y ofrecer una explicación satisfactoria a aquellas categorías que o bien no han recibido todavía la debida atención en la bibliografía especializada o que, a nuestro modo de ver, merecen una revisión concienzuda y crítica desde una perspectiva interlingüística.

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor/el editor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Índice
  • Clases y categorías en lingüística contrastiva (español y otras lenguas) (Elia Hernández Socas / José Juan Batista / Carsten Sinner)
  • Extensiones verbales en mancañá y preposiciones en español: categorías gramaticales versus categorías léxicas (Gustave Voltaire Dioussé)
  • Todavía / todavia: análisis contrastivo de los valores y de contextos de traducción en español y en portugués (Isabel Margarida Duarte / Rogelio Ponce de León)
  • El género en la lengua china: una introducción a la cuestión desde la comparación con el español (Xavier Lee-Lee)
  • La probabilidad: sobre la expresión del matiz modal de incertidumbre en español y griego moderno (Eleni Leontaridi)
  • La comparación de los sistemas modotemporales español y polaco como modelo de análisis comparado de características tipológico-funcionales de las lenguas románicas occidentales y eslavas norteñas (Wiaczesław Nowikow)
  • ¿Qué complica el estudio de la aspectualidad en las lenguas checa y española? Aproximación contrastiva a los aspectos y las Aktionsarten (Jana Pešková)
  • Marcadores del discurso vs. Diskursmarker: aproximación a su estudio contrastivo (Ferran Robles Sabater)
  • Hacia una clasificación del error lingüístico en las traducciones de la literatura africana francófona (Alba Rodríguez-García)
  • Turismo y traducción como instrumentos al servicio de la propaganda ideológica del Estado durante la Guerra Civil española: Estudio lingüístico y traductológico (Marta Valdenebro Arenas)
  • Obras publicadas en la colección

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Elia Hernández Socas

Universität Leipzig, Leipzig, Alemania

José Juan Batista

Universidad de La Laguna, La Laguna, España

Carsten Sinner

Universität Leipzig, Leipzig, Alemania

Clases y categorías en lingüística contrastiva (español y otras lenguas)

Presentación

El presente volumen se enmarca en el ámbito de la lingüística contrastiva y tiene como objetivo someter a una mirada crítica distintas categorías y clases tradicionales de la gramática española y de las otras lenguas que nos sirven como punto de comparación. De esta manera, pretendemos sacar a la luz los problemas derivados de la aplicación de determinadas categorías a lenguas de distinta naturaleza o familia tipológica, resaltar las semejanzas y diferencias que presentan las lenguas estudiadas y ofrecer una explicación satisfactoria a aquellas categorías que o bien no han recibido todavía la debida atención en la bibliografía especializada o que, a nuestro modo de ver, merecen una revisión concienzuda y crítica desde una perspectiva interlingüística. Con ello seguimos la senda de los estudios de lingüística contrastiva que comienzan a partir de los años sesenta y en cuya conformación y asentamiento el romanista Eugenio Coseriu ha desempeñado un papel preponderante, especialmente en lo que se refiere al estudio de las lenguas romances al desarrollar un modelo teórico y metodológico sólido para el estudio contrastivo que incorporaba además aspectos del entonces incipiente giro pragmático (Coseriu 1970; Morciniec 2001: 2–3). A la figura de Coseriu habría que añadir la del romanista Mario Wandruszka quien, con su obra Sprachen. Vergleichbar und unvergleichlich (1969), traducida como Lenguas, comparables e incomparables (1976), contribuyó de forma esencial, en palabras de Wotjak (2011: 20), a “atraer el interés de los lingüistas por investigar las convergencias y divergencias que saltan a la vista al comparar, en una perspectiva sincrónica, dos o más idiomas entre sí” (cf. también con la opinión de Steiner 2001 [1975]: 248 quien lo califica como “quizá [el] representante más influyente de la lingüística contrastiva”). ← 7 | 8 →

Recordemos a este respecto que, mientras en la República Federal Alemana se prefería el término kontrastive Linguistik, seguramente por influencia norteamericana (Contrastive Linguistics), en la República Democrática Alemana se eligió el término konfrontative Linguistik (cf., entre otros, Helbig 1973 y 1986, Sternemann 1983) con la intención de aclarar que, en la descripción comparada de dos lenguas, no solo surgen contrastes, sino más bien y casi automáticamente semejanzas. Se pretendía, pues, con el adjetivo confrontativo emplear un término que resultara más abarcador que contrastivo, que, aun siendo importante, parecía más restrictivo. Y una consulta al DRAE parece dar la razón a aquellos lingüistas germano-orientales. Sin embargo, el término lingüística contrastiva se ha acabado por imponer mayoritariamente y, evidentemente, es el que utilizaremos. Pues bien, a diferencia de otras ramas de la lingüística comparada, como la gramática histórica o la lingüística areal o tipológica, la lingüística contrastiva se centra en la comparación interlingüística en estadios de lengua concretos y coincidentes en los distintos niveles de análisis lingüístico, que van desde el plano sistémico a los niveles pragmático-discursivos. En este sentido, se interesa por comparar estructuras en lenguas no necesariamente pertenecientes a la misma familia y por determinar semejanzas y diferencias en los distintos niveles de análisis con el fin de sopesar el grado y tipos de equivalencia que se pueden establecer entre las lenguas contrastadas (Pouradier Duteil 1998: 124).

Los resultados obtenidos por la lingüística contrastiva han sido aprovechados por diversas ramas de la lingüística aplicada, como son la didáctica de lenguas extranjeras (la primera directamente interesada en estos frutos), la psicolingüística (para conocer mejor fenómenos como la diglosia o el bilingüismo) y la traducción (para estar al tanto de las diferencias y posibles equivalencias entre las estructuras lingüísticas de las lenguas fuente y meta: cf. Pouradier Duteil 1998: 125; Schweickard 1995: 27–28; Morciniec 2001: 1; Wotjak 2011: 21–26; y los trabajos desarrollados en el seno de la Stylistique comparée en la década de los sesenta como el de Vinay / Darbelnet 1958 o el de Malblanc 1968). Pero también desde un punto estrictamente teórico la lingüística contrastiva presenta interés para la lingüística areal y la tipología lingüística, nacida en su seno, a la que interesa comprobar la presencia de patrones lingüísticos en el mayor número posible de lenguas para, agrupándolos y clasificándolos, obtener los llamados universales lingüísticos (Schweickard 1995: 25–26; Ayerbe Linares 2006: 37–65). Últimamente, se ha criticado la práctica bastante extendida en algunas vertientes de la lingüística contrastiva de basar los estudios únicamente en la comparación de traducciones (cf. Sinner 2017 para una visión global de este problema metodológico).

Este trabajo nace gracias a la iniciativa del Departamento de Lingüística Aplicada y Traductología de la Universidad de Leipzig, donde la lingüística contrastiva ← 8 | 9 → constituye un pilar fundamental tanto en la investigación como en la docencia. No en vano entre 1987 y 2003 este Departamento había organizado cinco Jornadas Internacionales de Lingüística Contrastiva, comparando las lenguas romances entre sí y con el alemán, bajo la dirección de los profesores Gerd Wotjak y Barbara Wotjak, la cual falleció el año pasado y a quien queremos rendir con este volumen un sentido y merecido homenaje por su valiosa contribución a la lingüística contrastiva, disciplina que enseñó y en la que investigó muchos años, comparando especialmente el alemán y las lenguas romances (B. Wotjak 1987, 1988, 1992a, 1992b, 1990; cf. G. Wotjak 2011a: 21). A lo largo de las cinco jornadas citadas, la lingüística contrastiva ha ido incorporando a su estudio los nuevos modelos teóricos y metodológicos que iban surgiendo para probar su eficacia. Así, se aprecia la evolución desde un primer enfoque sistémico, patente hasta mediados de los años 90, hasta otro centrado en cuestiones discursivas, normativas y pragmáticas con una fuerte influencia de las corrientes cognitivas (G. Wotjak / Regales 1988; G. Wotjak 1997 [1995]; 2001 [1999]; G. Wotjak / Cuartero Otal 2004; Schmitt / B. Wotjak 2005; G. Wotjak 2011).

Tras la jubilación de Barbara (2006) y Gerd Wotjak (2007), estas jornadas han tomado dos caminos: por un lado, Eva Lavric y Wolfgang Pöckl, catedráticos de la Universidad de Innsbruck, han organizado las tres últimas ediciones (2008, 2012 y 2016) en su universidad; y, por otro lado, el Congreso Internacional de Lingüística Hispánica de la Universidad de Leipzig, “hermano mayor” de las jornadas por haber nacido cuatro años antes, pero cuya quinta edición coincidió con la quinta de las jornadas en 2003), se dotó de una sección especialmente dedicada a la lingüística contrastiva desde su séptima edición, celebrada en 2009 (Sinner / Hernández Socas / Bahr 2011), siendo el presente volumen, que recoge los resultados del VIII Congreso, celebrado en 2016, su natural continuación.

En esta ocasión, siguiendo la línea del mencionado VII Congreso Internacional de Lingüística Hispánica y a diferencia de las jornadas dedicadas al estudio contrastivo de las lenguas romances entre sí y con el alemán, hemos incluido más lenguas y familias lingüísticas a fin de enriquecer el panorama investigador actual, ampliando el horizonte contrastivo del español. Así, los nueve trabajos que aquí se presentan ordenados alfabéticamente toman el español como término de la comparación y, desde perspectivas distintas, abordan problemas concretos relativos a clases y categorías que, en otras lenguas (no solo indoeuropeas) muestran una estructuración diferente. Con ello se consigue, entre otras cosas, analizar la aplicabilidad de clases y categorías tradicionales a la descripción de otras lenguas, que, en algunos casos, no tienen relación tipológica alguna con el español. A continuación, resumimos brevemente estas nueve aportaciones en el orden en que aparecen en el presente libro. ← 9 | 10 →

En la primera, el hispanista Gustave V. Dioussé, profesor de la Université Gaston Berger (Senegal), presenta un estudio contrastivo entre dos categorías que considera comparables: los regímenes preposicional del español y las “extensiones verbales” del mancañá, lengua africana de la familia níger-congoleña. Las extensiones verbales son sufijos que se unen a bases verbales primitivas para modificar tanto su significado como su estructura argumental, constituyendo una categoría gramatical que viene a suplir la escasez de preposiciones propias en mancañá. La comparación de regímenes preposicionales y extensiones verbales pone de manifiesto que se trata de categorías con un funcionamiento parecido, hecho que no sorprende si consideramos la oposición paralela entre las lenguas con sistemas casuales (que son sufijos) y las que emplean preposiciones. Por otra parte, también podrían ponerse en relación las extensiones verbales del mancañá con la prefijación verbal latina y románica: así, el autor indica que “el sufijo -ëş puede expresar causatividad, intensidad o reversión de la acción verbal del verbo primitivo”, lo que nos recuerda que un mismo prefijo verbal español, por ejemplo, también puede asumir estos tres valores según el tipo de base verbal al que se una, lo que ha llevado a un interesante debate en torno a la llamada polisemia de prefijos y preposiciones, intentando, entre otras cosas, buscar motivos y restricciones que expliquen el posible abanico de valores semánticos (Hernández Socas 2017: § 6.3.2). Además, ciertos aspectos mencionados en las conclusiones contrastivas de este trabajo, como la citada polivalencia sufijal, la capacidad para introducir determinados complementos modulando el significado del verbo y la dependencia del contexto semántico, no solo ilustran a la perfección los paralelismos con los regímenes preposicionales españoles, sino también con los verbos compuestos de preverbio.

El trabajo de Isabel Margarida Duarte y Rogelio Ponce de León, profesores de la Universidade do Porto (Portugal), compara el español con el portugués centrándose en el análisis del par de falsos amigos todavía / todavia y ahondando en los problemas de su categorización como adverbio y partícula discursiva, respectivamente, a través de la historia de su tratamiento gramatical y lexicográfico. Se muestra que la semejanza de estas dos formas con la misma etimología es la causa de su confusión en numerosos trabajos lexicográficos, poniéndose en evidencia la importancia de estudios de este tipo para sacar a la luz diferencias de uso en el nivel pragmático-discursivo.

La aportación de Xavier Lee, profesor de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria (España), cuestiona la aplicabilidad de la categoría de ‘género gramatical’, tal y como se entiende en las gramáticas occidentales (y, concretamente, en la española), a la lengua china. Su estudio contrastivo permite constatar las ← 10 | 11 → enormes diferencias sistémicas entre los sustantivos españoles y chinos: estos últimos no poseen un género gramatical del tipo existente en las lenguas indoeuropeas, sino que se integran (por razones de metáfora y metonimia, al menos en origen) en un sistema actual de unos cincuenta clasificadores nominales (antiguamente eran muchos más), clasificadores que también existen en algunas lenguas subsaharianas, como la familia níger-congoleña, donde suele haber una docena de clases nominales (+humano, +animal, +vegetal, +objeto, etc.) sin que esté lingüísticamente marcada la noción de ‘sexo’. Y, además, estas diferencias se ven agravadas por la inexistencia, en chino, de concordancia y de artículo. Sin embargo, este autor también pone de manifiesto algunas semejanzas interesantes entre el chino y el español, como las correspondientes a los sistemas pronominales, donde se distingue, como en español, una forma personal para el femenino de tercera persona en singular y plural, lo cual permite, en este caso concreto, establecer la concordancia de género (en este caso, referida al sexo) entre pronombre y referente, si bien se trata de una evolución reciente de la lengua china. En este sentido, para hacer referencia al sexo, la lengua china no utiliza el género gramatical, como hacen muchas lenguas indoeuropeas, sino que emplea un repertorio de elementos léxicos independientes que marcan el sexo en determinados ámbitos culturales, tal y como ilustra el autor con las relaciones de parentesco.

Eleni Leontaridi, profesora de la Universidad de Tesalónica (Grecia), muestra en su trabajo cómo son aplicables a las formas griegas θα γράφω, θα έχω γράψει, θα έγραφα/θα έγραψα, θα είχα γράψει los mismos principios y categorías de temporalidad y dislocación temporal —retomando la denominación de Rojo / Veiga (1999)— que permiten explicar los valores modales de probabilidad de las correspondientes formas verbales españolas: cantaré, habré cantado, cantaría, habría cantado. El objetivo de la autora es ofrecer una explicación satisfactoria al uso del futuro llamado “modal” tanto en griego como en español, del tipo: —¿Qué hora es? —No tengo reloj; serán las 3, que corresponde al griego: —Τι ώρα είναι; —Ε, δεν θα είναι 3; En estos casos, la autora defiende una aproximación a la temporalidad de tipo vectorial que le permite abordar tanto las distintas funciones temporales como modales. Cuando las formas de futuro tanto griegas como españolas no se emplean en sentido temporal estricto al producirse el proceso que la autora, siguiendo el marco teórico mencionado, denomina primer caso de dislocación, estas pasan a asumir diferentes matices modales de incertidumbre y probabilidad. Este primer caso de dislocación tiene lugar tras reemplazarse el vector de posterioridad por uno de simultaneidad. Con su contribución no solo se discuten diversos modelos teóricos que explican las categorías de tiempo y modo en relación con la lengua española, sino que, a su vez, se muestra el interés de la ← 11 | 12 → autora por ofrecer una explicación satisfactoria a un fenómeno muy similar en la lengua griega que, como indica ella misma, ni había recibido la debida atención en las gramáticas griegas ni había sido dilucidada de forma consensuada con ayuda de un modelo teórico sólido.

Las categorías de modo, tiempo y aspecto en español y polaco centran también el interés del trabajo de Wiaczesław Nowikow, profesor de la Universidad de Łódź (Polonia). Se insiste aquí en las diferencias entre el español, lengua que se caracteriza por un complejo sistema verbal temporal con nueve tiempos en el modo indicativo y cuatro en el subjuntivo, y el polaco, lengua en la que solo hay tres tiempos diferentes por ser el tiempo una categoría menos importante que el aspecto, gramaticalizado con morfemas de perfectivo e imperfectivo. Se presenta, así, una oposición tipológica entre el español, lengua caracterizada por la presencia e importancia del ‘artículo’ y el ‘tiempo’, y el polaco, que se caracteriza por ser una lengua que presenta ‘casos’ y ‘aspecto’, lo cual es, en buena parte, responsable de las dificultades con que se encuentran los hablantes de polaco, por un lado, a la hora de emplear los tiempos verbales (y el artículo) del español y, por otro, los hispanohablantes en el uso del aspecto (y del sistema casual) del polaco. Al igual que en el trabajo de Leontaridi, Nowikow emplea en este trabajo el marco teórico-metodológico de Rojo / Veiga (1999), así como su terminología y vuelve a comparar las diferencias que implican el valor recto de los tiempos españoles y la ya mencionada dislocación temporal mediante la que se integran los valores modales de los que hablábamos antes. Según el profesor Nowikow, en español se emplean recursos gramaticales como el desplazamiento temporal de los tiempos verbales y el modo subjuntivo para expresar la modalidad, mientras que, en polaco, se lleva a cabo “la modalización interna” mediante el modo hipotético y toda una serie de nexos modalizados de tipo conjuntivo. En cuanto a las categorías de tiempo y aspecto, que son el objeto de análisis de este trabajo, el autor llega a la conclusión de que, pese a las similitudes que puedan hacerse entre los tiempos pasados pretérito y copretérito del español (canté y cantaba) y el aspecto perfectivo en polaco, hay una diferencia fundamental que atañe al valor semántico entre ellas: los tiempos españoles indicados muestran la ‘extensión’ o ‘delimitación temporal’ durante la que se desarrolla el contenido proposicional, lo que explica que para el pretérito español se puedan emplear en polaco tanto el aspecto perfectivo como imperfectivo, siendo incluso este último el equivalente más frecuente. En polaco, en cambio, no es la ‘delimitación temporal’ el rasgo inherente a las formas del aspecto imperfectivo o perfectivo sino la ‘conclusión del proceso’, lo que da lugar a relaciones asimétricas entre los contenidos funcionales de aspecto y tiempo. Esta asimetría descansa en el hecho de que la ‘conclusión del proceso’ que expresa el aspecto polaco implica la ‘delimitación temporal’, pero no ← 12 | 13 → a la inversa, es decir, el límite temporal no implica que el proceso expresado por el enunciado verbal se haya terminado por completo.

El trabajo de Jana Pešková, profesora de la Universidad de Bohemia del Sur (República Checa), vuelve a tratar de forma contrastiva la categoría de aspectualidad en español y en checo. Retomando la discusión terminológica y conceptual sobre la aplicación del término ‘aspecto’ y ‘aspectualidad’ en la lengua española por parte de la Nueva Gramática de la Lengua Española, la autora delimita su posición sobre la aplicación de estos conceptos en la lengua española y se centra en estudiar la amplia gama de recursos lingüísticos de que disponen ambas lenguas para expresar nociones aspectuales. El estudio comparativo de dichos recursos le permite destacar que son los morfemas derivativos del checo, especialmente, los prefijos, las unidades encargadas de la expresión de la aspectualidad y que estas cumplen una función doble al marcar, por un lado, el aspecto perfectivo e imperfectivo y, por otro lado, la aspectualidad eventiva. Su aplicación de la categoría temática aspectual a ambas lenguas le permite visualizar los problemas que plantea la aplicación en español del aspecto desde la perspectiva de una lengua como el checo que lo tiene morfologizado a través de prefijos y sufijos y la necesidad de distinguir entre aspecto y aspectualidad para no forzar los correspondientes sistemas lingüísticos.

Los últimos tres trabajos de este volumen, del séptimo al noveno, se centran en distintos aspectos del análisis textual en distintas combinaciones lingüísticas. El primero de ellos es la contribución de Ferran Robles Sabater, profesor de la Universitat de València (España), que analiza contrastivamente la categoría de los marcadores del discurso o Diskursmarker en español y alemán estudiando sus propiedades prototípicas: entonativas, morfológicas, sintácticas, informativas y semánticas. Parte este autor de la falta de consenso existente en la definición y descripción de esta categoría, dada la heterogeneidad de los elementos que pueden englobarse bajo la etiqueta de marcador discursivo (adjetivos, adverbios, sintagmas adverbiales, locuciones preposicionales, etc.) y la escasez de trabajos contrastivos al respecto en el par de lenguas español-alemán, pese a la larga tradición alemana en el estudio de las partículas del discurso. Por último, Robles Sabater propone una aproximación contrastiva a estas unidades teniendo en cuenta las propiedades prototípicas de los marcadores del discurso.

Dentro del enfoque traductológico se sitúa el trabajo de Alba Rodríguez García, profesora de la Université Gaston Berger (Senegal), quien realiza un repaso crítico de las distintas clasificaciones existentes sobre los “errores lingüísticos” de traducción con la intención de formular una propuesta propia adaptada a las particularidades de la traducción de la literatura africana escrita en lenguas europeas (francés e inglés, sobre todo). Tal aproximación la ejemplifica Rodríguez García ← 13 | 14 → con la traducción española de la obra Le baobab fou, de la escritora senegalesa Ken Bugul, destacando especialmente las dificultades que presentan los culturemas.

Biographical notes

Elia Hernández Socas (Volume editor) José Juan Batista Rodríguez (Volume editor) Carsten Sinner (Volume editor)

Elia Hernández Socas es profesora de Lingüística Aplicada y Translatología en la Universidad de Leipzig. Sus principales líneas de investigación son la lingüística contrastiva entre el alemán, las lenguas romances y las lenguas clásicas, la traductología, la literatura de viajes y el judeoespañol. José Juan Batista Rodríguez es profesor de Filología Griega de la Universidad de La Laguna y ha sido durante muchos años profesor visitante en la Universidad de Leipzig. Entre sus líneas de investigación se cuentan la formación de palabras, la diacronía del español, la traducción y la literatura de viajes. Es autor de más de cien trabajos de su especialidad. Carsten Sinner es catedrático de Lingüística Aplicada y Translatología de las Lenguas iberrománicas en la Universidad de Leipzig, editor y autor de unas cien publicaciones sobre traductología, sociolingüística y variación.

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