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El Theatro de los dioses

Herencia clásica y nuevas mitografías en el campo cultural hispánico

by Claudio Castro Filho (Volume editor) Simon Kroll (Volume editor)
Edited Collection 172 Pages

Summary

¿Cómo se traduce la idea de constelación mitológica en los artefactos culturales de los distintos espacios del hispanismo en épocas históricamente recientes? Las respuestas no podrían concretarse de otra manera, sino mediadas por la transversalidad, ya sea desde el punto de vista plural de los enfoques disciplinarios o de la insolvencia de la linealidad histórica como método de acercamiento a las nuevas mitografías. Aunque la literatura desempeña un rol protagonista en la modernización del mito en los mares hispanos —así lo atestiguan los estudios sobre narrativa, poesía y tratadística que conforman este volumen—, disciplinas como la psicología, la filosofía y la etnografía también se hacen aquí presentes, en un intento de arrojar luces sobre la multiplicidad (lo que no es lo mismo que totalidad) de manifestaciones del problema que nos ocupa.

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • El Theatro de los dioses: herencia clásica y nuevas mitografías en el campo cultural hispánico
  • Tabla de contenidos
  • El Theatro de los dioses o un cauce hacia una nueva poética del mito: (Claudio Castro Filho/ Simon Kroll)
  • Imágenes de la lira: Deconstrucciones del mito en la poesía
  • Algunas alusiones mitológicas sobre la poesía en el Cisne de Apolo (1602) de Luis Alfonso de Carvallo: (Irene Rodríguez Cachón)
  • Del Minotauro a Polifemo: El mito en las redes afectivas de Picasso: (Sara González Ángel)
  • Dinámica de vuelo: El mito de Ícaro en la poética de Luis García Montero: (Giuliana Calabrese)
  • Vanguardia y contracultura: Hacia una nueva narrativa mitológica
  • ¿Ixión en el espejo o Narciso en el Tártaro? La reapropiación mitológica en Novela como nube de Gilberto Owen: (Belén Hernández Marzal)
  • Viejos mitos, nuevos ámbitos: Apropiaciones y relecturas steampunk del universo clásico: (José Antonio Calzón García)
  • Salir no era tan difícil: Reescrituras de la catábasis y el inframundo en la Trilogía de las Antiguas de Pilar Pedraza: (Isabel Clúa)
  • Mito y campo cultural: La reinvención de la conciencia
  • Entre paganismo y cristianismo: La mitología moral de la ilustración en Cándido María Trigueros: (Isabel Román Gutiérrez)
  • El otro como necesidad de la existencia y manifestación de la esencia: La dualidad en la mitología indígena venezolana: (Adaías Charmell Jameson)
  • Mitologizar, hacer alma o la reinvención de la conciencia: (Carmen Cáliz-Montoro)
  • Notas curriculares
  • Índice
  • Obras publicadas en la colección

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Claudio Castro Filho/ Simon Kroll

El Theatro de los dioses o un cauce hacia una
nueva poética del mito

Introducción

Actualmente todo nos parece estar indicando que nuestra profesión (y pasión) no solo es extremadamente elitista, sino directamente superflua, pues a quién le interesa con qué palabras compuso un poeta un verso hace 400 años, qué temas y creencias le movían. Defender semejantes opiniones (presentes hasta en nuestros ministerios de cultura) supone olvidar que la literatura, además de entretener, es un medio muy importante de la cognición. Obviamente no se trata de una cognición filosófica y lógica. Es una cognición que se expresa en imágenes, ritmos, rimas e historias. Entre las historias más antiguas que conocemos están las mitologías, fuesen grecolatinas o fuesen judeocristianas, o de otras culturas. El mito es la articulación de las potencias del alma y la literatura el medio de exponerlo, de repensarlo y de reconfigurarlo.

A nosotros —tendencialmente ateos o tendencialmente descristianizados— pocas veces nos parece problemático incluir la mitología grecolatina en nuestras teorías. Es más, la exploración de esta por las diversas disciplinas de las ciencias modernas es exuberante. Si volvemos la mirada a la época en la que fray Baltasar de Vitoria redactó su Theatro de los dioses de la gentilidad, el panorama es bien diferente, a pesar de la omnipresencia de los motivos de los mitos paganos. Un libro importante para las ideas literarias del emergente siglo XVII fue el Cisne de Apolo, de Luis Alfonso de Carvallo. En el primer diálogo de los cuatro que comprende el texto, Carvallo todavía se ve obligado, después de todo el paso por el renacimiento, a argumentar por qué los poetas cristianos pueden servirse de imágenes y motivos paganos.

Cuando en 1620 Vitoria publica su mitografía, nada menos que Lope de Vega le redacta la aprobación. A la fórmula prototípica “no hallo cosa que repugne a nuestra fe, ni a las buenas costumbres” le sigue una explicación curiosa. Lope encuentra en este libro “una lección importantísima a la inteligencia de muchos libros, cuya moralidad envolvió la antigua filosofía en tantas fábulas para exornación y hermosura de la poesía, pintura y astrología, y en cuyo ornamento, los teólogos de la gentilidad, desde Mercurio Trismegisto hasta el divino Platón, hallaron por símbolos e hierogríficos la explicación de la naturaleza de las cosas”. Desde esta perspectiva hacia las mitologías se prefigura el tratamiento moderno ←9 | 10→del mito, como la España del siglo XVI y temprano XVII prefigura tantas cosas de la modernidad europea.

Si bien ya se ha visto repetidas veces que poetas como Calderón también acudían directamente a las obras mitográficas de Ovidio, por ejemplo, es evidente que las mitografías cristianas, desde Boccaccio hasta fray Baltasar de Vitoria, son un cauce muy importante en el que se concentra y traslada la mitología pagana. Son el teatro de Saturno, Narciso y Eco, pues son el lugar donde se expone el mito para la estimación y censura universal.

Si retrocedemos a la distinción que en la Poética establece Aristóteles entre el mito y la historia —consagrando a la ciencia el estatuto de verdad y a la narrativa ficticia, el de verosimilitud—, no deja de sorprender la relevancia alcanzada por la mitología grecolatina, a lo largo del tiempo, en la constitución de la idea de Europa y, en particular, de su identidad cultural. Así pues, el estatuto de verdad del mito irrumpe, en la producción artística y científica, como motor cultural capaz de aglutinar modos de comprensión de la vida humana, proponiendo sentidos con los que interpretar y transformar la realidad. Se trata, en las palabras de Jean-Claude Carrière (2003: 29) “de aquel ejercicio de imaginación, infinitamente más amplio e incluso más verdadero que la historia”. Por otra parte, Bernadette Bricout (2003: 13–14) entiende la actualidad del mito más que como algo natural, sino como una necesidad de nuestro tiempo, es decir, que “en un mundo desacralizado, regido por el discurso más que por la palabra, es necesario buscar (¿motivados por algún deseo oscuro?) lo nuestro que habita en el mundo de las sombras. Este procedimiento arqueológico conlleva, al mismo tiempo, intuición, razón, sensibilidad y cierta aptitud para dejarse sorprender. Revivido, reencantado, el mito nos acompaña desde entonces como una presencia invisible”.

Mucho ya se escribió sobre la universalidad del mito. Si bien es verdad que la antropología ha destacado, alguna que otra vez, lo parecido entre ciertas narrativas y prácticas rituales de contextos geoculturales dispares e independientes, también es cierto que en ocasiones el discurso científico eurocéntrico —el que entiende Europa central como sinónimo de Occidente— se ha apropiado del patrimonio mitológico como mecanismo de construcción de hegemonías culturales y discursivas (véase Bellomi 2018: 11). En este sentido, el mito eurocéntrico se ha interpretado como clave de lectura totalizante o llave maestra capaz de abrir las puertas civilizatorias de las mitologías consideradas periféricas: los mitos africanos, amerindios u orientales.

El mundo hispánico desempeñará un papel importante en el campo de la transmisión, recepción y problematización de la idea del mito universal. Un papel que, históricamente, se construyó y transformó no exento de ambivalencias. Por un lado, la historia colonial dio a conocer los intentos fallidos de los ←10 | 11→misionarios españoles y portugueses de imponer a los amerindios autóctonos creencias y matrices mitológicas procedentes del mundo judeocristiano. Como veremos en este volumen, pese a la actual relevancia del cristianismo en el espacio geocultural latinoamericano, los cultos de matriz indígena o africana siguen presentes como expresiones de resistencia cultural. Por otro lado, la crisis de la nación de la que se resiente la cultura española sobre todo a partir del desastre del 98 (y sobre la que reflexiona Ortega y Gasset en España invertebrada), al desplazar la cultura ibérica hacia los márgenes del continente, acaba por poner en tela de juicio ideas consolidadas sobre centro y periferia, también en lo que toca a una presunta identidad europea. De ser así, uno de los roles de las culturas hispánicas con respecto a la pervivencia del mito grecolatino es precisamente su desplazamiento, alijándolo de una perspectiva centralizadora hacia una constelación cultural excéntrica o centrífuga, marcada por el mestizaje entre distintas tradiciones de fabulación y transmisión, así como por la multiplicidad de fuentes y representaciones.

El Theatro de los dioses de la gentilidad, que “su autor el Padre Fray Balthasar de Vitoria, Predicador de San Francisco de Salamanca, y natural de la misma Ciudad” publica en Madrid, por primera vez, en 1620, padece ya de esta misma movilidad del mito. Su segundo tomo, el publicado en 1623, podría interpretarse en la contemporaneidad como una especie de enciclopedia mitológica marginal. A pesar de que los dos primeros libros tratan de Mercurio y Hércules, los siguientes enfocan prioritariamente en las divinidades o personajes femeninos —Juno, Minerva, Diana y Venus, pero también Helena, Calipso, Penélope, Andrómaca…—. Además, el tomo desestabiliza la sincronía, o más bien simetría con el primero al incluir un séptimo libro dedicado a los “Dioses de menor cuantía”. El por así decirlo apéndice, sin embargo, acaba por ejercer un excepcional protagonismo, puesto que, según Vitoria, se trata del libro “más curioso […], más entretenido, por las cosas más extraordinarias que en él se tratan”.

Si las ilustres aprobaciones recogidas en los dos tomos atestiguan la tradición erudita con la que la obra de Vitoria se propone dialogar, el éxito de su publicación se comprueba asimismo en las huellas dejadas por el Theatro de los dioses en la literatura áurea, de ahí que Rafael Martínez Nadal (1992, 1970–1971) localice en Vitoria la fuente evemerística de ciertos rasgos mitográficos de las Soledades gongorinas, aquellos rasgos que tres siglos después dotarán la poesía del 27 de tintes alegóricos o incluso astrales. Así pues, el coleccionismo mitológico del manual de Vitoria establece puentes sincrónicos entre la Antigüedad, el mundo moderno y las vanguardias históricas (véase Calonge García 1992). En definitiva, la obra de Fray Baltasar de Vitoria, más que una fuente única o cerrada es, en el lenguaje de Eco (el autor, no la ninfa), una obra en movimiento, una propuesta ←11 | 12→de abordaje del mito que nos permite esparcirlo en un campo abierto de posibilidades.

Este es, por lo tanto, el propósito del presente libro. No se trata, como revelarán las siguientes páginas, de un estudio colectivo sobre la obra de Vitoria ni mucho menos de sus contemporáneas mitografías, sino de la respuesta, desde distintos campos de investigación, al siguiente reto o interrogante: tomando como fuente de inspiración la reelaboración del mito plasmada en la obra de fray Baltasar, ¿cómo se traduce la idea de constelación mitológica en los artefactos culturales de los distintos espacios del hispanismo en épocas históricamente recientes?

Dicha respuesta no podría concretarse de otra manera sino mediada por la transversalidad, ya sea desde el punto de vista plural de los enfoques disciplinarios o de la insolvencia de la linealidad histórica como método de acercamiento a las nuevas mitografías. Aunque la literatura desempeña un rol protagonista en la modernización del mito en los mares hispanos, disciplinas como las artes visuales, la psicología, la filosofía y la etnografía se hacen aquí presentes en un intento de arrojar luces sobre la multiplicidad —lo cual no es lo mismo que totalidad— de manifestaciones del problema que nos ocupa. Un problema que frecuenta, ante todo, la cultura en su dimensión o sentido más plural.

Biographical notes

Claudio Castro Filho (Volume editor) Simon Kroll (Volume editor)

Claudio Castro Filho es doctor en Literatura Comparada por la Universidad del Estado de Río de Janeiro. Es investigador en el Centro de Estudios Clásicos y Humanísticos de la Universidad de Coímbra y profesor de Ciencias Teatrales en la Escuela Superior de Arte Dramático de Castilla y León. Sus líneas de investigación inciden sobre la herencia clásica en la cultura contemporánea y, en concreto, en la dramaturgia ibérica actual. Simon Kroll es investigador en la Universidad de Viena, en la que se doctoró con la tesis Las comedias autógrafas de Calderón y su proceso de escritura (con una edición crítica de El secreto a voces). Tras estancias en Heidelberg (2016–2018) y en Tréveris (2019–2020), investiga la importancia del sonido en la literatura aurisecular. Sus líneas de investigación incluyen la crítica textual, los sound studies y la herencia clásica en la literatura del Siglo de Oro.

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