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«Bis dat, qui cito dat»

«Gegengabe» in Paremiology, Folklore, Language, and Literature – Honoring Wolfgang Mieder on His Seventieth Birthday

Christian Grandl and Kevin J. McKenna

Bis dat, qui cito dat – never has a proverb more aptly applied to an individual than does this Medieval Latin saying to Wolfgang Mieder. «He gives twice who gives quickly» captures the essence of his entire career, his professional as well as personal life. As a Gegengabe, this international festschrift honors Wolfgang Mieder on the occasion of his seventieth birthday for his contributions to world scholarship and his kindness, generosity, and philanthropy. Seventy-one friends and colleagues from around the world have contributed sixty-six essays in six languages to this volume, representative of the scope and breadth of his impressive scholarship in paremiology, folklore, language, and literature. This gift in return provides new insights from acknowledged experts from various fields of research.
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La Biblia en algunos fragmentos de Hernán Cortés y Francisco López de Gómara

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Juan Francisco Maura

La Biblia siempre ha sido un manantial de proverbios y dichos populares, por eso tanto en el Romancero como en muchas de las coplas que los soldados conocían y recitaban en marchas, descansos y fiestas, muy poco tenían de religiosas. El presente trabajo, por razones de espacio, se limitará a un muy breve repaso de la presencia de la Biblia en dos cronistas "mayores": Hernán Cortés y Francisco López de Gómara.

Como sabemos, la primera Carta de Hernán Cortés no se ha encontrado todavía y ha sido sustituida con la de "Veracruz".1 Aquí ya tenemos el primer topónimo conectado con los Evangelios, de la misma manera que ocurrió con el primer nombre dado a una ciudad en el descubrimiento oficial del Brasil. "Habiendo, pues, el capitán Hernando Cortés calado algo de la tierra, acordó de fundar una nueva población en la cual, echado el principio y tomado su sitio, le puso por nombre y le llamó la Rica Villa de la Vera Cruz" (Cortés, 1993:4). Si embargo, el primero, oficialmente, en descubrir esas tierras y costas fue el piloto Antón de Alaminos cuando fue con Francisco Fernández de Córdoba, y a un pueblo de la isla llamada Cozumel, lo llamaron San Juan de Porta Latina, y a la dicha isla la llamaron Santa Cruz (Cortés, 1993:8–9). El capitán...

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