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La reforma ortográfica del español en la prensa española del siglo XIX

by Victoriano Gaviño Rodríguez (Author)
©2022 Monographs 176 Pages

Summary

Este libro examina las propuestas y polémicas que en torno a la ortografía española y su
reforma se producen en un medio tan importante como el de la prensa decimonónica,
con el objeto de llevar a cabo un análisis de la incidencia social, política y educativa en
todo el proceso de oficialización de la ortografía en España. El estudio de las numerosas
muestras textuales encontradas en las páginas periodísticas de este siglo nos permitirá
evaluar el papel de la prensa escrita en el desarrollo de las acciones reformistas, así
como dar cuenta del impulso y la trascendencia social de viejas y nuevas propuestas
enfrentadas a la imperante doctrina ortográfica de la Real Academia Española.

Table Of Contents

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Contenidos
  • 0 Preliminares
  • 1 La instauración oficiosa de la ortografía académica
  • 1.1 La ortografía académica en la escuela
  • 1.2 La ortografía en el ámbito laboral y social
  • 1.3 La normalización ortográfica en escritores y editores
  • 2 Periodización de las acciones de reforma ortográfica
  • 3 Primeros debates y propuestas de reforma (1800–1817)
  • 3.1 Reforma ortográfica en el Diario de Madrid
  • 3.2 Polémica ortográfica en la Aurora Patriótica Mallorquina
  • 3.3 Debate sobre ortografía en El Diario de Barcelona
  • 3.4 Debate ortográfico en torno al Paralelo de Ortografía
  • 4 El empuje reformista del gremio de profesores (1818–1844)
  • 4.1 El Colegio Académico de Profesores de Primeras Letras
  • 4.2 La Academia de Profesores de Primera Educación
  • 4.3 Vidal y Vicente y la Asociación de Maestros de León
  • 4.4 El Educador y el Semanario de Instruczión Pública
  • 4.5 La Academia Literaria i Zientífica de Instruczión Primaria
  • 5 La oficialización de la doctrina ortográfica académica (1844–1860)
  • 5.1 La Real Orden de 25 de abril de 1844
  • 5.2 La publicación del Prontuario de Ortografía
  • 5.3 Persecución de la actividad reformista
  • 5.4 Algunos apéndices de la reforma en la prensa
  • 6 Los epígonos del reformismo ortográfico (1860–1874)
  • 6.1 Ruiz Morote y otros en El Magisterio y Anales
  • 6.2 Rosa y Arroyo y otros en el Boletín de Primera Enseñanza
  • 6.3 Debates e ideas ortográficas en La Conciliación
  • 6.4 Un artículo más sobre la reforma en La Mariposa
  • 6.5 Una polémica ortográfica en el sexenio democrático
  • 7 El resurgimiento de las propuestas neógrafas (1875–1900)
  • 7.1 Restitución del Prontuario de ortografía de la RAE
  • 7.2 Aceptación y defensa de la doctrina ortográfica académica
  • 7.3 Los movimientos internacionales de reforma
  • 7.4 Influencia de las sociedades de reforma ortográfica
  • 7.5 Escriche Mieg y Jimeno Agius en la Revista Contemporánea
  • 7.6 Onofre Antonio de Naverán en La Escuela Moderna
  • 7.7 La figura de Fernando Araujo Gómez
  • 7.8 Gómez de Baquero y Unamuno en La España Moderna
  • 7.9 Bosch Cusí y su reforma en El Eco de la Montaña
  • 7.10 Alcance y éxito de la reforma ortográfica
  • 8 Concluyendo
  • Bibliografía

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0 Preliminares

Por una especie de simplificación o reducción de los hechos, se parte de la asunción de que el sistema ortográfico de una lengua no es sino el resultado de las representaciones gráficas adoptadas y generalizadas por sus hablantes en sus prácticas de escritura. Una afirmación cierta, pero tendenciosa por igual, que centra su atención en los responsables últimos de la codificación ortográfica y excluye del proceso a aquellos inductores primarios de la regulación que, desde la esfera especializada o legislativa, discuten, proponen y/o imponen determinados modelos que van afianzándose socialmente en detrimento de otros, relegados al olvido o a la pugna por reemplazar las tendencias dominantes.

Desde una perspectiva esencialmente interna, la historia de la ortografía en España cuenta con una dilatada corriente de trabajos –entre los que podemos destacar algunas obras clásicas, como las de Esteve Serrano (1982) y Martínez de Sousa (1991)– que han explorado el estudio de la teoría ortográfica del español y sus principales propuestas de reforma, centrando su interés en el análisis de los criterios y modelos presentados por los principales autores y obras (ortografías y gramáticas, en su mayoría) de nuestra tradición. No abundan, por el contrario, indagaciones historiográficas que pongan énfasis en los debates y discusiones que se producen al respecto de la codificación ortográfica en conjunción con los agentes externos que intervienen en el proceso, esto es, el contexto o escenario en que se desarrollan los hechos –en la línea planteada por autores como Hymes (1974), Koerner (1978) o Schmitter (1990)– a excepción de alguna incursión, como la de Martínez Alcalde (2010), que desde el ámbito de la historiografía lingüística lleva a cabo un valioso acercamiento en este sentido, al intentar ahondar en las relaciones que se dan entre el aspecto puramente lingüístico de las propuestas de reforma ortográfica y el entorno sociopolítico que las rodea, a través de una óptica que entronca con algunos presupuestos de la sociolingüística histórica en relación implícita con el concepto de language in society (Blommaert, 2005 y 2010).

Desde esta perspectiva de integración de los componentes interno y externo en el análisis historiográfico, este trabajo se centra en el estudio de la reforma ortográfica en España a partir de la prensa escrita del XIX. Por su temática, periodo y medio en que se indaga, estamos ante una investigación que entronca con el principio foucaultiano de rechazo de la visión sustancialista de la historia (cf. M. Foucault, 2003 [1969]: 77–78, 81), dada la relevancia que para sus resultados puede tener la interrelación entre lengua y sociedad. Durante el XIX se ←7 | 8→produce una intensificación de la reflexión gramatical y el debate social sobre asuntos lingüísticos y, en líneas generales, puede afirmarse –como defienden Mejías Alonso y Arias Coello (1998: 241)– que estamos, por excelencia, ante el siglo de la prensa escrita, una fuente que ha sido considerada secundaria o marginal (en el sentido especificado por Breva-Claramonte, 2007: 501) en la investigación historiográfica, pero de especial trascendencia durante el periodo abordado. Una vez que abandona el carácter elitista que la había acompañado en el siglo XVIII, la prensa se transforma en un importante espacio de encuentro, no solo para redactores, lectores, escritores, intelectuales, etc., sino también para los no letrados. Estos acceden a sus productos textuales por medio de la lectura en voz alta de estos folletos, que adquieren nuevos valores en relación con la movilización social, el ámbito político, la formación, el entretenimiento o la mera información –como bien afirma Puche Lorenzo (2019a: 66)– convirtiendo sus publicaciones en un verdadero termómetro de la actividad de la nación y sus inquietudes sociales. De las imprentas salen cada día más periódicos, diarios y revistas con los que satisfacer la demanda del público; se amplía sensiblemente el número de publicaciones y, con ello, su variedad temática, al ofrecer elementos más atractivos y asequibles para un público poco formado para la lectura de libros, en general, que además de exigir más tiempo y una mayor preparación académica, estaban escritos por lo común en una lengua más compleja y alejada de las prácticas orales de los hablantes de la época. Estamos ante todo un fenómeno al servicio de una sociedad con escaso índice de alfabetización, y esta es la razón por la cual Larra afirmaba que “el periódico es el grande archivo de los conocimientos humanos y que si hay algun medio en este siglo de ser ignorante es no leer un periódico” (La Revista Española, núm. 460, 26 de enero de 1835: 1476).

Una vez agotado el análisis de otras fuentes canónicas (ortografías, gramáticas y diccionarios, principalmente), el estudio histórico de las reformas ortográficas a partir de un medio como la prensa servirá para mejorar nuestra visión de los hechos desde un punto de vista poliédrico que, en conjunción de las perspectivas interna y externa y del uso de fuentes canónicas y no canónicas en el estudio historiográfico, permita mejorar la construcción del pensamiento lingüístico de esta época en relación con su contexto histórico. En este sentido, conviene tener en cuenta que no consideramos la prensa como mero repositorio de contenidos, esto es, como un vehículo donde extraer textos para su posterior análisis; de manera necesaria, en este trabajo combinamos esta tarea con esas dos otras dimensiones de las que nos habla Durán López (2018: 421) en vinculación con su propio continente, esto es, con el estudio de los periódicos como discursos autónomos y unitarios y, al mismo tiempo, con la configuración de ←8 | 9→esa red múltiple en la que cada periódico no es más que “el terminal accidental de una extensa circulación de textos y estructuras que se manifiesta a nivel local, regional, nacional e internacional”. Estamos ante un espacio relevante que legitima las ideologías lingüísticas promulgadas por un grupo de intelectuales que son reconocidos como autoridades por su comunidad (Bourdieu, 1977, 1985), en cuyo seno se produce toda una amalgama de funcionalidades y géneros textuales, que sirven para la presentación de nuevas propuestas ortográficas y actores, con las que se difunden innovaciones ideológicas en relación con otras pretensiones de autores ya conocidos de otras series o tipologías textuales o la presencia de debates y polémicas en general sobre la temática. Todo ello envuelto de un peculiar caudal argumentativo no presente en otros medios, donde la inmediatez comunicativa se convierte en un termómetro ideal para el análisis de la opinión pública del momento en relación con aquellos actos sociales o políticos de aprobación y/o censura que pudieron influir decisivamente en el curso de algunos acontecimientos históricos, desde una óptica similar a la planteada por Blommaert (1999).1

En las páginas de estas publicaciones periódicas se localizan inagotables informaciones, opiniones y actitudes en relación con muy diversos campos del saber, de entre los cuales no falta el elemento lingüístico, que se muestra en sus páginas, no tanto como la sucesión de cambios producidos a lo largo del paso del tiempo, sino como instrumento para la difusión de noticias y la creación de una opinión pública por parte de grupos sociales amplios (cf. Puche Lorenzo, 2019b: 117; 2019c: 184), en la que de manera inevitable influyen factores externos de tipo sociopolítico, legislativo, educativo, etc., que intervienen y condicionan el proceso de evolución histórica del idioma. Los periódicos se convierten en tarima abierta al diálogo, testigo y protagonista de numerosas polémicas –discusiones, disputas y controversias, en el sentido expuesto por Dascal (1998)–, el canal más adecuado para la difusión de las ideologías grupales, al tiempo que el medio idóneo para el desarrollo de apasionados y ponzoñosos debates, en los que además algunos intelectuales fijan su mirada por muy diversos intereses personales o profesionales: con frecuencia estas intervenciones sirven a los autores para darse a conocer y crear haces de relación social que van más allá del ámbito periodístico, constituyendo piezas clave en la discusión que sobre ←9 | 10→algunos asuntos se producen en otros espacios sociales de opinión, como el de las distintas instituciones relacionadas con la vida cultural del país. Es en esa configuración multidimensional donde se hace sumamente insoslayable, para el análisis historiográfico de las ideas lingüísticas sobre la ortografía, su inserción en el contexto social, cultural y político-económico, dando lugar a una reflexión global en el marco del estudio de todos esos condicionantes, que servirán para rastrear “problemas que se desbordan del cuadro de investigación directo”, como bien aduce Swiggers (2004: 115) en relación con la investigación historiográfica en general. En esta línea, parece oportuno que, como historiadores del pensamiento lingüístico de épocas pasadas, vinculemos las prácticas verbales de los hablantes y las distintas propuestas de reforma con todos esos factores externos que las condicionan, en especial, con aquellos aspectos que, por lo general, no son explorados en los estudios lingüísticos por estar relacionados con esa dimensión de la voluntad humana, la intervención política por parte del estado o determinadas instituciones, o el poder y la autoridad, que en nuestro objeto de estudio da lugar a la pugna dialéctica entre intelectuales, maestros o escritores por el acceso a posiciones de privilegio, y establecen una peculiar relación entre lengua y acción sociopolítica, lo que da lugar a ideologías que se articulan en el marco de la ideología de un determinado grupo social o de las creencias y actitudes de los propios hablantes, entre otras posibilidades. De manera similar se expresa D. Paffey (2010: 44), que ratifica esta idea en relación con los periódicos: “if ‘ideology is pervasively present in language’ (Fairclough 2001: 2), then the influential position of, say, newspapers to inform and influence readers is a particularly interesting vehicle of ideological transmission”.

Details

Pages
176
Year
2022
ISBN (PDF)
9783034345170
ISBN (ePUB)
9783034345187
ISBN (MOBI)
9783034345194
ISBN (Softcover)
9783034344470
DOI
10.3726/b19626
Language
Spanish; Castilian
Publication date
2022 (June)
Published
Bern, Berlin, Bruxelles, New York, Oxford, Warszawa, Wien, 2022. 176 p.

Biographical notes

Victoriano Gaviño Rodríguez (Author)

Victoriano Gaviño Rodríguez es profesor titular de Lengua Española de la Universidad de Cádiz. Sus principales líneas de investigación se desarrollan dentro del campo de la gramática del español, en cuyo ámbito ha publicado numerosos trabajos en relación con la descripción gramatical de la lengua o el estudio historiográfico del pensamiento gramatical en el mundo hispánico.

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