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Experiencialidad y educación

by José Barrientos-Rastrojo (Volume editor) Miguel Mandujano Estrada (Volume editor)
Edited Collection 124 Pages

Summary

La «experiencialidad» es la condición del saber que se adquiere a través de las experiencias de la vida. Comprende un enorme potencial transformador que afecta a personas, grupos e incluso instituciones capaces de trascender los límites del conocimiento parcelado y dotarlo de sentido, emplazándolo en el círculo de la propia vivencia. Este volumen ahonda en la consideración de esta condición y explora su relación con la educación, uno de los ámbitos con los que se encuentra naturalmente vinculada, por ejemplo, a través de un aprendizaje mediado, ya sea por la significatividad de las experiencias, o bien debido a las dificultades existenciales. En todo caso, vivencias que sitúan a los sujetos de conocimiento en horizontes de transformación y sentido.

Table Of Contents

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el editor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Contenido
  • Introducción
  • La Experiencialidad y las experiencias de la vida: descripción y disposiciones (José Barrientos Rastrojo)
  • Aproximación al aprendizaje-servicio como metodología experiencial (Concepción Torres Begines)
  • Elaborar la experiencia; emociones e impresiones morales en transformación (Miguel Mandujano Estrada)
  • Budō no tamashī: la experiencia educativa y sapiencial del Budō (Diego López García)
  • Experiencialidad e inclusión educativa: en busca de una educación más humana (Gloria Aspas Paredes)

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Introducción

1. El grupo de investigación «Experiencialidad»

En 2014, iniciaba su camino el grupo de investigación de la Universidad de Sevilla «Experiencialidad». Su objetivo consistía en analizar desde una perspectiva multidisciplinar el concepto de experiencia de vida y sus derivas en diversos campos del conocimiento. Desde el principio, el equipo quedó integrado por especialistas de diversas áreas como Educación, Filología, Estudios de Asia Oriental, Teología, Ciencias de la Salud o Ingeniería. Con ello, se buscó acceder a una visión deslocalizada del concepto. Es más, se era consciente de que la experiencia de vida (y por extensión la sabiduría) es deudora de concepciones que mutan en cada geografía, siendo diferente la visión de la sabiduría en el mundo purépecha, en el budista, en el mapuche o en el que expusiera Nicolás de Cusa en De Docta Ignorantia.

El grupo «Experiencialidad» adquirió un nuevo impulso en 2018. A pesar de la pandemia, cuyos estertores aún nos abruman cuando se escriben estas líneas, las limitaciones de cercanía física que impuso la COVID-19 ayudó a encontrar nuevas formas de encontrarse al grupo y de catalizar su labor. Los resultados de este libro proceden de algunas de las últimas reuniones. Estas se realizaron bimensualmente y albergaban una estructura estandarizada: saludos iniciales, impartición de una videoconferencia que se grababa en Internet y apertura de un turno de preguntas y debate final. Durante 2020/21, el equipo ha dialogado y debatido sobre los fundamentos filosóficos y educativos de la Experiencialidad, sobre sus vinculaciones con las sabidurías nahuas y con las de otros pueblos mesoamericanos y orientales. Después de las exposiciones, han surgido cuestiones sobre sus pilares teóricos y en torno a sus implicaciones prácticas llegando a planteamientos personales.

2. La experiencialidad y su vinculación con la educación

La citada condición poliédrica de la Experiencialidad resulta de su naturaleza. La experiencialidad constituye la condición de disciplinas o realidades vinculadas con un aprendizaje por medio de vivencias que transforman ←7 | 8→al sujeto. Esto acontece en clases en Berlín donde los profesores proponen tareas significativas a sus alumnos al mismo nivel que cuando el maestro budista indica que es necesario dibujar de forma adecuada un kanji para poder seguir los estudios. Un aprendizaje experiencial se distingue de uno discursivo en que el primero se produce por medio de vivencias y no por la memorización de textos. El aprendizaje experiencial permite aprender el significado de «la brevedad de la vida» cuando se padece el fallecimiento de un amigo joven. El aprendizaje experiencial del significado del amor florece (o nos desgarra) cuando se cae en las garras de cupido y ¡qué diferencia hay entre este saber de la experiencia y la aprendida en un libro de biología que describe los resortes serotonínicos del enamoramiento!

La experiencialidad se identifica con la modulación gnoseológica del sabio. Este ha atesorado por medio del afrontamiento de dificultades existenciales las máximas, principios y, sobre todo, la fortaleza para afrontar los reveses de la vida. El capítulo «La experiencialidad y las experiencias de la vida» comienza explicando estas bases. Barrientos se había introducido en este tema en libros y artículos anteriores, por ejemplo en Tentativas experienciales para una Filosofía Aplicada (2021); sin embargo, este texto contiene su más acabado desarrollo.

Como señalamos, una de las derivas o aplicaciones principales del contexto sucede en la educación. Así, lo explica Concha Torres en su capítulo. La educación experiencial no se diluye en burocracias o cumplimientos curriculares sino por la maduración del/de la niño/a. Autores como Larrosa, Contreras o Bárcena han avanzado en esta aproximación mediante una hábil integración de aproximaciones pedagógicas y psicológicas. La autora despliega modelos específicos que concretan los objetivos y resultados de aprender no solo desde densidades cognitivas, sino con una implicación holística.

La búsqueda de herramientas teóricas que funcionen como tecnología de las prácticas transformadoras guía nuestro siguiente capítulo. A partir de la experiencia, por lo demás traumática, de la reciente pandemia por COVID-19, Miguel Mandujano reflexiona sobre la necesidad de hacer catarsis y de elaborar las emociones y las impresiones morales, en el sentido de trabajar o procesar la experiencia de la noción de perezhivanie de Lev Vygotski a través del diálogo.

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Las culturas basadas en enseñanzas sapienciales han perseguido la enseñanza experiencial como su santo grial. Muestra de ello se manifiesta en la figura de Daisetsu Teitaro Suzuki, maestro budista que hizo emerger su saber de las experiencias de vida. Diego López, profesor de Japonés y especialista en Estudios de Asia Oriental, nos acerca a esta figura desconocida en nuestras teorías filtradas por el etnocentrismo y lo ubica en un contexto experiencial mayor: el budismo y el bushido o camino del guerrero.

La necesidad de la implementación experiencial en la educación resulta patente cuando nos planteamos una educación más inclusiva. Habermas, Apel o nuestra Adela Cortina demandan una ética discursiva donde el otro no se plantee como un recurso para intereses propios sino una realidad personal a la que deseo escuchar. En la línea personalista, no existe un yo sin la integración de un tú. Los principios de este entendimiento no pueden fundarse en un aprendizaje memorístico sino en una acción comunicativa que conecte a los interlocutores, al alumnado y al profesorado y que, en última instancia, facilite habitar en el otro. En este sentido, Gloria Aspas plantea en su capítulo un desafío: saber «cómo afecta/transforma al grupo de iguales (valores, creencias…) la experiencia de convivir, es decir, vivir y aprender con y de la diversidad existente en nuestra realidad social».

Decía Edgar Morin que la educación consistía en «transformar las informaciones en conocimiento» y «transformar el conocimiento en sapiencia»1. Quizás, sea pretencioso aspirar a la sabiduría en nuestros sistemas educativos mediatizados por la burocratización y dependientes de una juridificación que dinamita la base amorosa de la formación freiriana. Sin embargo, siempre podremos contemplar la sabiduría como un ideal regulativo o como un horizonte y confiar que nuestro éxito no es llegar a puerto seguro sino, al menos, mantenernos a flote. Tal vez, eso sea suficiente para que, desde el palo más alto de nuestras clases, algún estudiante grite desde su pupitre: ¡tierra a la vista!

Details

Pages
124
ISBN (PDF)
9783631868317
ISBN (ePUB)
9783631869291
ISBN (Hardcover)
9783631868782
Language
Spanish
Publication date
2022 (January)
Published
Berlin, Bern, Bruxelles, New York, Oxford, Warszawa, Wien, 2022. 124 p., 4 il. blanco/negro.

Biographical notes

José Barrientos-Rastrojo (Volume editor) Miguel Mandujano Estrada (Volume editor)

José Barrientos Rastrojo es profesor titular en la Universidad de Sevilla y director del Grupo de Investigación «Experiencialidad». Autor de la primera tesis de orientación filosófica en Europa, dirigió el primer estudio empírico de filosofía aplicada en el mundo. Fue el coordinador general más joven del International Conference on Philosophical Practice y dirige el primer proyecto de investigación de filosofía aplicada en prisiones, en el que participan más de quinientos reclusos de centros penitenciarios de Iberoamérica. Ha realizado estancias de investigación en las universidades de Chicago, Harvard, Cambridge, Tokio, São Paulo, UNAM y Princeton, entre otras. Miguel Mandujano Estrada es profesor ayudante doctor del área de Filosofía Moral en la Universidad de La Laguna. Pertenece al grupo de investigación Repensar la filosofíay al equipo que coordina la Cátedra Cultural Javier Muguerza en la misma universidad. Es colaborador del grupo «Experiencialidad» y asesor de investigación del máster en Filosofía Aplicada de la Universidad Vasco de Quiroga de Morelia, México.

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