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Raza y nación. Estereotipos nacionales extranjeros y peninsulares en España (1750-1833)

by Elena Fernández Fernández (Author)
Thesis 250 Pages

Table Of Content

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  • Título
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  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • ÍNDICE
  • INTRODUCCIÓN
  • CAPÍTULO 1. PROCESOS DE CONSTRUCCIÓN DE IDENTIDADES NACIONALES DURANTE EL SIGLO XVIII.
  • 1. Raza, nacionalismo y propaganda
  • 2. De súbdito a ciudadano.
  • 3. Razas superiores, naciones superiores.
  • 3.1. Raza en la temprana modernidad
  • 3.2. Raza e imperio
  • 3.3. Raza y nación
  • 4. Conclusión
  • CAPÍTULO 2. ¿LOS LÍMITES DE EUROPA? LA SITUACIÓN DE ESPAÑA EN LA MODERNIDAD RACIAL.
  • 1. La leyenda negra.
  • 1.1 La leyenda negra en la temprana modernidad
  • 2. España contra Francia.
  • 2.1. España contra Masson de Morvilliers.
  • 2.1.1 Juan Arribas y Soria y Julián Velasco contra Masson de Morvilliers
  • 2.1.2. Antonio José Cavanilles contra Masson de Morvilliers.
  • 2.1.3 Carlo Denina contra Masson de Morvilliers.
  • 2.1.4 Juan Pablo Forner contra Masson de Morvilliers.
  • 2.2. España contra Montesquieu.
  • 2.2.1 José Cadalso contra Montesquieu.
  • 3. Conclusión
  • CAPÍTULO 3. PLACING THE ENLIGHTENMENT? IDENTIDADES IMPERIALES RACIALES ALTERNATIVAS: RESISTENCIA Y ASIMILACIÓN.
  • 1. Placing the Enlightenment?
  • 2. Ciudadanía e intelectualidad en la España ilustrada.
  • 3. La autoestima española y el antiapologismo.
  • 4. La escuela de los arabistas: identidades raciales imperiales alternativas.
  • 5. La asimilación teutónica peninsular.
  • 6. Reescribiendo la historia
  • CAPÍTULO 4. ¿DE SÚBDITO A CIUDADANO? ANÁLISIS SOBRE CIUDADANÍA Y RAZA EN LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA.
  • 1. 1812. ¿Un antes y un después?
  • 2. Textualidad y propaganda
  • 3. España vista desde Europa: Francia e Inglaterra
  • 3.1 Francia
  • 3.1.1 Juan Antonio Llorente
  • 3.2. Inglaterra
  • 4. España vista desde América: la ruptura del Imperio. Fray Servando Teresa de Mier y José Blanco White.
  • 5. España vista por sí misma: la nueva nación de ciudadanos españoles.
  • 6. Conclusión
  • CAPÍTULO CINCO. LA NACIÓN EN LA EUROPA POSNAPOLEÓNICA(1815–1833).
  • 1. La nación en la Europa Posnapoleónica: Romanticismo y volkgeist.
  • 2. España vista por Europa. Exotismo: resistencia y asimilación.
  • 2.1. José Blanco White. Letters from Spain (1822)
  • 2.2. Schlegel y la polémica Böhl de Faber-Mora. (1814–1820)
  • 3. España vista por sí misma. Costumbrismo.
  • 4. Conclusión
  • Bibliografía
  • APÉNDICES

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INTRODUCCIÓN

Mi formación académica en Estudios Culturales, la cual comenzó en la Facultad de Filología de la Universidad de Salamanca, a lo largo de los años me ha proporcionado una formación en la historia, cultura, y literatura de varios países (entre los cuales se incluyen, además de España, fundamentalmente los anglófonos Estados Unidos y Reino Unido, Francia, y Alemania), a lo largo de varias épocas históricas.

Mi particular interés por los siglos XVIII y XIX, momento histórico en el que se puede localizar la base intelectual de nuestras sociedades contemporáneas, y que ofrece casi todas las claves para comprender los sistemas conceptuales que todavía hoy en día nos acompañan, me llevó con el paso del tiempo a declarar mi interés de investigación en dichos períodos históricos. Mucho antes de comenzar mis estudios de doctorado en la Universidad de California, Berkeley, recuerdo ya encontrar ciertos pasajes en mis lecturas de los clásicos de la literatura universal en los que comencé a observar caracterizaciones cuanto menos llamativas sobre la identidad racial y cultural del sur de Europa. Recuerdo, por ejemplo, mi sorpresa al leer el siguiente pasaje que describía a un grupo de niños italianos en Frankenstein (1823), de Mary Shelly:

One day, when my father had gone by himself to Milan, my mother, accompanied by me, visited this abode. She found a peasant and his wife, hard working, bent down by care and labour, distributing a scanty meal to five hungry babes. Among these there was one which attracted my mother far above all the rest. She appeared of a different stock. The four others were dark-eyed, hardy little vagrants; this child was thin and very fair. Her hair was the brightest living gold, and despite the poverty of her clothing, seemed to set a crown of distinction on her head. Her brow was clear and ample, her blue eyes cloudless, and her lips and the moulding of her face so expressive of sensibility and sweetness that none could behold her without looking on her as of a distinct species, a being heaven-sent, and bearing a celestial stamp in all her features. (28)

Esta imagen de Italia, y específicamente, de los italianos, poco o nada tenía que ver con el estereotipo de ambos en el momento en el que se realizó dicha lectura (primeras décadas del siglo XX), en el que Italia, país miembro de la Unión Europea, era sinónimo de patrimonio cultural e intelectual no solo en Europa, sino en todo el mundo. Cuál sería mi sorpresa al encontrar, con el paso de los años y ya en un contexto de investigación académica, pasajes muy similares (y con frecuencia, mucho más despectivos), sobre mi propio país: España.

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Los estereotipos nacionales fabricados en el extranjero, y su impacto en la construcción de identidades culturales creadas a nivel nacional, es un fenómeno que me resulta muy interesante, y que ha motivado la escritura de este libro. Específicamente, el papel de la raza como resorte de construcción de identidades nacionales, será el eje que organizará la discusión intelectual que se desarrollará a lo largo de las siguientes páginas. La articulación del concepto de la raza blanca, su inclusividad y exclusividad, su eventual metonimia con la idea de Europa, y la posición de España en dicho proceso (el cuándo, el cómo, y el por qué), serán diseccionados en detalle en este trabajo.

Así, este libro se enmarcará en la intersección entre Historia Intelectual, Estudios Culturales, e Historia de las Ideas. Con el fin de comprender la racialización despectiva que se realizó de España precisamente en el siglo XVIII, y su posterior exotización en el siglo XIX (y como resultado de ambos procesos, la expulsión de esta de la Europa moderna durante la mayor parte de los siglos XVIII, XIX, y XX), será necesario realizar un análisis que recorra los sistemas epistemológicos que rodearon a la creación del concepto de la raza blanca en el contexto de la expansión imperial de Europa, y el choque ideológico entre la modernidad mediterránea (etiquetada hoy en día por la historiografía como temprana modernidad), y la modernidad del norte de Europa, surgida en el siglo XVIII.

Las revoluciones francesas y americanas, catalizadoras de la (supuesta) universalización de los derechos civiles y de la legalización del acceso a la ciudadanía, sin embargo, no fueron las responsables de la creación intelectual de los mismos. Los derechos naturales del hombre, consolidados en el siglo XVIII todavía dentro de un marco absolutista y pre-revolucionario, pueden (y deben) rastrearse conceptualmente a la antigüedad clásica. Este libro examinará exhaustivamente el desarrollo de ambos con el fin de desmitificar la postura historiográfica de que fueron las revoluciones ilustradas y las posteriores invasiones napoleónicas las que trajeron el concepto moderno de la ciudadanía a España. Así, se propondrá la postura alternativa de que, si bien es cierto que las posturas afrancesadas en territorio peninsular sirvieron para consolidar los derechos civiles desde un punto de vista legal mediante la implantación del código napoleónico, el proceso de la creación de una clase intelectual y política con autoconciencia de patriotismo, y embrionaria de la posterior ciudadanía legal, surgió en España de manera orgánica como resultado de los cambios socio-culturales y económicos que todo el mundo occidental experimentó durante el siglo XVIII.

La tesis que este libro planteará y desarrollará se encontrará precisamente en la intersección de la evolución de ambas ideas: raza y ciudadanía. Así, se propondrá la premisa de que en el siglo XVIII se produjo por primera vez en la historia de la humanidad una transición desde la figura del rey hasta la figura ←12 | 13→del ciudadano como representante simbólico de la nación. Las nuevas naciones modernas se fundamentaron ideológicamente en una estereotipación de un ciudadano positivamente racializado que serviría como sinécdoque de la nación, obedeciendo a los sistemas epistemológicos raciales que fueron de la mano de la expansión territorial y política del norte de Europa. Sería el germanismo el movimiento cultural que fue elegido como superior a todos los demás, y por este motivo, la raza germánica, la que se utilizaría para estereotipar racialmente a los ciudadanos de la nueva Europa moderna. Ciertamente, dicho proceso no fue solo ideológico, si no legal: solo los hombres blancos, mayores de una cierta edad, tuvieron acceso a la ciudadanía activa en las nuevas naciones de los siglos XVIII y XIX.

Sin embargo, este binarismo de exclusión racial basada en la pertenencia a la herencia histórica germánica tuvo una difícil implantación en las potencias del sur de Europa, las cuáles, por su posición geográfica en la cuenca del Mediterráneo, presentaban en aquel momento una población racialmente mucho más híbrida que la del norte de Europa. Como resultado de las luchas imperiales por el control del Atlántico por parte de las principales potencias marítimas del momento (Inglaterra, Francia, y España), y por la amenaza política que España todavía representaba en aquella época (ya que hasta 1810 mantendría su imperio intacto), España no fue solo expulsada de la modernidad intelectual por parte del norte de Europa en el siglo XVIII (como propone Michael Iarocci en Properties of Modernity), sino también de la modernidad racial. Dicha expulsión tendría un fuerte impacto en los procesos de construcción de identidades nacionales en territorio peninsular, siendo el resultado la fragmentación de discursos, a medida contradictorios, con respecto a la relación entre la raza y la nación, y a la necesidad de pertenecer, o de ignorar, a la nueva Europa germánica ilustrada.

La sorprendente exotización positiva de España en el siglo XIX, previamente vilificada y despectivamente racializada, en un momento en el que los discursos de la supremacía de la raza blanca comenzaron a adquirir hegemonía intelectual y política en todo el mundo occidental, se correspondió a un interés por parte de varias potencias europeas (fundamentalmente Inglaterra) de controlar y de gestionar tanto el Mediterráneo como las nuevas repúblicas latinoamericanas. España, anterior potencia rival, se encontraba ahora en un proceso de descolonización (la desintegración de su imperio comenzó en 1810 y terminó en 1898), y su nueva posición de inferioridad política acompañó a la progresiva condescendencia que fue tiñendo la construcción de su imagen en el extranjero, muy diferente a la de la leyenda negra de siglos anteriores.

Summary

Raza y nación. Estereotipos nacionales extranjeros y peninsulares en España (1750-1833) explora la transición que tuvo lugar durante el siglo dieciocho, desde la figura del rey como representante simbólico de la nación hasta la recién creada categoría de ciudadano como la nueva metáfora nacional a lo largo de todo el mundo occidental. Situado en una intersección entre historia intelectual, estudios culturales, e historia de las ideas, este libro dialogará con los estudios especializados en los siglos XVIII y XIX sobre España, el mundo Atlántico, la modernidad y la historia de los derechos civiles. Así mismo, aportará nuevas perspectivas en el ámbito de los estudios culturales hispánicos, francófonos, y anglófonos.

Biographical notes

Elena Fernández Fernández (Author)

Elena Fernández is a Post-Doctoral Researcher at the Technical University of Munich. She received her PhD from the University of California, Berkeley, in Hispanic Languages and Literatures

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