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Censura y Literatura. Memorias Contestadas

by María José Olaziregi Alustiza (Volume editor) María Lourdes Otaegi Imaz (Volume editor)
Edited Collection 434 Pages

Summary

Este libro reúne diecinueve artículos de diversos especialistas de las literaturas del estado español en torno a la influencia que la censura franquista tuvo en las literaturas del marco ibérico. Los artículos del libro han sido organizados en tres grandes apartados temáticos. El primero, presenta estudios de las actividades censorias franquistas que han afectado a las literaturas del estado español. Sigue un segundo apartado que recoge aportaciones teóricas o reflexiones desde ámbitos no literarios como la traducción, las artes plásticas o los estudios etnográficos. Completa el volumen un tercer apartado que resalta la contribución que los estudios pioneros de M. Abellán, X. Alonso Montero, J. Gallofré y J. M. Torrealdai realizaron a los estudios de la censura franquista.

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el editor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • ÍNDICE
  • Prólogo. Censuras ibéricas, hoy. A modo de breve presentación. (María José Olaziregi)
  • APARTADO I: La censura en las literaturas ibéricas
  • 1 Censura franquista y poesía. Estudio de los expedientes de la censura franquista sobre la obra de Jaime Gil de Biedma. (Xelo Candel Vila)
  • 2 El estado de la investigación sobre la censura franquista en las letras gallega. (Xosé Manuel Dasilva)
  • 3 La supresión en el teatro vasco. La censura franquista en la evolución de un teatro de identidad del siglo XX (Idoia Gereñu)
  • 4 Falange, expresionismo y censura. El catálogo de autores españoles de Luis de Caralt (Fernando Larraz)
  • 5 Max Aub ante la censura franquista: El laberinto mágico bajo sospecha (Javier Lluch-Prats)
  • 6 Censura y repugnancia. Las reputaciones , de Juan Gabriel Vásquez (Francisco José López Alfonso)
  • 7 Lo que no se puede decir, [no] se debe decir. García Lorca, de Manuel Vicent: una aproximación a la censura en España en 1969 (Raquel Macciuci)
  • 8 Represión intelectual en la España franquista: Alfonso Sastre o la historia de un silenciamiento. (Paula Martínez)
  • 9 Memoria íntima y/o autocensura. Notas, dietarios y reflexiones de Josep Pla, Gaziel y Manuel Brunet de los años cuarenta y cincuenta (Francesc Montero Aulet)
  • 10 “estos autores de hoy que infectan nuestros escenarios…”: La censura teatral del franquismo y la desmemoria histórica (Berta Muñoz Cáliz)
  • 11 Luis Álvarez Petreña entre censores. (Joan Oleza)
  • 12 La poesía de Gabriel Aresti ante la censura: códigos de expresión para tiempos de silencio (Lourdes Otaegi Imaz)
  • 13 Cómo sacar a una literatura de las catacumbas. El delito de escribir y el riesgo de publicar bajo la censura franquista en la literatura catalana de posguerra (Xavier Pla)
  • 14 La ambivalencia de la censura: el caso de Euskaldunak de Orixe (Beñat Sarasola)
  • APARTADO II: Estudios teóricos e investigaciones desde ámbitos no literarios
  • 15 La memoria de la censura franquista en el marco académico ibérico. Crítica desde una perspectiva vasca (Amaia Elizalde Estenaga)
  • 16 La transmisión de los referentes simbólicos en contextos de dominación (Ana Gandara Sorarrain)
  • 17 Censura, traducción e ideología: líneas de investigación en el ámbito de los estudios vascos. (Miren Ibarluzea Santisteban)
  • 18 Franquismo y censura en las artes plásticas: un arte sin censura en el horizonte (Ismael Manterola Ispizua)
  • 19 Autocensura extrema: silencio y memoria en una familia vasca represaliada por la dictadura franquista (Pio Perez Aldasoro)
  • APARTADO III: Estudios pioneros sobre la censura en el ámbito peninsular
  • 20 Manuel L. Abellán, más que un pionero (Fernando Larraz)
  • 21 Un estudio (casi) fundacional (Manuel Llanas)
  • 22 Joan Mari Torrealdai, a pesar de la censura (María José Olaziregi)
  • 23 La singular mirada de un antifascista (Dolores Vilavedra)
  • List of Figures
  • List of Tables
  • Series index

Prólogo.
Censuras ibéricas, hoy. A modo de breve presentación
1.

María José Olaziregi

El libro que presentamos a continuación tiene su germen en el congreso que organizó el grupo de investigación consolidado Memorias Históricas en las Literaturas Ibéricas (MHLI), de la Universidad del País Vasco, en Donostia-San Sebastián, los días 21 y 22 de junio de 2018. Bajo el tema “Censura y literatura: memorias contestadas”, tratamos de reunir a los especialistas de las diferentes literaturas del estado español para que reflexionaran no solo sobre las diversas tipologías de censura y su abordaje teórico, sino también, sobre la influencia que la censura franquista tuvo en las literaturas del marco ibérico. Tras ese impulso y gracias a la colaboración con los integrantes del Proyecto Prometeo “Max Aub y las confrontaciones de la memoria histórica” liderado por el profesor Joan Oleza de la Universitat de València, así como al compromiso de la Editorial Peter Lang, hemos podido conformar una publicación que, sin duda, se constituye en única en su afán por abordar las actividades censorias que han afectado a las literaturas española, catalana, gallega y vasca.

Y quizás podríamos comenzar por recordar la cita de Buero Vallejo que recoge Joan Mari Torrealdai, el gran especialista en los estudios de censura del libro vasco, en su publicación La censura de Franco y el tema vasco (1999).

La censura es un arma del poder político que pretende manipular y restringir la información pública, así como ahormar el derecho de expresión y las actividades culturales en los marcos ideológicos oficiales. Todo ello la define como un arma contra la libertad del hombre. (Apud Torrealdai 1999, 8).

En efecto, puede censurar el que ostenta el poder, y lo hace mermando, como dice Buero, la libertad de expresión de aquel que quiere manifestar utilizando códigos y canales diversos. Por tanto, y así lo recoge este libro, la tipología de actos censorios es muy diversa, como lo es la variedad de significados ←9 | 10→que ha adquirido el término en el devenir de la historia. En este sentido, deberíamos precisar que este libro recoge, ante todo, aproximaciones a las prácticas censorias del franquismo y que para ello, los artículos que lo integran incluyen la bibliografía no solo de autores pioneros como Manuel Abellán (1980, 1987) en el ámbito castellano, María Josepa Gallofré (1991) en el ámbito catalán, Joan Mari Torrealdai (1995, 2000) en el ámbito vasco y Xesús Alonso Montero (2006) en el ámbito gallego, sino de investigadores que más recientemente también han realizado importantes contribuciones al estudio del tema, tales como, De Blas (1999, 2007), Larraz (2014), Martínez Martín (2015), Martínez Rus (2014), Neuschäfer (1994), o Ruíz Bautista (2006 y 2008). Del mismo modo, muchos de los artículos que integran esta publicación reconocen contribuciones referenciales como la revista REPRESURA: Revista de Historia Contemporánea española en torno a la represión y la censura aplicadas al libro.

Los artículos del libro han sido organizados en tres grandes apartados temáticos, y dentro de cada uno de ellos, ordenados siguiendo el orden alfabético de los contribuyentes. El primero, presenta estudios de las actividades censorias que han afectado a las diversas literaturas del estado español. Sigue un segundo apartado que recoge aportaciones teóricas o reflexiones desde ámbitos no literarios como el de las artes plásticas o los estudios etnográficos. Completa el volumen un tercer apartado que presenta reseñas de la contribución que las investigaciones pioneras de Abellán, Alonso Montero, Gallofré y Torrealdai realizaron a los estudios de la censura franquista.

Comenzaremos por presentar los artículos que abordan, desde un punto de vista panorámico, la influencia de la censura en realidades literarias como la catalana o la gallega. Por una parte, Xosé Manuel Dasilva (Universidade de Vigo) en su “El estado de la investigación sobre la censura franquista en las letras gallegas” nos ofrece un relato de la evolución que los estudios sobre la censura han tenido en la literatura gallega. En un primer subapartado, el autor analiza las consecuencias que la censura tuvo tanto en la creación en galego como en la traducción al/desde el galego. Además, se constata el retraso de los estudios sobre la censura en Galicia con respecto al resto de las literaturas peninsulares, donde investigaciones fundacionales como las de Manuel L. Abellán (1980), María Josepa Gallofré (1991) y Joan Mari Torrealdai (1995) sentaron las bases de las futuras investigaciones. El autor distingue dos fases en la realidad de la censura en Galicia, según las fuentes documentales utilizadas. Por un lado, la fase predocumentada, caracterizada por la no utilización de las fuentes documentales primarias de carácter básico como los expedientes de censura y, por otro, la fase documentada. La primera se caracteriza, entre otros aspectos, por la gestación de ←10 | 11→tópicos escasamente fundados en torno a los autores más censurados, y por las graves confusiones, en especial, por las mistificaciones. A partir de ahí, Dasilva estudia las diversas formas de censura que se aplicaron en Galicia, así como los focos de atención que proyectó sobre el pensamiento político, la estricta observancia de la fe católica, o la moral sexual. Si bien no se documenta ninguna disposición genérica del franquismo en contra de la utilización del galego en el terreno literario, lo cierto es que aquel no fomentó la lengua, sino que puso el acento en su índole subalterna y su adecuación para uso doméstico. Completa el artículo una reflexión sobre la importancia de la restauración de las obras que fueron censuradas/mutiladas durante la dictadura, y de la necesidad de revisar la historiografía literaria y de la traducción en Galicia a partir de las aportaciones en los estudios sobre la censura.

Otra literatura, la catalana, se erige en el foco de atención del profesor Xavier Pla (Universitat de Girona) en su “Cómo sacar a una literatura de las catacumbas. El delito de escribir y el riesgo de publicar bajo la censura franquista en la literatura catalana de posguerra”. El autor nos ofrece un análisis documentado de las iniciativas que escritores y editores referenciales del ámbito catalán acometieron para la recuperación y renovación de la devastada realidad literaria catalana en la posguerra. Sirve de punto de arranque para el artículo del profesor Pla la alusión a la conversación que mantuvieron el editor Josep M. Cruzet y su amigo Josep Pla a principios de 1949 en torno a la difícil situación que vivía la literatura catalana, una realidad que Cruzet calificó con el término de “catacumbas”. El autor describe, a partir de datos como la exigua producción de libros en catalán tras la contienda, las consecuencias de años de genocidio lingüístico y cultural en un sistema literario marcado por el silencio, el exilio y una censura férrea que prohibía y limitaba cualquier manifestación literaria culta en catalán. Gracias al impulso y actitud resistente de Josep Pla, que supo cómo aprovechar la incipiente tolerancia del régimen de Franco hacia la lengua catalana a partir de 1949, los años cincuenta vinieron marcados por iniciativas editoriales lideradas por poetas, novelistas y ensayistas de todo el ámbito de habla catalana, iniciativas que hicieron frente a la censura franquista y establecieron las bases para la normalización literaria que tendrá lugar en los sesenta. Publicaciones importantes como el epistolario de Pla Amb les pedres disperses. Cartes 1946–1962, informes de censura recogidos en Les millors obres de la literatura catalana (comentades pel censor), los expedientes de lectura realizados por los censores a novelas como Haceldama de Blai Bonet, o a las Memòries polítiques de Claudio Ametlla, sirven al profesor Pla para argumentar este panorama de la memoria censora del campo literario catalán.

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La mayoría de los artículos del volumen que presentamos se centran en el estudio de la obra de un autor concreto. Es por ello que hemos decidido comentarlos, en las líneas que siguen, a partir del género literario que abordan. Comenzaremos por el género que, sin duda, más sufrió los embistes de la censura, el dramático. A él dedican sendos artículos investigadoras como Berta Muñoz Cáliz, Idoia Gereñu, o Paula Martínez. Entre los que ofrecen una visión panorámica destaca el que firma Berta Muñoz Cáliz (Centro de Documentación Teatral. Instituto del Teatro de Madrid). Su artículo “Estos autores de hoy que infectan nuestros escenarios. La censura teatral del franquismo y la desmemoria.” parte de la premisa de que el estudio de la censura resulta inseparable del estudio de la escritura dramática y de la vida escénica españolas durante el franquismo, ya que afectó a todas y a cada una de las fases del proceso de creación, puesta en escena y recepción de las obras teatrales. Sin embargo, Muñoz apunta que hubo de esperar más de dos décadas para que el estudio de los archivos de la censura teatral fuera abordado. Hasta entonces, la falta de información objetiva y veraz sobre el alcance real de su actuación repercutió en la creación y consolidación de una serie de lugares comunes, tales como el de la supuesta apertura que se produjo a partir de los años 60, que no solo han afectado a la comprensión de la propia censura sino que han influido, además, en la configuración del canon de la literatura dramática de ese período, así como en la programación de los teatros públicos y en otras facetas no menos relevantes de las políticas teatrales llevadas a cabo por los diferentes gobiernos democráticos. De hecho, el artículo de Muñoz ofrece pruebas del rechazo que a partir de la década de los años 80 tuvieron las instituciones culturales y los medios de comunicación hacia el franquismo. El rechazo se hizo extensible hacia el teatro que denunciaba los abusos del franquismo y apostaba por un nuevo modelo de sociedad. Esta actitud y el injusto olvido hacia la contribución que los autores de literatura dramática realizaron durante los duros años de franquismo, sorteando, muchas veces, el lápiz rojo con estructuras alegóricas y simbólicas, ha impregnado, como denuncia Muñoz, los paradigmas desde los que se ha abordado el estudio del teatro de esa época. Propuestas como la llamada teoría del paréntesis, con la que se pretende aislar 40 años de dictadura, o el método generacional, que propone una lucha entre autores “realistas” y “simbolistas” no justifican adecuadamente, concluye Muñoz, las razones que condicionaron la vida teatral de aquellos años.

Por su parte, el teatro vasco se constituye en el foco de atención del artículo de Idoia Gereñu. En concreto, la autora analiza en “La supresión en el teatro vasco. La censura franquista en la evolución de un teatro de identidad del siglo XX” la influencia y características de la censura franquista en el teatro vasco. Según defiende la autora, el teatro es el arte político por excelencia y así quedó ←12 | 13→patente no solo por la instrumentalización que el nacionalismo vasco tradicional realizó del mismo, sino por el ensañamiento que la censura franquista tuvo con el género. Así, el teatro moderno de principios del siglo XX sintonizó perfectamente con la estrategia política de difundir la lengua vasca entre la población del país. Este sería el principal aliento que impulsó el fortalecimiento del teatro amateur en euskera, es decir, el de contribuir a una identidad vasca en la que la lengua jugaba un papel crucial. A finales de los años 1930, las guerras interrumpieron este proceso y silenciaron el teatro vasco por varios años. Durante años de supervivencia, al amparo del clero vasco, se trató de dar continuidad a los logros de las décadas anteriores. Pero no fue hasta años más tarde, con las nuevas generaciones y el resurgir paulatino de la cultura euskaldun (vascoparlante) en la década de los años 60, cuando el teatro en lengua vasca vivió un renacimiento. Surge el teatro nuevo de los años 70, un teatro que, desde planteamientos posmodernos, establece nexos intertextuales con autores referenciales del teatro simbolista, teatro de resistencia, teatro existencialista, teatro del absurdo, etc. Aunque todavía había algún vestigio de autocensura, el ansia de renovación era manifiesta. Pocos años más tarde, desaparecida la censura, el teatro vasco acometerá su fase de profesionalización a medida que avanza la década de los 80.

Un dramaturgo referencial en el teatro de posguerra, Alfonso Sastre, se erige en objetivo del análisis de Paula Martínez (Université de Tours, ICD). Su artículo lleva por título: “Represión intelectual en la España franquista: Alfonso Sastre o la historia de un silenciamiento”, y propone, a partir de una investigación llevada a cabo sobre los expedientes conservados en los archivos de la Administración de Alcalá de Henares, un acercamiento panorámico de la acción de la censura franquista sobre la obra de Sastre, para comprobar en qué medida aquella interfiere en la relación entre el autor y su potencial público. Para ello, después de una breve contextualización de las prácticas censoras y las relaciones que Sastre mantenía con el Régimen, analiza la acción de la censura sobre su producción teatral, tanto en lo que concierne a la publicación de las obras como a su representación. La profesora Martínez concluye, por un lado, que los criterios por los que se rige la censura, aunque siga pautas generales que priman por encima de todo, son flexibles y hasta cierto punto imprevisibles, y dependen del censor que firma el expediente. Por otro lado, afirma que es difícil determinar hasta qué punto influye la censura en la escritura del autor, y que Sastre mantuvo desde el principio una postura radical, inflexible, como lo muestra el intercambio epistolar analizado. Esta realidad influyó en la radicalización de su postura y en su producción teatral, que se vuelve cada vez más marginal y difícil de representar en España. Tras la muerte de Franco, aunque unas pocas obras pudieron ser ←13 | 14→representadas, lo cierto es que el daño ya estaba hecho, y otras muchas obras cayeron en el olvido.

Junto al género dramático, es el narrativo el que con más ahínco fue sometido a las actividades censorias. A él dedican, a través del estudio de autores y obras narrativas notables, sus contribuciones autores como Fernando Larraz, Javier Lluch-Prats, Francisco José López Alfonso, Francesc Montero, o Joan Oleza. Comenzaremos con el artículo de Fernando Larraz (Universidad de Alcalá), quien bajo el título de “Falange, expresionismo y censura. El catálogo de autores españoles de Luis de Caralt” aborda el análisis de los informes de censura de varios autores españoles que publicaron con el editor falangista Luis de Caralt entre 1947 y 1963. Larraz plantea la hipótesis de que el estilo expresionista, también llamado tremendista, que fue hegemónico en los primeros años de posguerra continuó, a pesar del viraje desde lo individual-existencial a lo colectivo-social, en obras como las de los autores analizados. El estudio de Larraz plantea, por tanto, una nueva lectura de la contribución que estos autores realizaron a partir del análisis de los expedientes de censura de determinadas obras, y matiza la periodización de la novela española que la historiografía literaria canónica ha defendido. El expresionismo presentaba un estilo que se adecuaba bien para comunicar la ideología fascista a través de temas diversos, pero tuvo que hacer frente a la censura que consideró algunas de las formulaciones de las mismas como inmorales, hiperbólicas y contrarias a la antropología cristiana. Como conclusión de su trabajo, el profesor Larraz cuestiona la comúnmente aceptada opinión de que Caralt gozó de algunos privilegios gracias a su afiliación política. Como concluye Larraz, Caralt no fue un editor orgánico y reunió a un grupo de escritores que, aunque representativos del orden franquista, criticaron, a través de una escritura expresionista que escandalizó a los sectores más conservadores del Régimen, su sistema político y social.

Por su parte, los investigadores de la Universitat de València, Joan Oleza y Javier Lluch, han abordado el estudio de algunas novelas de Max Aub en sus contribuciones. El primero nos presenta “Luis Álvarez Petreña entre censores”, un interesante análisis de los informes de censura que conoció la novela Vida y obra de Luis Álvarez Petreña, de Max Aub, publicada en 1971. Oleza comienza por abordar, en primer lugar, las circunstancias que rodearon los últimos años de la vida de Aub en el exilio, y lo hace, entre otros recursos, a partir de la lectura de los diarios del autor que muestran la desazón que embargaba a Aub por su histórico e irremediable desencuentro con España, por saberse desconocido u olvidado en su país. Pero ese desasosiego no implicaba, como demuestra la atenta lectura de Oleza, su desinterés o desconocimiento de la realidad socio-histórica de los años 70 tanto en España como en el ámbito internacional. Muy al contrario. Aub ←14 | 15→presenta una frenética actividad viajera, así como abundancia de, publicaciones y conversaciones en un claro intento por hacerse presente y visible también en un país, el suyo, que considera “domesticado”, como afirma Oleza, por el régimen de Franco. Y es, precisamente, uno de los instrumentos más eficaces para esa domesticación, el de la censura, el que estudia con detenimiento el artículo. Datos como el de la constatación del perfil de los censores que intervienen en los expedientes, según parece, lectores, probablemente bajo contrato y escritores, y el minucioso análisis de las supresiones, correcciones, tachaduras… conforman el núcleo del artículo. Oleza concluye contextualizando la importancia que la obra de Max Aub fue cobrando ante los censores que, muchas veces, no podían más que rendirse a la calidad literaria del autor, pero que, como el propio Aub, continuaban anclados en una persecución y unos modos de hacer, en un pasado que tenía los días contados ante los cambios que anunciaba la década de los 70.

Por su parte, el profesor Javier Lluch-Prats centra su atención en “Max Aub ante la censura franquista: El laberinto mágico bajo sospecha”, en las seis novelas y cuentos que conforman El laberinto mágico, un vasto ciclo novelístico y narrativo en torno a la Guerra Civil española y sus consecuencias, donde realidad y ficción constituyen los ingredientes fundamentales. Como explica Lluch, la obra se escribió a lo largo de tres décadas en México, y su recepción en España fue tardía y desigual debido, por un lado, al silenciamiento del exilio por parte de la dictadura franquista y, por otro, a la censura que denegó varias veces su importación o edición. Es, precisamente, la detallada lectura de los expedientes sobre el Laberinto mágico de Aub (cuatro antes de la Ley del 66, doce hasta el 74, y el grueso de Alfaguara hasta 1978, que recopiló los Campos en serie) la que sirve de base a Lluch para investigar el reencuentro de Aub con los lectores españoles, así como los mecanismos censorios que alteraron su última voluntad, y la consiguiente autocensura impuesta a los textos laberínticos. Como bien concluye el autor, publicar una obra autorizada durante el franquismo hoy en día requiere que se compruebe su procedencia, dónde y quién la editó o importó, estudiar cómo la censura pudo contravenir la voluntad autorial. Solo de ese modo comprenderemos los mecanismos literarios, y las representaciones simbólicas a las que los autores tuvieron que recurrir para burlar las prohibiciones y supresiones que la maquinaria censora ejerció en las obras de autores tan paradigmáticos como Aub.

Francesc Montero Aulet (Universitat de Girona-ILCC), en su “Memoria íntima y/o autocensura. Notas, dietarios y reflexiones de Josep Pla, Gaziel y Manuel Brunet de los años cuarenta y cincuenta,” analiza la visión que autores catalanes canónicos como Josep Pla, Agustí Calvet (conocido como Gaziel) y Manuel Brunet tuvieron de la realidad sociocultural y literaria de la primera mitad del siglo pasado. Se trata de tres figuras indiscutibles actualmente, excelentes exponentes ←15 | 16→del periodismo literario de entreguerras catalán y español, pero que generaron recelos por la actitud que mantuvieron durante la guerra y primera posguerra. Montero subraya la importancia que los testimonios de estos escritores, sus diarios, notas y reflexiones privadas sin publicar durante décadas cobran a la hora de investigar la historia literaria de la época. Se trata de un material que, por su cuidada elaboración literaria, fue escrito con el objetivo de que alguna vez viera la luz, y burló la represión genocida que el franquismo ejerció de la lengua y cultura catalanas. El análisis de los textos revela una mirada común impregnada de pragmatismo y espíritu crítico, marcada por el desencanto al constatar la desaparición del espíritu liberal y por la constante interrogación por la especificidad catalana y su encaje en el contexto ibérico. Revela, asimismo, la amargura de los autores por la incapacidad de encontrar soluciones y por la constatación de los nefastos efectos de la dictadura en la sociedad. En cualquier caso, como subraya el artículo de Montero, estamos ante ejemplos de autores profundamente comprometidos con la lengua y cultura catalanas. Completa el artículo el análisis de las estrategias que utilizó cada autor para burlar la tentación de la autocensura, así como el afán que muestran todos ellos por superar los obstáculos oficiales sin traicionar su memoria íntima y su compromiso como intelectuales.

Completaremos la recensión de los artículos que han abordado el estudio de la censura en textos narrativos mencionando la propuesta que Francisco José López Alfonso (Universitat de València) ha realizado con su Censura y repugnancia. Las reputaciones, de Juan Gabriel Vásquez”, donde nos acerca a un autor sudamericano, el colombiano Juan Gabriel Vásquez, y su novela Las reputaciones (2013) para analizar el concepto de repugnancia como el fundamento de la censura. Como subraya el autor, esta emoción también se halla presente en las segregaciones políticas, racistas u homofóbicas, con las que el fenómeno de la censura asume un rostro aún más siniestro. Por otro lado, López Alfonso analiza, según la teoría de John L. Austin, la aludida novela como acto de habla y concluye que esta pone en entredicho el derecho a la libertad de expresión per se. Un posicionamiento que, si bien rechaza sin duda la censura, no legitima a priori la labor de los artistas -y por extensión del intelectual- como si se tratara de un grupo social privilegiado.

El estudio de la obra de poetas notorios como García Lorca, Gil de Biedma, Gabriel Aresti o Nicolás Ormaetxea es abordado en artículos como los que comentaremos a continuación. En este sentido, el artículo titulado “Censura franquista y poesía. Estudio de los expedientes de la censura franquista sobre la obra de Jaime Gil de Biedma” de Xelo Candel Vila (Universitat de València) analiza los expedientes de censura sobre el poeta Jaime Gil de Biedma que están en el Archivo General de la Administración en Alcalá de Henares. El objetivo del ←16 | 17→artículo es verificar qué poemas fueron censurados por el régimen de Franco, aunque, como explica la autora, en el caso de Gil de Biedma es difícil completar dicha información porque hay libros que no constan en el archivo y no hay evidencia de su paso por la censura o de la pérdida de los expedientes que contenían la información. En cualquier caso, la profesora Candel concluye afirmando que gracias al sustancioso material del que se dispone (galeradas, ediciones de libros y cartas) se han podido detectar de manera bastante fiel los poemas o fragmentos que fueron censurados. Se trata, como cabía esperar, de versos de carácter político, religioso o sexual.

Por su parte, la profesora Raquel Macciuci (Universidad Nacional de La Plata) en su “Lo que no se puede decir, [no] se debe decir. García Lorca, de Manuel Vicent: una aproximación a la censura en España en 1969” parte de la utilización de la palabra “asesinado” en la breve biografía que Manuel Vicent escribiera sobre el poeta granadino. Una palabra que, obviamente, sorprende en la época en la que vio la luz el libro, en pleno franquismo y con el aparato censor en plena actividad. Además, la aparición de dicha biografía en el tardo-franquismo obliga a la profesora argentina a preguntarse por las razones que hicieron posible una biografía dedicada al malogrado poeta y a analizar las estrategias que el autor tuvo que utilizar para obtener la autorización de la censura. Estos son los puntos de partida del artículo de Macciuci sobre el libro de Manuel Vicent, un artículo estructurado en tres diferentes apartados. Por un lado, el análisis textual del libro de Manuel Vicent, y por otro, el estudio de los expedientes de censura. Completa su aproximación una lectura comparada del tratamiento de Lorca, un autor molesto para la censura. Como afirma Macciuci, la aproximación de Vicent a la biografía del poeta no es la de un crítico literario que busca una interpretación estética de la obra, sino la de un autor que, a partir de la reconstrucción de la vida de Lorca, esboza su devenir literario dentro del contexto socio-histórico en el que fue creado. Pero, además, la biografía de Vicent estaba escrita con un lenguaje literario, metafórico y elusivo, propicio para despistar a los censores cargados de trabajo y obstinados, muchas veces, en buscar trabajo y obstinados, muchas veces, en buscar escenas o términos transgresores y críticos con el Régimen. El relato de Vicent huía de la mitificación, no presentaba a Lorca como un mártir de la izquierda, hecho que, en opinión de Macciuci, también pudo ayudar a su aceptación por parte de la censura. Concluye la autora afirmando la vigencia de la biografía escrita por Vicent, por cuanto desmitifica la objetividad del género biográfico y resalta el papel del narrador en los resultados.

Otro gran poeta, Gabriel Aresti, y las relaciones de su obra con la censura centran la atención de la profesora Lourdes Otaegi (Universidad del País Vasco) en su artículo “La poesía de Aresti ante la censura: códigos de expresión para tiempos de silencio”. Tras unas breves consideraciones sobre los limitados estudios de ←17 | 18→los efectos de la censura en la poesía del marco ibérico, Otaegi pasa a abordar el análisis de la poesía de Gabriel Aresti sobre la memoria de la Guerra Civil. De ese análisis concluirá, además de las querencias de la poesía del bilbaíno por cuestiones relacionadas con la identidad y clase, la importancia que la rememoración de la Guerra Civil en el País Vasco tiene para él. La atenta lectura de la autora señala que, aunque el poeta eche mano de una codificación poética que trata de burlar la censura imperante, su poesía revela la aparición de actitudes resistentes nunca antes detectadas en la literatura vasca. La reflexión en torno a los problemas que libros como Euskal Harria/ Piedra Vasca (1967) tuvieron con la censura, así como el análisis de las relaciones hipertextuales que establecen poemas como “Escribitzen badaustazu” [Si me quieres escribir] constituyen apartados importantes de este artículo. Completan el mismo los comentarios en torno a la necesidad de comparar las similitudes y diferencias de la memoria de la Guerra Civil en los autores catalanes, gallegos y vascos, de cuya interconexión existen datos constatables (mutuas lecturas e influencias, encuentros, correspondencia y solidaridad entre ellos, etc.) pero que han sido poco estudiados. El espacio de relación determinado por las circunstancias culturales e históricas que se crea entre la poesía de posguerra, en especial, en la denominada poesía social-realista, determina el desarrollo de cada comunidad literaria peninsular, así como los procesos divergentes y convergentes respecto a dichas circunstancias. En el caso de Aresti, Otaegi defiende en las conclusiones que el autor bilbaíno converge con los poetas peninsulares aludidos, pero que participa en el sistema interliterario ibérico con rasgos muy específicos, por cuanto, por una parte, presenta una oposición frontal a la dictadura que es simultánea a la disidencia con el nacionalismo vasco moderado, y por otro, contribuye a la unidad de la lucha antifranquista sin renunciar a la reivindicación de la identidad vasca.

La obra Euskaldunak, del también vasco Orixe es analizada por Beñat Sarasola (Universidad del País Vasco) en su artículo: “La ambivalencia de la censura: el caso de Euskaldunak de Orixe”. Basándose en los informes de censura, el autor investiga el tratamiento ambivalente que recibieron las cuatro ediciones del libro a lo largo de treinta años, entre 1950 y 1980, y propone algunas posibles razones para ello. Según argumenta Sarasola, la recepción del libro, el proceso de canonización de Orixe y el contexto político pudieran ser claves para entender las diferentes valoraciones que tuvo el libro por parte de los censores. Así, aunque en el informe relativo a la primera edición de 1950, la censura no vio ningún problema para la publicación del mismo, la actitud cambiará con las ediciones de 1972 y 1976, ediciones con las que la censura se ensañará especialmente. No en vano, habían transcurrido más de veinte años desde la primera edición y como argumenta Sarasola a partir del concepto jaussiano de horizonte de expectativas, ←18 | 19→este había cambiado, tanto intraliteraria como extraliterariamente. Orixe ya era un autor conocido, y el contexto político de los años 70, en especial, el vasco, se había radicalizado y nada tenía que ver con el de los años 50. Sarasola también analiza con detenimiento los apartados de la obra que más atención y rechazo generaron por parte de los censores, apartados relacionados, obviamente, con la cuestión nacional. El autor concluye realizando un apunte sobre el tipo de crítica que promueve la censura, la crítica biográfica frente a una crítica más inmanente, por cuanto la primera posibilita más fácilmente la condena moral o ideológica, tan del gusto de la censura.

Como hemos mencionado al inicio de este prólogo, las propuestas que plantean aproximaciones más teóricas sobre la necesidad de aplicar un concepto más amplio de censura a los estudios culturales, o trabajos que inciden en la importancia del análisis de la censura en las artes plásticas o en estudios etnográficos conforman el siguiente bloque principal del libro. Se trata, como vemos, de contribuciones variadas que hacen suya la interdisciplinariedad y que superan, en la mayoría de los casos, el análisis de la censura institucional, como lo fue, la censura franquista.

La profesora Amaia Elizalde Estenaga (Universidad del País Vasco), firma el primer artículo que conforma este bloque. Bajo el título de “La memoria de la censura franquista en el marco académico ibérico. Crítica desde una perspectiva vasca para la ampliación de la teoría de la censura”, la autora aboga por una renovación/ampliación teórico-metodológica del estudio de la censura literaria en el ámbito ibérico, renovación que, como subraya Elizalde, también ha quedado manifiesta en publicaciones recientes que buscan superar la concepción tradicional de la censura, tales como las de Olivia Gassol Bellet y Mireia Sopena (2018), Andrés de Blas (2007) o María Cruz Cristófol y Sel (2009). Propuestas como las de Martínez Rus (2014) que entiende la censura como parte del ciclo represivo contra el libro, un eslabón importante pero no el único, ratifican, en este sentido, la necesidad actual que, según Elizalde, hay de proponer un concepto más amplio de censura. Las propuestas que desde los años 80 del pasado siglo se vienen realizando a nivel internacional a partir de las contribuciones del postestructuralismo y las teorías críticas marxistas, lo que se ha venido a denominar el “New Censorship Theory”, entienden la censura como un fenómeno comunicativo universal que, como afirma Elizalde, tiene una fuerza productiva y no siempre utiliza instrumentos claramente represivos para conseguir sus objetivos. Desde esta perspectiva y partiendo del caso de la literatura vasca de la posguerra, Elizalde defiende la necesidad de ampliar el marco teórico-crítico de la censura si se quiere abordar el fenómeno en su totalidad. Cuestionar el consenso en lo referente a la teorización de la censura permitiría, concluye Elizalde, una ←19 | 20→aproximación más certera a todos los procedimientos censores utilizados por el bando sublevado y sus sucesores, a su efecto en la sociedad y su perduración. Pero, además, ampliar el concepto de censura aplicado a los estudios ibéricos permitiría analizar y explicar mejor su praxis más allá de 1978.

Biographical notes

María José Olaziregi Alustiza (Volume editor) María Lourdes Otaegi Imaz (Volume editor)

María José Olaziregi Alustiza, doctora en Literatura Vasca (1997), es profesora titular de Literatura Vasca en la Universidad del País Vasco (Dto. de Lingüística y Estudios Vascos). Ha impartido docencia en universidades nacionales e internacionales, y publicado extensivamente sobre literatura vasca contemporánea, en especial, sobre narrativa vasca desde planteamientos teórico-metodológicos diversos (comparativos, estudios de género, sociología de la literatura). Es la directora del grupo de investigación consolidado (MHLI, Memoria Histórica en las Literaturas Ibéricas), así como de los proyectos FFI2017-84342-P (MEC), US 17/10 (UPV) e IT 1047-16 (Gobierno Vasco). Lourdes Otaegi Imaz, doctora en Literatura Vasca (1992), es profesora agregada de Literatura Vasca en la Universidad del País Vasco (Dto. de Lingüística y Estudios Vascos). Su principal línea de investigación es el género lírico, y en particular, la generación literaria de la Segunda República, aunque también ha realizado estudios monográficos en torno a destacados escritores vascos del periodo 1963-1985, como son Gabriel Aresti, Xabier Lete, Bernardo Atxaga y Joseba Sarrionandia. Forma parte de los Proyectos de Investigación sobre Memoria Histórica FFI2017-84342-P (IP. M.J. Olaziregi, MEC 2016-2020), así como los proyectos sobre historiografía literaria (IP. J.M. Pozuelo Yvancos, IDEALIT 2014-2017 e HISTORIALIT 2018-2022).

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Title: Censura y Literatura. Memorias Contestadas