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Visiones histórico-literarias de España y el Nuevo Mundo en la tradición clásica (siglos XVI-XIX)

by Jesús Paniagua Pérez (Volume editor) Ángel Ruiz Pérez (Volume editor)
Edited Collection 326 Pages

Summary

Esta obra recoge trabajos, en el ámbito de la Península Ibérica e Hispanoamérica, que son resultado de la labor de varios grupos de investigación dedicados a la profundización en el estudio de la tradición clásica. La atención se centra en algunos autores muy conocidos como Gil Vicente, Francisco de Quevedo, Lope de Vega, Carlos de Sigüenza y Góngora o Pedro Peralta y Barnuevo. Otros autores, cuyo reconocimiento ha sido menor, como es el caso de Manuel de Faria e Sousa, Álvaro de Cadaval, Lorenzo de Zamora, Gregorio López Pinto, José Rivilla Bonet o José Fernández Madrid, son también estudiados, por su importancia en la valoración de lo clásico. Todos los estudios se centran en el arco temporal que va del siglo XVI, con el gran auge de la tradición clásica, a los inicios del siglo XIX, cuando entra en crisis ante el avance del Romanticismo.

Table Of Content

  • Cover
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Índice
  • List of Contributors
  • Introducción
  • La influencia del Humanismo en el desarrollo y consolidación de la Reforma protestante/The influence of Humanism in the development and consolidation of the Protestant Reformation
  • Otumba, la gran batalla campal en la conquista de México/Otumba, the Great Openfield Battle in the Conquest of Mexico
  • Gil Vicente e o Humanismo ibérico/Gil Vicente and Iberian Humanism
  • Manuel de Faria e Sousa: entre la exégesis humanista y el ensayo/Manuel de Faria e Sousa: Between the Humanistic Exegesis and the Essay
  • Estructuras expositivas en tratados neolatinos sobre la naturaleza 1550–1600/Literary Arrangement in Neo-Latin Treatises on Natural Philosophy 1550–1600
  • Álvaro de Cadaval y el ambiente cultural de Galicia en los siglos XVI y XVII/Álvaro de Cadaval and The Cultural Environment in Galicia in the 16th and 17th Centuries
  • Fábulas mitológicas en la Sagrada Escritura. La exégesis humanística de Lorenzo de Zamora/Mythological Fables in the Holy Scripture. The Humanistic Exegesis of Lorenzo de Zamora
  • El avaro y la avaricia en la literatura del siglo XVII: figuras del vicio en la lírica jocosa de Quevedo/The Miser and The Greedy in 17th Century Literature: Vice’s Figures in Quevedo’s Mocking Poetry
  • Quevedo, traductor: el debate crítico en torno a su conocimiento de lenguas clásicas/Quevedo, translator: the critical discussion about his knowledge of Classical languages
  • Notas sobre la parodia de la épica clásica en la España barroca: La Gatomaquia de Lope de Vega/Notes on Classic Epic Parody in Baroque Spain Through Lope de Vega’s La Gatomaquia
  • Las obras inéditas de Gregorio López Pinto, un erudito en el Jaén del siglo XVII/The Unpublished Works by Gregorio López Pinto, a Scholar from Jaén (Spain) in The 17th Century
  • El arte de la medición político-aritmética. Aproximación científica y plasmación literaria en la Libra astronómica y filosófica (1690) de Carlos de Sigüenza y Góngora/The Art of Political and Arithmetical Measurement. Scientific Approach and Literary Rendering in Carlos de Sigüenza y Góngora’s Libra astronómica y filosófica (1690)
  • La autoridad de los autores clásicos en la obra Desvíos de la naturaleza/The authority of the classics in Desvíos de la naturaleza
  • La tragedia Atala de Fernández Madrid. Entre la tradición clásica y el prerromanticismo/The Tragedy Atalá by Fernández Madrid in Between Classic Tradition and Pre-Romanticism

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Introducción

La tradición clásica y humanística ha sido un tema de desarrollo habitual para casi todos los autores que se han seleccionado para esta obra que hoy presentamos y que es producto de la financiación de diferentes proyectos o apoyos a grupos de investigación reconocidos, como el de “Humanistas”, de la Universidad de León (BB249); de los proyectos coordinados I+D+i del Ministerio de Economía y Competitividad de España, a través del proyecto FFI2015-65007-C4, financiados con Fondos FEDER: “Humanistas españoles”; así como con la colaboración de la Junta de Castilla y León para el proyecto “Humanistas Españoles. Estudios y ediciones críticas. La tradición clásica en España y América de la Antigüedad al siglo XVII” (LE-145G18).

La tradición clásica es un concepto que ha adquirido importancia en España a partir de las últimas décadas del siglo XX, aunque ya había sido utilizado, entre otros, por Menéndez Pelayo. En palabras de García Jurado, «nacerá como una disciplina específica que permita estudiar la herencia clásica grecolatina de las literaturas modernas cuando, paradójicamente, ha surgido ya una conciencia histórica de la Antigüedad como algo terminado y ajeno»; la expresión, por tanto, se ha ido aceptando como habitual para expresar la influencia grecorromana y la vinculación que el mundo europeo y el americano han tenido y tienen con la herencia de Grecia y Roma, sin olvidar la combinación que se ha producido con la tradición bíblica, de la que ya en su día fueron buenos ejemplos autores como Arias Montano, Pedro de Valencia o fray Luis de León, por citar a algunos de los más famosos. Lo cierto es que existían ya estudiosos anteriores de esa tradición en figuras como Ernst Robert Curtius, cuya obra Literatura Europea y Edad Media Latina se tradujo al español en 1976, y dos años más tarde la de Gilbert Highet, La tradición clásica. En el mundo hispánico son de destacar los trabajos de María Rosa Lida de Malkiel, aunque en la propia España han sido muchos los autores que han prestado atención al fenómeno en los últimos tiempos, tales como el mencionado García Jurado o Vicente Cristóbal López, Carlos García Gual, Tomás González Rolán, Gabriel Laguna Mariscal, los hermanos Luis y Juan Gil, José María Maestre y otro buen número de autores, entre los que no debemos olvidar a Gaspar Morocho Gayo. Producto de tal interés, han surgido materias específicas en el ámbito académico, incluso colecciones de textos y estudios de la tradición clásica como los del Instituto de Humanismo y Tradición Clásica de la Universidad de León, “La Tradición Clásica y Humanística en España e ←9 | 10→Hispanoamérica”; la del Instituto de Estudios Humanísticos de Alcañiz “Palmyrenus. Colección de textos y estudios humanísticos”; o la Biblioteca Montaniana de la Universidad de Huelva.

Igualmente, debemos recordar que la Tradición Clásica, con frecuencia vinculada a la literaria, va más allá de tal consideración, puesto que el fenómeno afecta a todos los saberes, desde la historia al arte, sin olvidar a la propia ciencia, que con frecuencia ha apoyado sus estudios en los conocimientos de tradición grecolatina. Esta variedad de campos se puede apreciar, por ejemplo, en la edición de Francisco L. Lisi, Tradición clásica y universidad. Precisamente esa diversidad es la que trata de ponerse de manifiesto en esta obra, donde se abordan desde aspectos literarios a los científicos, de manera muy especial en el mundo hispánico de la modernidad. En el caso de los estudios ultramarinos se apreciará a veces la hibridación que con frecuencia se produjo entre esta tradición con su origen en el mundo antiguo y la propiamente americana, pues no podemos olvidar, por ejemplo, las tradicionales alusiones a algunas ciudades prehispánicas comparadas con Roma o con Atenas, aunque también con la Jerusalén bíblica. En realidad, ni la tradición clásica ni la bíblica murieron en el mundo hispánico, como tampoco lo hizo la prehispánica en la América de la Edad Moderna, pues todas estas tradiciones se mantuvieron vivas en el desarrollo de la cultura y la ciencia de Occidente.

El conjunto abarca estudios y temas que se extienden entre los siglos XVI y principios del siglo XIX. En cuanto al mundo literario, algunos de los autores que se tratan en la obra son de sobra conocidos como Gil Vicente, Francisco de Quevedo y Lope de Vega. Además, se ponen en valor estudios sobre otros escritores que pueden resultar menos conocidos, pero que formaron parte de esa corriente de la tradición clásica como Manuel de Faria e Sousa, Álvaro de Cadaval, Lorenzo de Zamora o Gregorio López Pinto.

Del ámbito americano se han desarrollado trabajos que afectan a las influencias en el desarrollo militar, como en la batalla de Otumba, a algunos de los aspectos científicos de la obra de Carlos de Sigüenza y Góngora o a la influencia de los clásicos en la también obra de carácter científico cuya autoría bascula entre Pedro Peralta y Barnuevo y José Rivilla y Bonet. Por último, un estudio de la tragedia Atala, de Fernández Madrid, como ejemplo del paso en el teatro americano de la tradición clásica al Romanticismo.

Dicha mezcla entre la tradición clásica europea y lo americano es la que nos ha motivado a escoger para la cubierta de este libro el frontispicio grabado por François Gerard en la obra de Humboldt y Bonpland (edición de 1814), Atlas geographique et physique des regions equinoxiales du Nouveau Continent, en que se representa a Minerva y Mercurio sacando de su tumba a Atahualpa, con el pie ←10 | 11→“La Elocuencia y la Sabiduría sacando a Atahualpa del sepulcro”, que inspiraría un óleo de 1865 que se conserva en la Colección Crespi en el Museo de Pumapungo de Cuenca (Ecuador).

Los editores

Jesús Paniagua Pérez

Ángel Ruiz Pérez

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Pilar Pena Búa

La influencia del Humanismo en el desarrollo y consolidación de la Reforma protestante/The influence of Humanism in the development and consolidation of the Protestant Reformation*

RESUMEN El presente estudio analiza la influencia de las ideas humanistas en la Reforma de Wittenberg. Tiene en cuenta la singularidad del Humanismo del norte que, al igual que Lutero, exigía una revitalización de la fe. El pensamiento de Erasmo sirve como hilo conductor para establecer el vínculo entre el desarrollo teológico de ambos movimientos. La clave se encuentra en la comprensión de la Escritura: Erasmo diferencia entre revelación divina y texto literario lo que, posteriormente, le permitirá distinguir entre revelación y razón filosófica, revelación y Tradición. No obstante Humanismo no es Reforma, y lo que es distinción en el Humanismo se convierte en separación en la Reforma.

Palabras clave: Humanismo, Reforma, Escritura, Tradición, razón, Erasmo, Lutero

ABSTRACT The present study analyzes the influence of humanist ideas on the Wittenberg Reformation. It takes into account the uniqueness of Northern Humanism that, like Luther, demanded a revitalization of faith. Erasmus’s thought serves as a guiding thread to establish the link between the theological development of both movements. The keystone is in the understanding of Scripture: Erasmus differences between divine revelation and literary text which, later, will allow him to distinguish between revelation and philosophical reason, revelation and Tradition. Nevertheless, Humanism is not Reformation. What is distinction in Humanism becomes separation in the Reformation.

Keywords: Humanism, Reformation, Scripture, Tradition, reason, Erasmo, Luther

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1 Humanismo y Reforma: la revitalización de la fe

El Humanismo, en general, es contemplado como un movimiento intelectual habitado por élites, que apenas tuvo incidencia real en la vida común. Los humanistas estaban atareados en la recuperación del mundo clásico, en la búsqueda de manuscritos, en las bellas artes, en la restauración de las bonnes lettres… Como afirma Amelia Valcárcel, el primer Humanismo «se basa mucho más en una estética que en una ética» (2007: 10), diluye la ética en la estética o, dicho de otra manera, considera que la ética se resuelve en los valores estéticos. En Alemania, sin embargo, los intereses humanistas no se centraron en la tradición clásica, como en Italia, sino en la intranquilidad religiosa; habrá que esperar al año 1498 para la primera edición importante de las obras de Horacio, realizada por Jacobo Locher (1471–1528). No resulta extraño, por tanto, que alrededor del año 1500 el Humanismo transalpino experimentara una inclinación, que le otorgará impronta propia, hacia los temas teológicos y religiosos, la exigencia ética en la vida pública y privada, la demanda de una piedad interior centrada en el Evangelio, la reforma del sistema medieval (Trivium y Quadrivium) y el aprendizaje de los idiomas bíblicos, etc. Erasmo, J. Ecolampadio, W. Pirckheimer, F. Melanchthon o U. von Hutten son ejemplos de la nueva orientación; pero su intento de moralizar la vida y revitalizar la piedad se quedó en eso, en buenas intenciones, hasta la aparición de Martín Lutero que, en un primer momento, concitó los apoyos mayoritarios del movimiento humanista y aunque, posteriormente, las discusiones con Erasmo condujeron a algunos a renegar de sus planteamientos, muchos ya habían sido ganados para la causa y permanecieron en ella hasta el final realizando una labor impagable (W. Capito, F. Melanchthon, J. Jonas, U. Zuinglio…).

Si los humanistas no alcanzaban, y tampoco lo pretendían, a las multitudes, porque poseían una visión sin sentido de misión; los reformadores eran todo lo contrario: asumieron las propuestas humanistas y convirtieron sus críticas en cauce para subvertir el orden establecido. Sin Humanismo no hubiese habido Reforma, ya que de la acción del Humanismo sobre el pensamiento y el sentimiento religiosos nació la Reforma protestante. No afirmamos que la Reforma surgiera de tendencias humanistas (es el fruto de la experiencia subjetiva de fe de un ex monje agustino), sino que el Humanismo proporcionó a la Reforma soporte para su desarrollo histórico, un ethos cultural, religioso y ambiental que facilitó su venida al mundo y procuró su fácil asimilación por una parte importante de la población europea.

La manida tesis de los abusos de la Iglesia, corrupta y mundana, para motivar el cisma luterano no resulta convincente a tenor de los abundantes movimientos ←14 | 15→reformadores que tuvieron lugar durante el siglo XV y comienzos del XVI en toda Europa. Ciertamente los abusos y la corrupción fomentan el rechazo y la desafección, pero no son causa directa de la defección. Los abusos, con mayor o menor intensidad, siempre han estado presentes en el transcurrir eclesiástico dando lugar a protestas, discusiones y rebeliones, pero ninguna herejía surge para denunciar las taras y escándalos de la Iglesia, sino la decadencia de la vida religiosa, la laxitud de la existencia cristiana y el mal creer. Afirma Lutero:

Hay que distinguir muy bien entre la doctrina y la vida. Nosotros vivimos mal como mal viven los papistas. No luchamos contra los papistas a causa de la vida sino de la doctrina […] Mi quehacer, mi combate, se centra en saber si los contrincantes transmiten la doctrina verdadera. (WATr 1, 294–295, 624).

Las causas son, por tanto, religiosas. La Reforma fue un movimiento de cariz fundamentalmente doctrinal que con tenacidad y beligerancia insistió en la necesidad de corregir el desviacionismo teológico de la Iglesia medieval que, a juicio de Lutero, habría abandonado su identidad prístina y verdadera en un proceso histórico degenerativo de abdicación de la verdad evangélica. La empresa consistió en restaurar la genuina fe cristiana (no en crear una nueva doctrina) volviendo a los orígenes perdidos. El germen de la Reforma no fue la reforma de la Iglesia, sino la renovación de la fe. En este empeño el clima generado por el Humanismo prestó a la Reforma un servicio inestimable.

2 El Humanismo al servicio de la Reforma

Teniendo presente que los encuadres son siempre deficitarios y arbitrarios, fijamos en el tránsito del siglo XV al XVI el período de transición del Medioevo a la Modernidad, ya que la búsqueda de la verdad y la adquisición de conocimiento consiste ahora en plantear y desarrollar preguntas nuevas que traen consigo nuevos problemas, mientras que para la mente medieval (y renacentista) el criterio de autoridad era el factor decisorio (las Escrituras, la Tradición o la Antigüedad). Ahora el engrandecimiento de los límites de la mente humana y su capacidad creativa se mide por la experiencia (González Sánchez, 2017). Las hazañas de navegantes y conquistadores ponen en evidencia errores compartidos por autoridades acreditadas (Lactancio, Agustín, etc.) y corroboran hipótesis no cristianas como el ridiculizado globo terráqueo de Martín de Bohemia de 1490. Ahora el mundo no es un universo cerrado, sino un misterio por descifrar, y la naturaleza algo que contemplar y estudiar para descubrir las leyes que la rigen por medio de la razón.

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Descifrar, descubrir, estudiar… las antaño firmes convicciones se vuelven inseguras, las certidumbres dudas, las preguntas más abundantes que las respuestas, los problemas más interesantes que las soluciones. Todo ello convierte al siglo XVI en más próximo a nosotros que otros siglos más recientes, lo transforma en ascendente que sentimos moderno. El Humanismo se encuentra tras este cambio de paradigma que afecta por igual a toda Europa, aunque se concretará de forma diversa en el ámbito católico y el protestante. Como hemos advertido, adquiere características propias en diversos países (Alemania, España, Italia…) porque no se trata de un sistema cerrado definido solo por el contenido, sino de una forma de ser y de pensar que centra sus esperanzas en las capacidades humanas confiando en un desenlace venturoso. Por eso, no solo humano, sino humanista.

Lo nuevo se transforma en culto, la independencia frente a lo tradicional en credo y las ansias de cambio en una posibilidad real. En este sentido, yacen aquí las grandes causas de la Reforma.

El espíritu crítico del Humanismo da pábulo a la libertad de espíritu que alcanza a todos los ámbitos de la vida; pero la crítica se realiza a veces con contención y otras de manera radical. El caso de las llamadas Epistolae obscurorum virorum (1514–1517) es la expresión más extrema de la crítica humanista contra el monacato, la Escolástica y la Iglesia. El protagonista involuntario, difamado en materia de fe, fue el hebraísta J. Reuchlin por su aprecio y dedicación a las letras judías; el acusador Pfefferkorn, antiguo seguidor del judaísmo reconvertido en fanático adalid de la modernidad. La crítica no solo fue de mal gusto y corrosiva, también abiertamente antieclesiástica. Lortz considera la disputa como “el preludio inmediato de la Reforma” (2008: 85). Quizá esto sea darle demasiada importancia, aunque preparó el terreno para que en determinados ambientes doctos se recibieran con complacencia las críticas, mucho más aceradas e impetuosas, de Lutero.

Biographical notes

Jesús Paniagua Pérez (Volume editor) Ángel Ruiz Pérez (Volume editor)

Jesús Paniagua Pérez es catedrático de Historia de América de la Universidad de León (España). Se ha dedicado a estudios sobre la historia del trabajo, especialmente gremios y oficios, en la América hispana y a la edición y estudio de autores de los siglos XVI al XVIII relacionados con la tradición clásica en América, como Pedro de Valencia, Hernando Machado, González Dávila, etc. Ángel Ruiz Pérez es Profesor Titular de Filología Griega en la Universidad de Santiago. Su investigación se centra en la literatura griega antigua, especialmente en relación con la religión y la mitología. Ha dedicado mucha atención a la tradición clásica en la literatura española.

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