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Tres siglos de cartas de lectores en la prensa española

Estudio discursivo histórico

by Elena Carmona Yanes (Author)
Thesis 506 Pages
Series: Studia Romanica et Linguistica, Volume 55

Summary

La aparición del periodismo digital ha producido importantes cambios en los cauces y los modos de expresión pública de la prensa. Es un momento de renovación del medio y de los géneros periodísticos, el que el interés de los historiadores de la lengua por estos textos comienza a incrementarse, uniéndose al ya habitualmente prestado por los analistas del discurso. En este contexto, proponemos un estudio sobre la historia discursiva de las cartas de lectores o cartas al director, cuyos orígenes se remontan al siglo XVIII. La formación del género, los modelos de los que se nutre, las transformaciones experimentadas a lo largo de sus casi tres siglos de existencia son algunas de las cuestiones que aborda este estudio, que se centra en los rasgos lingüísticos relacionados con la variación hablado/escrito.

Table Of Contents

  • Cover
  • Titel
  • Copyright
  • Índice
  • Prólogo
  • Agradecimientos
  • Presentación
  • Capítulo 1. Discurso periodístico, interacción y variación lingüística
  • 1.1 Los estudios sobre el discurso periodístico y sus orígenes
  • 1.2 Los estudios sobre el discurso en interacción. La interacción epistolar
  • 1.3 El estudio de la variación lingüística: géneros y otros ámbitos de variación en una teoría del lenguaje
  • Capítulo 2. Las cartas de lectores en la prensa española
  • 2.1 La prensa moderna en formación
  • 2.1.1 Las cartas de lectores en la prensa espectadora
  • 2.1.2 La extensión de las cartas de lectores a otras fórmulas periodísticas
  • 2.1.3 Prensa política y prensa despolitizada en las primeras décadas del XIX
  • 2.2 Hacia una sección de cartas al director: auge y declive de los comunicados
  • 2.3 El (re)surgir de las cartas al director
  • 2.4 El lector interactivo en la era digital
  • Capítulo 3. Las cartas al director: un género periodístico y epistolar
  • 3.1 Los géneros periodísticos y los espacios para la interacción con el lector
  • 3.2 Las CL en el circuito de la comunicación mediática
  • 3.2.1 Los receptores
  • 3.2.2 Los emisores
  • 3.2.3 Mecanismos de inserción en la estructura del periódico
  • 3.3 La forma discursiva de las CL: interacción epistolar y debate público
  • 3.4 Tradiciones, modelos y parentescos textuales
  • 3.5 Los estudios sobre cartas de lectores
  • Capítulo 4. La interacción epistolar: Marcas lingüísticas
  • 4.1 Marcas de alocución. La incorporación del interlocutor al texto
  • 4.1.1 Captar el interés o llamar la atención del interlocutor
  • 4.1.1.1 Vocativos
  • 4.1.1.2 Expresiones que incluyen una forma verbal
  • 4.1.1.3 Enunciados interrogativos
  • 4.1.2 Mostrar la relación entre los interlocutores
  • 4.1.3 Atribuir competencia al interlocutor
  • 4.1.4 Intento de cambiar la actitud del receptor o de influir en su conducta
  • 4.1.5 Petición de confirmación
  • 4.2 Marcas de interlocución
  • 4.3 Marcas de interacción propiamente dicha. La función reactiva
  • 4.3.1 Aludir o retomar el discurso del receptor
  • 4.3.1.1 Reproducir o hacer referencia al discurso del otro
  • 4.3.1.2 Expresión de la reacción
  • 4.3.1.3 Articulación del discurso ajeno y de la reacción
  • 4.3.2 Anticiparse al discurso del receptor
  • 4.4 Conclusiones
  • Capítulo 5. La construcción del discurso (I):: El texto como unidad de sentido estructurada
  • 5.1 El estudio de la organización informativa en lingüística
  • 5.2 La organización de la información en los enunciados
  • 5.3 La organización de la información en el texto
  • 5.3.1 El avance de la información en el texto
  • 5.3.2 La ordenación del discurso
  • 5.3.3 La demarcación discursiva
  • 5.3.4 Densidad informativa
  • 5.4 El texto y los elementos extratextuales
  • 5.5 Conclusiones
  • Capítulo 6. La construcción del discurso (II):: Modos de formulación lingüística y esquemas sintácticos
  • 6.1 La reformulación lingüística
  • 6.1.1 Reformulación parafrástica o explicativa
  • 6.1.2 Reformulación rectificativa y reconsiderativa
  • 6.1.3 Reformulación recapitulativa
  • 6.1.4 Reformulación de distanciamiento o separación
  • 6.2 Modos de construcción sintáctica: oralidad y escrituralidad
  • 6.2.1 Construcciones asociadas a la inmediatez comunicativa
  • 6.2.1.1 Sintaxis acumulativa y concatenada
  • 6.2.1.2 Esquemas sintácticos aparentemente incompletos o anómalos
  • 6.2.1.3 Concordancias anómalas o no normativas y otros casos de ausencia de control predicativo
  • 6.2.1.4 Relativas no normativas
  • 6.2.2 Construcciones asociadas a la distancia comunicativa
  • 6.2.2.1 Construcciones absolutas de participio
  • 6.2.2.2 Construcciones con futuro de subjuntivo
  • 6.2.2.3 Omisión de que completivo
  • 6.3 Conclusiones
  • Consideraciones finales
  • Apéndice
  • Fuentes textuales
  • Referencias bibliográficas

Prólogo

Pocas veces ocurre, pero así fue. El Departamento de Lengua Española de la Universidad Hispalense necesitaba un nuevo profesor. Me acordé inmediatamente de Elena Carmona, una excelente antigua alumna cuya pista había perdido. Tras una labor casi detectivesca, supe que andaba por tierras francesas, lo que no me sorprendió, pues no es de las que se conforman con una única especialidad filológica, y el francés es como su segunda lengua propia. Por supuesto, obtuvo la plaza, y se incorporó a nuestro Grupo de Investigación, del que -pese a impartir docencia en la especialidad de Filología Francesa- continúa formando parte, y al que ha aportado, además de su trabajo y saber, una dosis de amistad y de afecto, que no sobran en el ámbito universitario.

El libro que el lector tiene en sus manos, fruto de su excelente labor investigadora, justifica mi empeño en incorporarla a nuestro equipo. No, no me equivoqué. Se propuso –la enredé, más bien- adentrarse por una senda poco transitada, pero de posibilidades ilimitadas. Consecuencia de lo primero fueron algunos momentos de desaliento, pronto superados. Y sobre lo segundo, baste decir que en las conocidas como Cartas de los lectores el análisis del discurso y las vivencias sociales, que configuran la historia, se dan constantemente la mano. Tales textos, en los que se reflejan las auténticas preocupaciones e inquietudes, los problemas e (in)satisfacciones, aspiraciones y logros, de los ciudadanos, todo lo que va conformando su presente, pero que también se proyecta en el futuro (nuestro presente), constituyen el ámbito idóneo para extraer los resultados más fecundos que las disciplinas lingüísticas pueden proporcionar. Es posible que algunas páginas de árido contenido filológico hagan pensar en que no es del todo así. Pero cuando manda el rigor científico, lo superficial no tiene cabida, y el interesado hará bien en no conformarse con las “Conclusiones” a que se llega en cada uno de la media docena de capítulos y esas breves, pero enjundiosas, “Consideraciones finales”, en las que, por cierto, hay pistas para llevar a cabo bastante de lo mucho que –así lo dice- queda por hacer en la historia de las formas de expresión propias, algunas exclusivas, de los medios de comunicación. En todas las páginas hay datos y reflexiones inexcusables.

Estoy convencido de que este libro, en el que se estudian los recursos propiamente idiomáticos, pero sin quedarse en ellos, de un género (o subgénero) periodístico a lo largo de tres siglos, va a hacer que se supere lo que era toda una cadena de obstáculos y aparezcan nuevas investigaciones sobre una historia que los lectores, escriban o no cartas al Director, e incluso quienes no lo ← | 16→son, están pidiendo a gritos conocer. Una historia en la que las diferencias no siempre están determinadas por el lugar y el tiempo. En 1788, en el Diario de Madrid, leemos: “Vamos a otro puntico, y tenga Vm. paciencia, que yo también la tuve cuando…”. Doscientos veinte años después, en Chorrillo, una modesta publicación de periodicidad mensual de un pueblo localidad sevillano, el emisor escribía lo siguiente: “Hablando de otra cosa ¿para cuándo los contenedores de plásticos en Cazalla?”. No es la única sorpresa que espera al lector paciente de este magnífico estudio.

Antonio Narbona

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Agradecimientos

Gran parte de los contenidos de este libro se basan en mi tesis doctoral El lector (inter) activo en la prensa escrita española, defendida en la Universidad de Sevilla el 11 de enero de 2016. El proceso de redacción de esta tesis fue una etapa exigente de mi vida en la que resultaron fundamentales el apoyo y la colaboración de numerosas personas. La confianza de mi director, Antonio Narbona, me impulsó a dar los primeros pasos de este camino. A él le agradezco su asistencia, sus enseñanzas, su diligencia en los momentos críticos y el haberme abierto las puertas del grupo de investigación «El Español hablado en Andalucía», cuyos miembros me han arropado en mi tarea y me han ofrecido un ambiente amistoso y estimulante en el que trabajar. Durante cuatro años, gracias a una beca F.P.U. del Ministerio de Educación, tuve la oportunidad de desarrollar mi labor en el Departamento de Lengua Española, Lingüística y Teoría de la Literatura de la Universidad de Sevilla, entre cuyos componentes actuales y pasados he encontrado buenos amigos y compañeros generosos, especialmente aquellos con los que he coincidido en nuestra etapa de becarios. Otra parte importante de esta investigación fue gestada fuera de Sevilla. En la Universidad de París 8, en 2012, las clases de Mario Barra fueron una base indispensable para el diseño metodológico de esta investigación durante una estancia financiada por la Junta de Andalucía y la Universidad de Sevilla. Dos años más tarde, como becaria del programa Iberoamerika Zentrum-Santander Universitäten (Förderlinie I), fui acogida afectuosamente en la Universidad de Heidelberg por Óscar Loureda y su equipo, que me proporcionaron un entorno ideal de trabajo cuando esta empresa iniciaba su fase final. Un recuerdo muy especial de mis años de doctorado estará ligado a la Asociación de Jóvenes Investigadores de Historiografía e Historia de la Lengua Española y a todos los ajihleros de los que tanto he aprendido y con los que tanto he disfrutado. La experiencia no habría sido la misma sin la compañía de Yago y Elena Díez del Corral, que se han convertido en dos de mis mejores amigos y dos de las ruedas de un triciclo esencial. A sus ánimos y a las vivencias y la curiosidad compartidas debo en gran medida el placer que me ha proporcionado esta profesión y muchas de las ideas que impulsaron este proyecto. Los desvelos de los amigos de siempre, de mi familia (mi hermano, mis padres) y de Paco han sido el otro combustible irremplazable. La forma final de este libro se ha nutrido de las valiosas observaciones de los profesores José Portolés (Universidad Autónoma de Madrid), Elena Méndez (Universidad de Sevilla), Salvador Pons (Universidad de Valencia), Marta López Izquierdo (Universidad de París 8), y Araceli López ←17 | 18→Serena (Universidad de Sevilla), que integraron el tribunal que evaluó la versión original de este trabajo, que se publica ahora con diversas correcciones, enfoques nuevos en el tratamiento de algunas cuestiones y bibliografía actualizada. Todos los errores son responsabilidad exclusiva de la autora.

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Presentación

Desde sus inicios, a finales de la Edad Moderna, la prensa se constituye como un espacio abierto a la opinión pública, al menos aparentemente, en el que la relación entre el periódico y los lectores es mucho más próxima y directa que la que se establece entre el autor y el lector literarios. Pronto se crean géneros cuyo propósito central es precisamente el de vehicular la interacción entre el público y el periódico. Entre ellos destacan las cartas de lectores, hoy comúnmente conocidas como cartas al director1, cuyos primeros testimonios pueden rastrearse ya en el siglo XVIII.

En los últimos años, con la aparición del periodismo digital, se han producido importantes cambios en los cauces y en los modos de expresión pública ofrecidos por este medio. Esto se refleja de forma especialmente acusada en los espacios destinados a la opinión del lector en la prensa escrita: blogs, foros, comentarios digitales y otras modalidades de participación proporcionan una amplia gama de posibilidades para la difusión de estas opiniones, prácticamente en simultaneidad temporal con los interlocutores y sin apenas filtros editoriales. Se ha llevado a cabo, por tanto, una inmensa transformación respecto a las tradicionales cartas al director, que, sin embargo, subsisten, por lo general, tanto en las ediciones impresas de los periódicos actuales como en las digitales. Se trata de un género con una presencia importante en la prensa española de casi todas las épocas, que ha suscitado el interés de estudiosos de diversas áreas, pero que no ha sido abordado de manera global desde una perspectiva lingüística.

En este contexto de renovación del medio y de los géneros periodísticos, en el que el creciente interés de los historiadores de la lengua española por la prensa se une al ya habitualmente prestado por los analistas del discurso, nuestra investigación se presenta como una contribución al estudio de la historia del discurso mediático. Abordaremos el análisis de las características lingüísticas y de la distribución de estas lo largo de las distintas etapas y los diferentes tipos de prensa ←19 | 20→que forman parte de un corpus de CL compuesto por textos que se extienden cronológicamente desde las primeras manifestaciones del género en la prensa escrita española hasta la actualidad. Nos ocuparemos de cuestiones relacionadas con las circunstancias de la formación del género, los modelos de los que se nutre en su origen, los elementos discursivos que han cambiado en él a lo largo de los siglos y el modo en que han influido, a su vez, la aparición o las transformaciones experimentadas por otros géneros.

Más concretamente, el análisis se centra en un grupo específico de rasgos lingüísticos, aquellos que pueden ponerse en relación con el fenómeno de la variación hablado/escrito, entendida como una dimensión concepcional y no en un sentido medial, siguiendo el modelo teórico de Koch y Oesterreicher (1990 [2007]) (cfr. 1.3). La elección se justifica, en primer lugar, por la relevancia del componente interaccional lingüísticamente marcado en el molde epistolar, elemento esencial de la oralidad, y también por el hecho de que la diversidad de autores y de temáticas que albergan las CL dan lugar a un espacio especialmente propicio, a priori, para la plasmación de diferentes perfiles concepcionales y estrategias de verbalización y para la penetración de usos con marcas diafásicas de distinto tipo.

Son muchos, por tanto, los aspectos de la construcción de estos textos que quedan fuera del alcance de este trabajo, que suma una pequeña aportación al importante volumen de estudios históricos sobre la formación y la evolución del discurso de nuevos géneros aparecidos a partir del siglo XVIII, una línea de investigación que se ha activado en los últimos años en la lingüística diacrónica hispánica, que se muestra considerablemente productiva en la actualidad, y en la que la historia de los géneros periodísticos debe ocupar un papel destacado.

El presente volumen está constituido por seis capítulos. En el primero se expone el marco teórico en que se basa la investigación, que asume los presupuestos de la lingüística variacionista coseriana y del análisis del discurso de tradición francófona, y se presentan las tres líneas de trabajo fundamentales que se han seguido: el estudio de los textos periodísticos, de las interacciones verbales y de la variación lingüística. En el capítulo 2 se describen la aparición y las principales transformaciones externas que experimentan las CL en las distintas épocas de la historia de la prensa en España. En el capítulo 3, el género es caracterizado como periodístico y se atiende a su configuración en el contexto del discurso mediático y a los modelos y fuentes textuales de los que recibe influencia. Se presentan también las particularidades enunciativas de estos textos epistolares insertados en el circuito público de la comunicación periodística.

Los tres capítulos siguientes están dedicados al análisis discursivo de los elementos lingüísticos que permiten establecer un perfil prototípico del género ←20 | 21→en relación con la variación concepcional entre inmediatez y distancia comunicativas. Los contenidos de los capítulos 4, 5 y 6 se han organizado a partir de la propuesta de clasificación onomasiológica2 de López Serena y Borreguero (2010), que está diseñada con el objetivo específico de trazar la relación entre las distintas operaciones discursivas y la dimensión variacional hablado/escrito tal como se plantea en los trabajos de Koch y Oesterreicher. Las autoras distinguen, basándose en la tripartición coseriana, tres macrofunciones (interaccional, metadiscursiva y cognitiva) que a su vez albergan diversas subfunciones que establecen a partir de la descripción de Antonio Briz del funcionamiento de los conectores pragmáticos (1998), de los trabajos de Bazzanella para el italiano (2001, 2005, 2006) y de las clasificaciones funcionales de Martín Zorraquino y Portolés (1999) y Pons Bordería (2006). Hemos incorporado también elementos de Cortés y Camacho (2005), Briz, Pons y Portolés (2008) y Catalina Fuentes ←21 | 22→(2009). Así, el capítulo 4 está dedicado a fenómenos relativos a la macrofunción interaccional y los capítulos 5 y 6 a cuestiones que conciernen al «proceso mismo de expresión lingüística de los contenidos que configuran el discurso» o macrofunción metadiscursiva (López Serena y Borreguero 2010: 441). Para una adecuada justificación de la organización de dichos capítulos, es necesario destacar que la adopción de una perspectiva onomasiológica repercute en la presentación de los datos de manera que formas lingüísticas similares e incluso una misma unidad o expresión polifuncional son tratadas en distintos apartados3.

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El último apartado aporta algunas consideraciones finales sobre las dos cuestiones principales que hemos desarrollado: la distribución de las marcas de oralidad y escrituralidad en las CL y los factores que condicionan esta distribución y el valor de los resultados de nuestra investigación en el contexto de un proyecto de historia lingüística de los géneros periodísticos.

Puede consultarse, además, en el sitio web de la editorial, una Antología de cartas de lectores4 en la que se recoge una selección representativa del corpus textual empleado para nuestro análisis. La organización de los textos en cinco grupos5 responde a criterios de tipo cronológico, geográfico y editorial, como se detalla en las Consideraciones finales.

1A lo largo de este trabajo haremos referencia al género con el nombre de cartas de lectores (CL) o con el de cartas al director (CD). Este último, que parece el más extendido hoy en día al menos en español peninsular, no se impone hasta fechas muy posteriores a la aparición de estos textos. El primero refleja las características esenciales que identifican al género («carta» y «lector»). Sin embargo, en sus orígenes, como veremos, este no cuenta con una denominación estable, pues convivían en la prensa distintas etiquetas o títulos introductorios.

2Varios autores han defendido la aplicación de una perspectiva onomasiológica o funcional al estudio discursivo, es decir, la consideración como punto de partida del análisis de las diversas operaciones que se ponen en marcha en el proceso de la comunicación lingüística para llegar a las formas y recursos concretos que el hablante emplea. Este modo de proceder permite incorporar la investigación de las operaciones y de los mecanismos discursivos, sea cual sea su naturaleza morfológica, a un modelo general sobre el funcionamiento del discurso, y, por tanto, de la comunicación. Tal modelo se encuentra aún por elaborar, como han puesto de manifiesto algunos trabajos dedicados a elementos como los marcadores del discurso (sin duda el ámbito en el que más se ha avanzado en la descripción de las operaciones discursivas), desde los que se aboga por ir más allá de la mera clasificación y descripción de estas unidades para integrar su estudio en una teoría del lenguaje (Pons Bordería 2006, Garcés 2008, López Serena y Borreguero 2010). En estos trabajos se confeccionan clasificaciones funcionales de los marcadores basadas en propuestas de explicación del funcionamiento del discurso como la teoría modular de E. Roulet y sus colaboradores (Roulet, Filliettaz, Grobet y Burger 2001), que distinguen tres dimensiones discursivas: la lingüística, la textual y la situacional (Garcés 2008: 10); el modelo de T. van Dijk (1997), que diferencia tres planos: verbal, interactivo y cognitivo; y tres de las características postuladas por Coseriu como universales esenciales del lenguaje: la alteridad, la discursividad y la semanticidad (Borreguero y López Serena 2011: 177). El enfoque funcional presenta una ventaja adicional a la de la integración de la descripción en la teoría lingüística. Metodológicamente, constituye una opción especialmente idónea para estudios comparativos entre distintas lenguas o entre diferentes variedades de una lengua, como la diacrónica (cfr. Carmona 2014), ya que, al formar parte del nivel universal, las funciones discursivas «no cambian a lo largo del período ni en la lengua escrita de hoy. Lo que cambian son las unidades que ejercen estas funciones y la proporción de las mismas en los textos» (Girón Alconchel 2003: 348–349; cfr. también Cano Aguilar 2003).

3En lo que atañe a los marcadores del discurso (MD), que ocupan un lugar importante en nuestro estudio, el enfoque onomasiológico permite superar, al menos en la descripción, uno de los puntos más controvertidos de la definición clásica de estos elementos: la «invariabilidad» morfológica (Martín Zorraquino y Portolés 1999: 4057). La propia Mª Antonia Martín Zorraquino (2010: 112), en un trabajo más reciente, en el que recoge las puntualizaciones de diversos autores (cfr. Prieto de los Mozos 2001; Fuentes 2001, y, especialmente, en lo que toca a este punto, las de S. Pons Bordería) ha reconocido que la invariabilidad de los MD es una «propiedad esencial de su estatuto, pero ha de asumirse con flexibilidad», entendida esta en los términos que aclararemos más adelante. Ante todo, la autora considera que «[l]‌a determinación de las clases de palabras que pueden desempeñar la función de marcadores del discurso viene condicionada […] por el marco teórico desde el que se define este» (Martín Zorraquino 2010: 99). La misma idea estaba ya presente en Pons Bordería (1998a: 26): «la selección de unidades [para el estudio de los conectores] dependerá del punto de vista adoptado». El mismo autor (Pons Bordería 1998a: 26–37) ha mostrado lo inadecuado de un método discreto para la definición de los MD por oposición a otras categorías, como la conjunción, el adverbio o la interjección (Cfr. también el trabajo de Martí Sánchez (2013), sobre la distinción entre conjunciones y conectores). Sostiene, por el contrario (2006: 82–83) que el comportamiento polisémico que se observa en los MD, la ausencia de una relación biunívoca entre formas y funciones, requiere un tipo de concepción flexible de la categoría basada en la existencia de un prototipo en relación con el cual elementos de distinta naturaleza formal podrían situarse, de forma gradual, más próximos al núcleo o a la periferia, en lugar de ser definidos, en términos de condiciones necesarias y suficientes, como marcadores o no marcadores. López Serena y Borreguero, por su parte, ponen también de manifiesto la «ausencia de características morfológicas inherentes a los MD» (López Serena y Borreguero 2010: 437), que, entre otros factores, ha llevado a numerosos estudiosos, ya desde el trabajo de Schiffrin (1987), a referirse a ellos como «clase funcional». Teniendo en cuenta que, especialmente en la lengua hablada, muchas de las funciones normalmente atribuidas a los MD están desempeñadas por procedimientos sintácticos y prosódicos (cfr. especialmente López Serena 2011b), consideran que el enfoque onomasiológico, aunque no exento de dificultades, es «el único plausible» (López Serena y Borreguero 2010: 439), al menos en el estado actual de la investigación, para abordar el problema de la relación entre los MD y la variación oralidad/escritura.
      Por todo ello, en nuestro análisis los MD serán tratados de manera conjunta con el resto de expresiones y estructuras de naturaleza morfológica y complejidad sintáctica diversas que desempeñen en nuestro corpus cada una de las operaciones discursivas estudiadas.

4En la transcripción de los textos que forman este Apéndice y en la de los ejemplos que ilustran los distintos capítulos de análisis, reflejamos siempre los usos gráficos originales que presentan los textos en las ediciones recogidas en el apartado de Fuentes textuales, con la excepción de la grafía de la ese alta de algunos textos de la década de 1760, que modernizado al considerar que su empleo no es relevante para los fenómenos de los que nos ocupamos. Cada ejemplo está identificado mediante una referencia abreviada a la publicación de la que procede.

5Grupo 1 (prensa espectadora dieciochesca), grupo 2 (prensa local hasta 1830), grupo 3 (prensa publicada entre 1830 y 1900), grupo 4 (prensa publicada entre 1950 y 1975), grupo 5.1 (prensa de empresa actual de tirada nacional), grupo 5.2 (prensa de empresa actual de tirada regional y local), grupo 5.3 (prensa actual no profesional).

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Capítulo 1. Discurso periodístico, interacción y variación lingüística

Nuestra aproximación a la historia lingüística del género periodístico conocido como cartas al director se nutre conceptual y metodológicamente de tres líneas de investigación principales en las que se insertan diversos planteamientos que comparten una concepción de la lengua como instrumento social dinámico cuyo cometido esencial es la comunicación, idea que han asumido y desarrollado diversas corrientes a lo largo del siglo XX6. El estado de la cuestión que sigue a estas líneas pretende integrar las principales aportaciones del estudio de los textos periodísticos, de las interacciones verbales y de la variación lingüística con el fin de aplicar su contribución teórica y descriptiva a los tres ejes fundamentales que vertebran nuestro trabajo: (1) cómo estudiar los textos producidos para el medio periodístico y la lengua que en ellos se emplea en relación con las circunstancias de su producción y desde una perspectiva evolutiva; (2) cómo estudiar las interacciones verbales y qué concepto de interacción debe manejarse para el análisis de este fenómeno en textos medialmente escritos; (3) cómo estudiar los distintos ámbitos de la variación lingüística de forma sistemática e integrada en una teoría del lenguaje y cuál es el estatus del concepto de género dentro de una lingüística variacionista.

1.1 Los estudios sobre el discurso periodístico y sus orígenes

Ante todo, las CL son un género periodístico, ligado al conjunto de textos difundidos a través de los distintos medios de comunicación de masas que se conocen (más allá del soporte impreso) como prensa, y que forman parte de lo que comúnmente se denomina discurso periodístico o mediático7, en referencia no solo al canal por el que se transmiten estas producciones, sino también a las características particulares del acto comunicativo y de las estructuras lingüísticas que vehicula8. Se suele proclamar que el estudio del discurso periodístico tiene un carácter inter- o multidisciplinar, y ha sido, en efecto, abordado, además de por la propia teoría periodística, tanto desde perspectivas de análisis discursivo más próximas a la sociología como desde enfoques más propiamente lingüísticos9.

El discurso periodístico ocupa un papel central en los estudios de análisis crítico del discurso10, corriente en la que pueden situarse monografías fundamentales como las de Teun van Dijk (1988, News as discourse), Roger Fowler (1991, Language in the News) y Norman Fairclough (1995, Media discourse). Destaca también en la bibliografía anglosajona la contribución del sociolingüista Allan Bell (1991, The Language of News Media), autor de diversos trabajos en los que ←25 | 27→se analizan aspectos microlingüísticos y macrolingüísticos del discurso periodístico desde una perspectiva variacionista (cfr. Bell 1984, 1998, entre otros y, para la evolución del tratamiento y de la presentación de la información en la prensa a lo largo del siglo XX, Bell 2003a y 2003b).

De enorme influencia en el ámbito español han resultado, por otro lado, las aproximaciones a los textos periodísticos de la vertiente francófona del análisis del discurso. Patrick Charaudeau edita en 1984 un volumen colectivo titulado La presse: produit, production, réception, al que le sigue en 1997 Le discours d’information médiatique. La construction du miroir social, donde, situándose en la intersección entre las disciplinas sociológica, psicosocial y semiodiscursiva, se propone «descubrir, mediante la observación de los fenómenos lingüísticos, los mecanismos de construcción del sentido social y, particularmente en este caso, de la “máquina mediática”» (Charaudeau 1997 [2003: 21]). Aplica al análisis la noción de contrato comunicativo que había desarrollado en Charaudeau (1983). Es también significativa la contribución de Jean-Michel Adam, que ha dedicado parte de su trabajo en torno a las tipologías y los géneros discursivos al estudio de los géneros de la prensa y ha coordinado volúmenes (cfr. Adam 1997, 2001) en los que se tratan distintos aspectos de los mismos: su evolución histórica, diferencias culturales, elementos transversales a diversos géneros, descripción lingüística de géneros específicos, etc.

Details

Pages
506
ISBN (PDF)
9783631769027
ISBN (ePUB)
9783631769034
ISBN (MOBI)
9783631769041
ISBN (Hardcover)
9783631769010
Language
Spanish
Publication date
2019 (February)
Tags
Variación lingüística Géneros epistolares Interacciones verbales Tradiciones discursivas Discurso periodístico
Published
Berlin, Bern, Bruxelles, New York, Oxford, Warszawa, Wien, 2019. 501 p., 6 il. blanco/negro, 3 tablas

Biographical notes

Elena Carmona Yanes (Author)

Elena Carmona Yanes es licenciada en Filología Hispánica y en Filología Francesa y Doctora en Lengua Española por la Universidad de Sevilla, de la que es profesora desde 2009. Su labor investigadora se centra en las líneas del análisis histórico del discurso periodístico, la oralidad en la escritura y los problemas relacionados con la traducción de la variación lingüística.

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