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Escribir en la universidad: elaboración y defensa de trabajos académicos -TFG/TFM-

Edited By Manuel Fco. Romero Oliva

Escribir en la universidad. Elaboración y defensa de trabajos académicos –TFG/ TFM– es el resultado de una serie de actuaciones e investigaciones referidas a la alfabetización académica de los estudiantes universitarios desde una visión multidisciplinar en la que han participado no solo departamentos académicos — Didáctica de la Lengua y la Literatura, Didáctica y Filología—, sino también unidades específicas de la Universidad de Cádiz —Servicio de Atención Psicológica (SAP), desde su Programa de Apoyo al aprendizaje; o el Área de Biblioteca, Archivo y Publicaciones, con sus cursos de búsquedas bibliográficas, difusión en abierto en repositorios…—. Todos ellos han posibilitado un manual basado en la experimentación y la reflexión conjunta en la que han intervenido más de 3000 estudiantes de diversas titulaciones a lo largo de casi diez cursos académicos.

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Capítulo 8. Apoyos visuales para la defensa del trabajo: la presentación digital (Manuel Francisco Romero Oliva/Ester Trigo Ibáñez/ Eva Álvarez Ramos)

Capítulo 8. Apoyos visuales para la defensa del trabajo: la presentación digital

Manuel Francisco Romero Oliva/Ester Trigo Ibáñez/ Eva Álvarez Ramos*

Una presentación digital1 es un apoyo visual que tiene como objetivo principal facilitar la comunicación y focalizar aquellos aspectos significativos de nuestro trabajo en una exposición oral. Por su carácter específico en un acto académico o investigador, nunca ha de convertirse en un fin que reste protagonismo a nuestra exposición, sino que debe ser un medio que nos ayude a visualizar nuestras ideas de manera sencilla y eficaz.

Ante la multitud de posibilidades que nos ofrecen los programas para la creación de presentaciones (imágenes, gráficos, multimedia, efectos visuales…), debemos tener en cuenta que podemos caer en algunos errores o tendencias a la hora de diseñar las diapositivas:

a) Tendencia 1: Exceso de efectos visuales en la edición de la presentación

Posible error:

Se recomienda:

Incluir demasiados efectos visuales con énfasis o excesivamente lentos en las transiciones de las diapositivas y en las animaciones de los elementos que las componen –Figura 1–.

Vincular el efecto a la graduación de la información que se desee exponer mediante transiciones y animaciones básicas y sutiles.

No dispersar al receptor con elementos que no sean propios de un acto académico.

Figura 1: Recursos para edición de presentaciones

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b) Tendencia 2: Exceso de contenidos en las diapositivas

Error:

Se recomienda:

Saturar las diapositivas con contenidos ya sea mediante textos, gráficos o diagramas que lleguen a dificultar su comprensión –Figura 2–.

Utilizar solo el texto que sea necesario y los datos más relevantes para que los elementos de etiqueta de los gráficos o diagramas sean fácilmente comprensibles.

Figura 2: Ejemplo de diapositiva

A pesar de no existir un libro de estilo prescriptivo para las presentaciones digitales, estas deben cumplir con los requisitos fundamentales de un acto académico, a diferencia de lo que pudiera suceder en otros ámbitos como cursos de diversa índole o actos publicitarios. Desde esta perspectiva, a continuación proponemos una serie de claves en torno a la forma y al contenido de estos apoyos visuales por si deseáramos hacer uso de ellos en una exposición de trabajos de síntesis de asignaturas o de investigación.

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1. La presentación digital en el proceso de comunicación2

El apoyo que ofrece una presentación digital está sujeto al carácter específico de los estudios3 en los que se incluye el trabajo que hemos realizado (TFG, TFM o cualquier otro de carácter académico e investigador) y al diseño del propio acto de la exposición y defensa (en la mayoría de los casos, la duración del acto es de 30 minutos). En este sentido, las coordenadas espacio-tiempo deben servirnos de referencia a la hora de planificarlo:

a) coordenada temporal: la tendencia para la exposición y defensa de TFG y TFM es de 30 minutos. En la mayoría de los estudios de grados y másteres, la estructura del acto suele consistir en:

a.1)  EXPOSICIÓN (15–20 minutos aprox.): durante este tiempo el estudiante deberá desarrollar su argumentación, tomando como referencia la estructura clásica:

presentación – desarrollo – conclusión

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De esta forma, el tiempo del que se dispone llevará a determinar, por un lado, el número de diapositivas que vayamos a incluir en nuestra presentación; y, por otro, el contenido que incluyamos en cada una de ellas.

a.2)  DEFENSA (10 minutos aprox.): es frecuente el error de pensar que el acto finaliza con la exposición (Figura 3); sin embargo, una vez leído el trabajo y haber escuchado la exposición, el tribunal o comisión evaluadora realizará apreciaciones y planteará una serie de cuestiones que deberán ser respondidas por el estudiante.

Figura 3: Posibles creencias sobre el acto de defensa de TFG/TFM

No es…

Se aconseja…

…un momento donde contar todo lo que pone en el trabajo.

…destacar aquellos detalles más significativos y cohesionados que se han producido en el proceso de elaboración.

…un acto donde solo leamos un texto preparado con antelación.

…llevar material de apoyo como fichas de apoyo y, sobre todo, no olvidar llevar el TFG/TFM al acto de defensa.

…un depósito de un trabajo, el tribunal puede realizar preguntas o referirse a cualquier aspecto del documento; así como destacarlos.

…preparar las fuentes y los procesos del trabajo para poder responder a partir de ellos.

b) coordenada espacial: el aula o espacio de la facultad va a condicionar el diseño de la presentación digital ya que, según sea el tamaño de la pantalla de proyección o la distancia con los miembros del tribunal, requerirá un diseño y un tipo de fuente que deberemos emplear. Hemos de recordar que los elementos que constituyen esta coordenada son –Figura 4-:

Mesa (1) o atril (2), donde podrá disponer de un ordenador y el material que desee llevar al acto, y silla, por si se desea estar sentado cuando se intervenga. Es importante conocer con antelación el espacio donde se va a desarrollar el acto para saber, por ejemplo, si el orador tendrá el ordenador en la propia mesa o si va a disponer de un dispositivo para realizar las transiciones de las diapositivas y el tamaño de la pantalla (3).

Comisión evaluadora o tribunal (4), compuesto por tres miembros, en una mesa a un lado o enfrente para mantener el contacto visual y poder ver la proyección.

Público asistente a su espalda (5), el acto es público y puede asistir cualquier persona que lo desee.

Figura 4: Distribución espacial del acto de defensa

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2. Modelos de presentaciones digitales

Las presentaciones para la defensa de los TFG/TFM se suelen agrupar principalmente en dos modalidades y su elección dependerá, como se ha dicho antes, de las pautas indicadas en cada titulación:

Presentaciones digitales propiamente dichas que se componen de un número determinado de diapositivas y que se encuentran en diferentes paquetes ofimáticos como PowerPoint (Microsoft), Apache OpenOffice Impress (código abierto), Keynote (iWorK de Appel) o Prezi (Compañía Startup).

Póster científico que, a diferencia de las presentaciones digitales, solo incluyen una diapositiva y presentan dos modalidades: a) por un lado, el póster impreso que, siguiendo a la RAE, es ‘1. m. Cartel que se fija en la pared sin finalidad publicitaria o habiendo perdido ese carácter’; en nuestro caso, ‘un cartel que aparece fijado en un panel para exponer los resultados de una investigación’; y, b) por otro, el E-póster que se convierte en la versión electrónica del póster científico, permitiendo la inclusión de elementos multimedia para su proyección en pantallas inteligentes.

2.1. Presentaciones digitales

La creación de presentaciones digitales se vincula a diversos software que ofrece el mercado actual y que básicamente consisten en programas para la elaboración ←127 | 128→de diapositivas con textos de carácter esquematizado donde se incluyen otros elementos como gráficos, imágenes, vídeos…

Si quisiéramos hacer un símil basado en la evolución de los medios, podríamos indicar que estos programas posibilitan almacenar los contenidos que aparecían en una pizarra tradicional y reproducirlos a través de diapositivas mediante un dispositivo informático –Figura 5–:

Figura 5: Pizarra tradicional & diapositiva de presentaciones.

Por ello, el criterio que debemos adoptar a la hora de diseñarlas podría ser el siguiente: cada diapositiva debe equivaler a lo que se pudiera escribir en una pizarra tradicional, añadiendo las características y ventajas que ofrecen estos soportes informáticos:

1. Una presentación se compone de una serie de diapositivas que desarrollan linealmente nuestra argumentación (es el caso de PowerPoint, Apache OpenOffice Impress, Keynote) o bien se dispone a partir de un lienzo donde los diferentes contenidos –textos, gráficos, imágenes…– se agrupan en marcos que se acceden mediante zoom (Prezi).

2. Los programas incorporan plantillas predeterminadas que facilitan la disposición de los contenidos (los colores y formatos de fuentes se pueden modificar). Además, el usuario puede confeccionarlas a su gusto o necesidad e, incluso, descargarlas online o desde los espacios que la propia universidad ofrece respecto a la identidad visual para la comunicación4.

3. En cada diapositiva se pueden incluir imágenes para mejorar la apariencia; gráficos, para resaltar datos; audios o vídeos, para mostrar un testimonio o suceso; e, hipervínculos con direcciones (URL) de páginas web, para acceder desde la propia presentación.

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4. Estos programas permiten que sus presentaciones puedan guardarse en formato PDF, siglas que corresponde al formato de documento portátil (PDF) que, como indica su propio creador Adobe5, se utiliza para presentar e intercambiar documentos de forma fiable, independiente del software, el hardware o el sistema operativo. Este hecho evitará muchos problemas de compatibilidad con los equipos en los que se desee proyectar la presentación.

Las características de estos programas posibilitan múltiples opciones para hacer visible todo el proceso y los resultados que hemos llevado a cabo durante la realización de nuestro trabajo. Será necesario un uso adecuado a la situación académica de la defensa para convertirlo en una herramienta de apoyo y, para ello, proponemos tres aspectos relevantes: a) los criterios de elección del programa, b) la distribución de los contenidos; y, c) los aspectos gráficos y de edición de la presentación.

2.1.1. Punto de partida: la elección del programa informático

Como hemos visto, el potencial de los programas para elaborar presentaciones digitales es muy similar; sin embargo, ni funcionan de la misma manera ni son compatibles en todos los equipos informáticos. La elección de la aplicación informática puede venir dada a partir de una serie de criterios que no podemos obviar si pretendemos tener éxito en nuestra exposición:

Primer criterio: el dominio adecuado del programa. La continua aparición de soportes y aplicaciones, cada vez más visuales y llamativas, puede hacernos dudar respecto a cuál utilizar en nuestra exposición del trabajo. Este planteamiento no es aconsejable pues, si no tenemos un dominio suficiente del programa, podemos tener problemas durante nuestra intervención y generar nerviosismo tanto en el que escucha como en nosotros mismos. Aunque podamos pensar que el empleo de un tipo de programa u otro dará muestras de innovación y modernidad, no es menos cierto que las indecisiones y dudas que conlleva una falta de experiencia son contraproducentes. Por ello, lo más adecuado es utilizar aquel que habitualmente manejamos e ir incorporando poco a poco otros para ocasiones menos importantes.

Segundo criterio: la compatibilidad del programa con el equipo en el que se vaya a realizar la presentación. La compatibilidad viene determinada por tres aspectos fundamentalmente:

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por un lado, el sistema operativo del ordenador. Según trabajemos con Windows o iOS podemos emplear unos programas u otros. Aunque algunos estén disponibles para ambos; sin embargo, hay recursos que luego no coinciden si cambiamos de sistema y generan conflictos de estilos, perdiéndose la configuración inicial en pantalla;

por otro, las versiones. Si guardamos los archivos en el ordenador de origen en una versión muy avanzada, podemos encontrarnos que en el equipo donde vayamos a proyectarla no exista y provoque problemas de acceso; y,

finalmente, los programas. Cada vez es más usual que se apueste por programas de código abierto, como Apache OpenOffice Impress. La razón es evidente: no conlleva el pago de licencia de uso por parte de la administración. A pesar de ser compatibles, la conversión de un archivo genera problemas de compatibilidad y de diseño con el resto de programas.

Para cualquiera de las tres situaciones descritas, aconsejamos que siempre llevemos una versión de la presentación en formato PDF y, de esa forma, evitaremos cualquier desajuste en los contenidos de las diapositivas.

Tercer criterio: el programa permite realizar nuestros planteamientos. El diseño de nuestra exposición y las necesidades que requiere llevará a elegir un programa determinado. Así, en el caso de que el desarrollo argumental sea lineal, podremos optar por programas como PowerPoint o Keynote; sin embargo, si vamos a necesitar acceder a datos y retomarlos desde una visión espacial, el zoom que ofrece Prezi será el más adecuado (sin olvidarnos del criterio de dominio que ya hemos comentado). Además, puede ocurrir que queramos emplear algún recurso, como por ejemplo un vídeo de manera pautada, Prezi no lo permite y por lo tanto deberíamos optar por otro programa.

En definitiva, estos tres criterios deben servirnos para seleccionar la opción más adecuada a nuestra situación y nunca convertir la presentación en el fin último de nuestra defensa. Sería un error más que un acierto que conllevaría que nuestro trabajo pasara inadvertido.

2.1.2. Distribución de contenidos: estructura de la presentación

Teniendo en cuenta que en el acto de defensa debemos exponer los elementos más relevantes de nuestro trabajo, los contenidos que se incluyan en la presentación deben estar en consonancia con el tiempo que disponemos para su desarrollo (un exceso de diapositivas o de contenido en ellas provocaría una saturación de información que dificultaría la claridad y concisión de nuestro discurso).

Independientemente del número de diapositivas que empleemos, el contenido del discurso para el acto de la defensa podría sintetizarse tomando como referencia las estructuras que se proponen en la Figuras 6 y 7:

Figura 6: Propuesta de estructura para un trabajo de investigación

PRESENTACIÓN

Datos del autor del TFM/TFG

Título del trabajo

Tutor (nombre y departamento)

Agradecimientos

JUSTIFICACIÓN

Objetivos – referencias bibliográficas

Razones/problemas detectados que llevaron a la realización de esta línea de TFM/TFG

Hipótesis/expectativas

FUNDAMENTACIÓN

Bases teóricas y autores de referencia

METODOLOGÍA

Diseño de la investigación

HALLAZGOS

Resultados más relevantes

CONCLUSIONES

Temas de discusión a partir de los resultados obtenidos en la investigación

Figura 7: Propuesta de estructura para un trabajo de síntesis reflexiva

PRESENTACIÓN

Datos del autor del TFM

Título del trabajo

Tutor (nombre y departamento)

Agradecimientos

JUSTIFICACIÓN

Objetivos – referencias bibliográficas

Razones/problemas detectados que llevaron a la realización de esta línea de TFM.

FUNDAMENTACIÓN

Bases teóricas y autores de referencia.

CONTEXTO

Ámbito de actuación

CONFRONTACIÓN

De lo estudiado.

De los a priori.

De las prácticas.

CONCLUSIONES

Aspectos que le ha ofrecido este trabajo para su futura actuación profesional.

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En cualquier caso, la determinación de la estructura dependerá de las pautas y el consenso al que se llegase con el tutor, encargado de orientar sobre los aspectos que deben conformar el acto de defensa del trabajo –Figura 8-:

Figura 8: Aspectos a considerar en la exposición del trabajo

CORRECCIÓN

Pronunciación: clara, vocalizando y manteniendo un tono adecuado en el discurso.

Precisión léxica: propia de un discurso académico. Cada disciplina de estudio tiene unos términos claves que debemos hacer nuestros tanto en la presentación como durante nuestra exposición.

Normativa y gramaticalidad: la presentación debe mantener los mismos criterios lingüísticos que cualquier documento académico por lo que se recomienda que se revise la ortografía (letras, acentos y puntuación).

FLUIDEZ

Velocidad y ritmo: pausados, reforzando las ideas relevantes. Por esta razón, un exceso de diapositivas o contenido en ellas puede provocar que aceleremos nuestro discurso para ajustarnos al tiempo.

Cohesión y conexión: conectando unas ideas con otras y haciendo referencia a los datos de las diapositivas.

Soltura y seguridad: nuestro discurso no debe estar sujeto exclusivamente a la presentación y menos a leerla. Es por lo que se aconseja que en las diapositivas no exista demasiado texto y solo nos sirvan de apoyo o referencia.

2.1.3. Diseño gráfico y edición de la presentación

A continuación, ofrecemos, a modo de decálogo, una serie de ideas para que el diseño y la edición de las diapositivas contribuyan a una comunicación eficaz:

Primer paso: elegir un tema para la presentación

Los programas ofrecen multitud de temas predeterminados que podemos elegir para el desarrollo de toda la presentación (no se deben incluir diversos temas pues rompe la homogeneidad y da sensación de ser una amalgama). La plantilla ha de ser atractiva y coherente pero no demasiado vistosa pues el diseño no puede desviar la atención del mensaje (en caso de duda, se recomienda optar por un estilo sobrio).

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Los temas establecen automáticamente el contraste entre un fondo claro con texto de color oscuro o fondo oscuro con texto de color claro y ofrecen diversas combinaciones. De esta forma, no provocará problemas de visibilidad de los textos.

Figura 9: Temas y plantillas

Segundo paso: seleccionar el estilo de fuente

Ante la diversidad de tipologías de fuentes, debemos optar por aquellas que ayuden a visualizar y, por tanto, transmitir nuestro mensaje. Un estilo de fuente adecuado para el cuerpo de textos y leyendas son las denominadas fuente serif, estilos de letras con remates o adornos (más fáciles de leer que las fuentes sin remate) y para los títulos, las fuentes sans serif, sin remates o paloseco (más fáciles de visualizar que las fuentes con remate). En la Figura 10 podemos ver alguno de los más representativos de cada modalidad:

Figura 10: Tipos de fuentes

Fuentes sans serif

(títulos y epígrafes)

Fuentes serif

(textos y leyendas)

Century

Helvetica

Baskerville

Century Schoolbook

Courier

Garamond

Georgia

Goudy Old Style

Palatino

Times

Times New Roman

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El máximo de tipos de fuentes que debemos emplear en una presentación son dos (uno, para títulos y epígrafes; otro, para texto y leyendas) o, si lo consideramos, podemos optar por emplear un solo tipo de la serie serif a lo largo de todo el documento.

Tercer paso: seleccionar el color y tamaño de fuente

El color de la fuente ha de mantener un alto contraste con el fondo elegido. Así, si hemos decidido poner un fondo blanco o muy claro, debemos optar por un color de fuente negro o muy oscuro. Si, por el contrario, optamos por un fondo oscuro, deberemos utilizar el blanco o parecido (los programas ofrecen una paleta de colores para mejorar los aspectos visuales de las diapositivas).

Respecto al tamaño de fuente, este guarda una relación directa con varios aspectos: por un lado, los condicionantes externos, como la distancia y el tamaño de la pantalla; y, por otro, con el diseño de la diapositiva y la jerarquía de la información (título, epígrafe, texto, leyenda…). Debemos saber que un tamaño de fuente 36 es la referencia para verse de manera clara desde lejos; sin embargo, no podemos utilizar esa medida en todo el documento ya que saturaría la diapositiva. Ofrecemos algunas opciones que ayudarán a visualizar mejor el mensaje –Figura 11–:

Figura 11: Tamaño de fuente y contenidos

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Hay que cuidar dos detalles: el primero, no escribir todo el texto en mayúsculas (emplear este tipo solo para títulos); y, el segundo, no subrayar la información que deseemos destacar (optar por la letra en negrita o de otro color); ya que ambos aspectos dificultan la legibilidad del texto.

Cuarto paso: equilibrar el número de diapositivas en relación con las partes en las que se estructura la intervención

Tomando como referencia los contenidos que se especifican en las figuras 6 y 7, en la Figura 12 se propone una distribución de diapositivas para que la presentación esté compuesta por un número acorde al tiempo que se dispone. Como venimos indicando a lo largo del capítulo, estas ideas son orientativas y dependerán del enfoque y de los contenidos que queramos explicitar.

Figura 12: Distribución del número de diapositivas

Por ello, para comunicar un mensaje claro y mantener la atención y el interés de la audiencia, reduzca el número de diapositivas de la presentación al mínimo.

Quinto paso: decidir los contenidos de las diapositivas

Simplifique el texto utilizando frases cortas, tomando como referencia los criterios de pertinencia y adecuación a un acto que tiene una duración breve (diferente sería el caso de un curso o desarrollo de asignatura en la que el contexto marca otro criterio diferente al que tratamos). Incluya solo las ideas principales y desarróllelas oralmente (los SmartArt son una buena opción para sintetizar la información); de esa forma, conseguirá que el público lo escuche mientras realiza su exposición, en lugar de que fijen la mirada en la pantalla –Figura 13–:

Figura 13: Distribución del número de diapositivas

Algunos consejos al respecto:

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No abuse de las viñetas con más de tres listas y, siempre, simplificando la información que aparece en cada una de ellas (no se recomienda más de una línea por cada fila).

Utilice un efecto de entrada para la aparición de cada una de las filas, coordinando su discurso al contenido que vaya surgiendo en pantalla.

Si precisara incluir una relación de ideas con más de tres listas, podría optar por la segmentación de la información, es decir, dedicar una diapositiva para cada lista. De esta manera, se agiliza la información visual, aunque se aumente el número de diapositivas (debemos cuidar este aspecto y sopesarlo).

Sexto paso: comprobar los elementos multimedia e hipervínculos

En caso de incluir vídeos o audios, estos deben ser breves, puesto que un documento de este tipo, cuya duración sobrepasara los dos minutos, restaría tiempo para nuestra intervención oral. El empleo de los elementos multimedia debe estar muy justificados y aportar una visión que no sería posible conseguir mediante nuestro discurso.

Respecto a los hipervínculos, los botones de acción son un buen recurso para identificarlos en las diapositivas. Un detalle que no debemos olvidar: en muchas ocasiones los hipervínculos se desactivan cuando cambiamos de equipo; por ello, es recomendable que, cuando hacemos una copia en un pendrive, comprobemos que funcionan correctamente.

Séptimo paso: revisar la distribución de los elementos

Los diseños que ofrecen los programas –Figura 10– se convierten en una opción para distribuir la información de manera fácil y adecuada. Como criterios debemos:

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No sobrecargar los cuadros de texto que ofrecen los diseños predeterminados.

Emplear un tamaño de fuente adecuado para asegurar la lectura por parte del público –Figura 11–.

Evitar los elementos que aparecen en los bordes de la diapositiva ya que algunos proyectores cortan los bordes o están mal calibrados con el espacio de la pantalla. Este hecho genera espacios muertos en la proyección de las diapositivas.

Otra opción para salvar estas situaciones es la regla de los tres tercios que consiste en dividir la diapositiva en nueve cuadrículas. De esta forma, generamos guías, divididas en tres secciones horizontales (2) y en tres verticales (2), cuyas intersecciones forman cuatro nodos centrales donde ubicar la información principal –Figura 14–.

Figura 14: Regla de los tres tercios

Octavo paso: ensayar previamente la gestión del tiempo

Practique con la presentación como referencia como si se tratase del acto de defensa en sí. No olvide:

Adecuarla al tiempo. Si ha establecido un plazo de tiempo para su presentación, respételo. Debemos cuidar las transiciones, ya que pueden ralentizar el tiempo del discurso, por lo que se recomienda no abusar de ellas.

No leer la presentación puesto que el texto debe servirnos exclusivamente de referencia y no puede convertirse en el único mensaje dirigido a la audiencia.

Incluir ideas o datos claves en el apartado “Agregar notas” para poder utilizar en nuestra exposición (estos comentarios no aparecerán en pantalla, pero se pueden imprimir para tenerlos como guion en nuestra intervención) –Figura 15–.

Figura 15: Agregar notas en las diapositivas

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Noveno paso: revisar los aspectos normativos

Una presentación sin errores ortográficos y gramaticales es un ejemplo de cuidado y rigor por parte del estudiante. Compruebe siempre la ortografía y la gramática de su presentación siguiendo los criterios presentados en el capítulo Textualizar el pensamiento: organización y desarrollo de las ideas. Preste atención:

la colocación de las tildes, las grafías de las letras y los signos de puntuación, pues esta falta de dominio podría focalizar toda la atención de la comisión evaluadora y olvidar el esfuerzo realizado durante el trabajo;

los aspectos de concordancia de género y número, la separación de palabras al final de líneas, palabras que varían si van juntas o separadas, abreviaturas…

Otro aspecto relevante que debemos cuidar son las citaciones bibliográficas. No olvidemos revisarlas en nuestra presentación ya que forman parte de cualquier documento académico.

Décimo paso: guardar el documento en versión compatible

No presuponga que la presentación funcionará correctamente en otro equipo. Los errores de disco, las diferencias en las versiones de software, la falta de espacio en disco, una memoria insuficiente y muchos otros factores pueden arruinar su presentación. Si el equipo en el que piensa realizar la presentación no es suyo, se recomienda llevar la presentación en un pendrive una versión compatible que guarde los macros y enlaces y, además, una copia en formato PDF. Otra opción para garantizar el acceso al archivo es alojarlo en un espacio virtual como Dropbox, Google Drive o, incluso, remitirnos a nuestro propio correo la presentación (esta última opción puede generar problemas si el documento tiene mucha información).

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2.2. Pósteres científicos

La elaboración de un póster científico mantiene características paralelas a las desarrolladas en el apartado de las presentaciones digitales; por ello, al referirnos a esta modalidad, haremos continuas referencias a lo descrito en epígrafes anteriores.

Las ventajas que ofrece este tipo de soportes pueden sintetizarse en las siguientes:

1. Su carácter sintético e integrador facilita una visión global y permanente de los contenidos, frente a las presentaciones digitales que tienen un carácter lineal en su argumentación.

2. En el caso de exponerse en algún espacio específico, los interesados pueden leer detenidamente el contenido que aparece expuesto.

3. Por su carácter peculiar, estas ventajas pueden convertirse en un problema si no somos capaces de comunicar nuestros hallazgos de manera sencilla y atrayente, puesto que precisamos aunar aspectos técnicos y estéticos.

Mantenemos la disposición empleada en las presentaciones digitales para el análisis de los pósteres científicos: a) los criterios de elección del programa, b) la distribución de los contenidos y, c) los aspectos gráficos y de edición de la presentación.

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2.2.1. Punto de partida: la elección del programa informático

Algunos de los softwares que podemos emplear para su elaboración son CorelDraw, Indesign, Photoshop; sin embargo, el empleo de los programas que se utilizan para las presentaciones digitales (§ ver apartado 2) se está generalizando por la facilidad y frecuencia de uso. Mantenemos los criterios del dominio, la compatibilidad y la operatividad de los programas (§ ver apartado 2.1.1)

Si tomamos como referencia el programa PowerPoint, podemos plantear dos vías a la hora de elaborar un póster científico:

1. Acceder a un repositorio de plantillas prediseñadas y, a partir de cualquiera de ellas, editarlas a nuestras necesidades y preferencias, como es el caso de la plataforma http://www.postersessiononline.es/plantillas_generico.asp, donde se puede encontrar modelos y consejos para su elaboración.

2. Elaborar la plantilla de manera personalizada atendiendo a los criterios propios de un póster científico (medidas, orientación de página, estructura, estilo…).

Figura 16: Repositorio de plantillas para pósteres científicos

En cualquier caso, lo importante es decidirse por la opción que cumpla con nuestras expectativas y facilite cumplir con nuestras necesidades.

2.2.2. Distribución de contenidos: estructura del póster científico

Los contenidos deben aparecer distribuidos en un máximo de 10 secciones y su distribución va a vincularse a la orientación de la diapositiva (Figura 17):

Figura 17: Distribución de contenidos según orientación de la página

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Guardiola (2010) propone la distribución de los elementos del póster atendiendo a la orientación de la página:

a) Póster con orientación vertical y distribución de los contenidos (Figura 18):

Figura 18: Orientación vertical del póster científico

b) Póster con orientación horizontal (Figura 19):

Figura 19: Orientación horizontal del póster científico

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2.2.3. En torno al resto de pasos para la elaboración de un póster científico

Una vez seleccionado el diseño y orientación del póster científico, su proceso de elaboración y edición es análogo al de las presentaciones digitales que hemos especificado en el apartado anterior (§ ver apartado 2.1). Es, por ello, que se recomienda su lectura y adaptación a esta modalidad para la toma de decisiones.

Para saber más

Álvarez Marañón, Gonzalo (2012): El arte de presentar: Cómo planificar, estructurar, diseñar y exponer presentaciones. Barcelona: Ediciones Gestión 2000.

Guardiola, Elena (2005). “El póster científico”. Cuadernos de la Fundación Dr. Antonio Esteve, 20: 85–102.

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* Universidad de Cádiz, España. Correos electrónicos: manuelfrancisco.romero@uca.es/ester.trigo@uca.es. Universidad de Valladolid, España. Correo electrónico. evamaria.alvarez.ramos@uva.es

1 Comunicación eficiente con PowerPoint, de Tom Bunzel

2 http://marianaeguaras.com/comunicacion-eficaz-con-powerpoint/

3 Cada disciplina de estudio tiene unas características propias que, en el caso de estos trabajos, vienen especificadas en las guías de buenas prácticas que se publican tanto en los grados como en los másteres. Por ello, es importante que cada estudiante realice una lectura detallada de estos manuales o tutoriales de cara a la elaboración de los TFG/TFM y su defensa.

4 En el caso de la Universidad de Cádiz, se puede localizar en el siguiente enlace: http://www.uca.es/gabcomunicacion/identidad-visual/plantilla-para-presentaciones

5 Obtenido de https://acrobat.adobe.com/es/es/why-adobe/about-adobe-pdf.html