Show Less

Reflejos de la ciudad

Representaciones literarias del imaginario urbano

Series:

Edited By Eugenia Popeanga

El presente libro está constituido por la suma de artículos que surgen de una misma fuente: la labor colectiva del grupo de investigación «La aventura de viajar y sus escrituras». Debe leerse como un recorrido por el imaginario urbano en un paseo-lectura que desarrolla determinados modelos culturales, lo que permite poner de relieve las representaciones literarias de la ciudad en función de los elementos recurrentes que subyacen en su organización. En sus páginas se pueden conocer modelos urbanos que van de la «ciudad cuerpo» a la «ciudad total» pasando por la «ciudad sueño» o la «ciudad espectáculo», sin olvidar los lenguajes propios de la ciudad que se perciben en la «ciudad discurso». De este modo, como en los reflejos del caleidoscopio, estos estudios se presentan desde una perspectiva multidisciplinary y sugerente que invita a ver y conocer la ciudad a través de una mirada distinta e innovadora.

Prices

Show Summary Details
Restricted access

La ciudad discurso

Extract

La ciudad: discurso y texto D iego M uñoz C arrobles La ciudad no conforma en sí misma un espacio ajeno al lenguaje; de hecho, cada esquina, cada calle, cada rincón poseen un nombre, han sido “conquistados” por el lenguaje. Es nuestra intención mostrar cómo la ciudad no ejerce solamente como marco geográfico de los procesos comunicativos sino que ella puede actuar como uno de los elementos del discurso, ya sea emisor, receptor, canal o mensaje. El espacio urbano posmodemo posee la característica de ser líquido, si­ guiendo la terminología del sociólogo Z. Bauman, y, al mismo tiem­ po, es elástico y subjetivo, desborda las funciones tradicionalmente asociadas a él y, tal y como intentaremos demostrar, asume nuevos roles comunicativos y nuevas identidades. Como ya escribió Barthes, la ciudad conforma verdaderamente un lenguaje, expresado en una o múltiples variedades lingüísticas, estándar o híbrido, oficial o espon­ táneo, duradero o perecedero, ya que, ante todo, lo que importa es la mirada del habitante, del paseante, del visitante, en definitiva, del re­ ceptor, que se impone al emisor: “La ville parle á ses habitants, nous parlons notre ville, simplement en l’habitant, en la parcourant, en la regardant”1 (Barthes 1970: 32). 1. La ciudad como discurso Si retomamos brevemente los ya clásicos elementos de la comunica­ ción de Jakobson, vemos que, en primer lugar, se suele situar al emi­ sor, esto es, la fuente de donde...

You are not authenticated to view the full text of this chapter or article.

This site requires a subscription or purchase to access the full text of books or journals.

Do you have any questions? Contact us.

Or login to access all content.