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Género en transición

Estudios sobre el papel del derecho en la distribución de recursos para y en el posconflicto colombiano

by Isabel Cristina Jaramillo Sierra (Volume editor)
Monographs VIII, 316 Pages

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Tabla de contenido
  • Lista de tablas y gráficas
  • Introducción: aportes a los debates feministas de la transición (Isabel Cristina Jaramillo Sierra)
  • Parte I. El nuevo posconflicto colombiano: los Acuerdos entre las FARC y el Gobierno Colombiano en 2016
  • 1. El género en el Acuerdo de Paz de la Habana (APH) (Isabel Cristina Jaramillo Sierra)
  • 2. La lucha por el género en la paz (Helena Alviar García)
  • 3. Pactantes y no pactadas: mujeres en el proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP (2012–2016) (Olga Patricia Velásquez Ocampo)
  • 4. A las mujeres también las están matando y no sabemos muy bien por qué: el asesinato de lideresas sociales en el pos-Acuerdo de Paz en Colombia (Carolina Vergel Tovar)
  • Parte II. Efectos distributivos de las reformas de la Transición (2005–2018)
  • 5. Socias invisibles, amas de casa por siempre: análisis feminista de la sociedad de hecho en el concubinato (Lina María Céspedes-Báez & Clara Carolina Cardozo Roa)
  • 6. ¿Mujeres en deuda? Feminismo y microendeudamiento en la transición en Colombia (María Carolina Olarte Olarte)
  • 7. Contra-poderes: mujeres, atajos y resistencias en Bellavista-Bojayá (Lina Fernanda Buchely Ibarra)
  • 8. El arte de alabar en contextos donde no es posible la vida: el caso de las alabadoras de Pogue-Bojayá, Chocó (Lina Marcela Mosquera Lemus)
  • 9. Crítica feminista al análisis de contextos y patrones de macrocriminalidad: consideraciones distributivas frente al esclarecimiento de la verdad judicial en la justicia transicional colombiana (Suayán Barón Melgarejo & Laura Alexandra Castro González)
  • Sobre las autoras

Library of Congress Cataloging-in-Publication Data

Names: Jaramillo Sierra, Isabel Cristina, editor.

Sobre el autor

Isabel Cristina Jaramillo Sierra es abogada (1997) de la Universidad de los Andes y doctora S.J.D. (2007) de Harvard Law School. Actualmente es profesora titular en la Universidad de los Andes donde enseña derecho constitucional, teoría jurídica y derecho de familia. Ha publicado varios libros sobre la reforma legal feminista y los efectos distributivos del derecho de familia en América Latina: Mujeres, Cortes y Medios: La reforma judicial del aborto (con Tatiana Alfonso Sierra) (2008); Feminismo y Crítica Jurídica (con Helena Alviar) (2012) y Derecho y Familia en Colombia. Historias de Raza, Sexo y Propiedad (2013).

Sobre el libro

El Acuerdo de Paz suscrito por el gobierno colombiano y las FARC en diciembre de 2016 materializa los esfuerzos locales y transnacionales porque el “género cuente” en la transición. Este libro enriquece el panorama académico reconstruyendo y reflexionando sobre lo que el género ha significado para la construcción de la transición, y sobre lo que la transición ha significado para la construcción del feminismo colombiano. Así, el libro hace tres aportes al debate sobre el género en la transición. En primer lugar, el libro proporciona datos recientes de lo que “les ha pasado de verdad” a las mujeres en los procesos de investigación, reparación y judicialización de los crímenes de los que fueron víctimas. En segundo lugar, el libro aporta herramientas teóricas para pensar los desencuentros entre el discurso de la transición, o la transición deseada, y la realidad de la transición para las mujeres. Finalmente, el libro recupera la voz de las mujeres en estos procesos, tanto en cuanto constructoras de las negociaciones, como en cuanto contradictoras, narradoras y productoras. Una cosa es el fracaso de esquemas que finalmente no podemos reivindicar completamente como propios pues siempre representan compromisos entre distintos puntos de vista. Otra cosa distinta es que no estemos intentando transformar las realidades en las que vivimos. Este mismo libro es testimonio de las voces de las mujeres en la academia colombiana. Los equipos de violentólogos colombianos han tenido pocas mujeres en sus filas hasta ahora. Este es un libro escrito en su totalidad por mujeres académicas, profesoras de tiempo completo, trabajando en red para resignificar los relatos masculinos.

Esta edición en formato eBook puede ser citada

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Tabla de contenido

Lista de tablas y gráficas

Introducción: aportes a los debates feministas de la transición

Isabel Cristina Jaramillo Sierra

PARTE I.El nuevo posconflicto colombiano: los Acuerdos entre las FARC y el Gobierno Colombiano en 2016

1. El género en el Acuerdo de Paz de la Habana (APH)

Isabel Cristina Jaramillo Sierra

2. La lucha por el género en la paz

Helena Alviar García

3. Pactantes y no pactadas: mujeres en el proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC-EP (2012–2016)

Olga Patricia Velásquez Ocampo

4. A las mujeres también las están matando y no sabemos muy bien por qué: el asesinato de lideresas sociales en el pos-Acuerdo de Paz en Colombia

Carolina Vergel Tovar

PARTE II.Efectos distributivos de las reformas de la Transición (2005–2018)

5. Socias invisibles, amas de casa por siempre: análisis feminista de la sociedad de hecho en el concubinato

Lina María Céspedes-Báez & Clara Carolina Cardozo Roa

6. ¿Mujeres en deuda? Feminismo y microendeudamiento en la transición en Colombia

María Carolina Olarte Olarte

7. Contra-poderes: mujeres, atajos y resistencias en Bellavista-Bojayá

Lina Fernanda Buchely Ibarra

8. El arte de alabar en contextos donde no es posible la vida: el caso de las alabadoras de Pogue-Bojayá, Chocó

Lina Marcela Mosquera Lemus

9. Crítica feminista al análisis de contextos y patrones de macrocriminalidad: consideraciones distributivas frente al esclarecimiento de la verdad judicial en la justicia transicional colombiana

Suayán Barón Melgarejo & Laura Alexandra Castro González

Sobre las autoras

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Introducción: aportes a los debates feministas de la transición

Isabel Cristina Jaramillo Sierra

El acuerdo de paz suscrito por el gobierno colombiano y las FARC en diciembre de 2016, materializa los esfuerzos locales y transnacionales porque el “género cuente” en la transición. Este libro enriquece el panorama académico reconstruyendo y reflexionando sobre lo que el género ha significado para la construcción de la transición y sobre lo que la transición ha significado para la construcción del feminismo colombiano.

Feminismo y transición en Colombia

El campo de la justicia transicional es prolífico y ha recibido bien los argumentos de las mujeres. Siguiendo a Ruti Teitel, puede ubicarse su surgimiento en los estudios sobre las transiciones en el Cono Sur1 y con Christine Bell y Catherine O’Rourke puede rastrearse el problema “de las mujeres” desde muy temprano en esa trayectoria.2 Qué es exactamente una transición y a qué deben aspirar las mujeres ha sido intensamente debatido prácticamente por el mismo tiempo. Así, dentro de la academia colombiana pueden identificarse al menos tres posturas distintas sobre la transición: una liberal, una revisionista y una crítica. La primera sería la dominante en la transición actual y demandaría una comprensión del conflicto armado como una ocurrencia aislada, “anormal,” en medio de una cotidianidad marcada por el respeto de los derechos humanos y la seguridad ciudadana. En esta versión, los derechos fundamentales proveen el vocabulario para discutir la transición y si bien hay lugar a reparaciones e indemnizaciones, no se prevé el cambio estructural. La visión revisionista, por su parte, niega la existencia de un conflicto armado y señala que los grupos armados no son más que criminales con intereses económicos que quieren disfrazar para un mayor provecho. Finalmente, la visión crítica ←1 | 2→de las transiciones ve la violencia como parte de procesos estructurales que no pueden remediarse con reparaciones e indemnizaciones sino que exigen cambios profundos, incluso culturales, y de largo plazo. Esta visión de la transición dominó entre 1980 y 2000. Sigue siendo importante en el trabajo de grupos como el de Memoria Histórica y el Programa de Aproximaciones Críticas a las Transiciones (Universidad de los Andes).3

Las feministas colombianas, así mismo, han tenido profundos desacuerdos sobre su lugar en las transiciones y su mirada de las transiciones. De un lado se encuentran grupos e individuos con una posición liberal, empeñados en encontrar el “principal” daño causado a las mujeres y enfáticos en que la violencia sexual es la manera “especial” en la que se daña a las mujeres en los enfrentamientos armados.4 Aquí el énfasis es en el daño individual y en la justicia correctiva: encontrar al culpable, probar los hechos, asignar un castigo y lograr la reparación de la víctima son las principales tareas que asumen en relación con las mujeres que se han visto involucradas en el conflicto armado. Entre las académicas liberales, el trabajo más importante ha sido articular una doctrina de la violencia sexual en el conflicto armado que responda a los criterios más estrictos de derechos humanos y sea coherente con toda la legislación internacional sobre la materia.5

En paralelo a estas feministas es posible discernir una postura liberal “táctica” que, al tiempo que cuestiona el paradigma liberal por su individualismo y por su énfasis en el pasado, acepta que las transiciones generan oportunidades políticas y posibilidades de redistribución de recursos que no deben ser desaprovechadas por las mujeres. En este grupo se podría incluir el trabajo de la Casa de la Mujer, que se empeñó por mucho tiempo en cuestionar y rechazar cualquier participación en el proceso de paz que adelantó el gobierno de Uribe con los grupos de paramilitares.6 Pero apoyaron a las mujeres que buscaron denunciar el sesgo judicial y administrativo en el tratamiento de las mujeres víctimas del conflicto armado.7 También han buscado recuperar las voces de las mujeres sobre la paz y lo que está involucrado en la superación del conflicto.8 En el trabajo académico destacan las posturas de Lina Céspedes y María Victoria Uribe. Estas autoras han tejido, con filigrana, críticas a la simplificación de las violencias, sin renunciar al reclamo de que sean atendidas y superadas como eventos “excepcionales.” El trabajo de Lina Céspedes se ha centrado en mostrar la importancia de la propiedad en la comprensión del “daño” que se les causa a las mujeres y en ampliar el concepto de “conflicto” para que cubra más allá de los ataques concretos a todo el tiempo de la ocupación. María Victoria Uribe, por su parte, ha delineado la continuidad de la experiencia de las mujeres, enfatizando cómo la violencia sexual no es ←2 | 3→“aparte” o “excepcional” sino “normal” en la vida de las mujeres, pero atroz e irredimible.9

Helena Alviar y yo misma hemos defendido una postura crítica frente a la transición. En nuestro libro Feminismo y Crítica Jurídica, mostramos que el énfasis en la violencia sexual como principal daño de las mujeres no es solamente problemático porque no deja ver los otros daños que sufren las mujeres, sino porque distorsiona la comprensión que el feminismo tiene sobre la violencia sexual.10 En efecto, en lugar de la mirada estructural sobre la violencia sexual y la batalla por visibilizar la sexualización de la cotidianidad y las agresiones de los conocidos, la violencia sexual como excepcional en la transición reinstala la idea de que la violencia sexual es un hecho marginal en la vida de las mujeres. En un escrito más reciente, explico cómo esta postura ha sido abandonada a favor de una en la que se acepta que la victimización de las mujeres en el conflicto es compleja e incluye el destierro, la persecución política y el homicidio, además de muchas formas de violencia de género y violencia sexual.11 La nueva visión, sin embargo, sigue insistiendo que la guerra es lo “peor” que les puede pasar a las mujeres y que a las mujeres les va “peor.” Ambas ideas pueden criticarse fácilmente con cifras de victimización. Es problemático no “tomarse un descanso” del feminismo cuando se trata de discutir el conflicto armado, concluyo.

Aportes feministas a la transición

Este libro enriquece el debate feminista de la transición de varias maneras. Un primer aporte del libro es que proporciona datos recientes de lo que “les ha pasado de verdad” a las mujeres en los procesos de investigación, reparación y judicialización de los crímenes de los que fueron víctimas. Una parte de lo que los capítulos muestran en este sentido es que ha habido innovación institucional y mucha “productividad” e imaginación en la formulación de soluciones. El capítulo de Carolina Vergel, por ejemplo, muestra que el Estado ha respondido a la situación de indefensión de los líderes sociales con una “cascada normativa” y la creación de organismos y grupos con encargos especiales. Las mujeres y sus organizaciones, igualmente, han formulado propuestas para una protección integral. El capítulo de Suayan Barón y Laura Castro, por su parte, muestran cómo la judicialización de los casos de violencia sexual ha implicado trabajar en la elaboración de complejos “contextos” que expliquen cómo ocurrió y cómo fue posible la victimización de las mujeres. El capítulo de Lina Mosquera sobre los alabaos de las cantadoras de Pogue, nos muestra cómo la comunidad entra en conversación con el estado a través de mecanismos modernos y tradicionales para hacerle “saber” las restricciones de ←3 | 4→las lógicas indemnizatorias con las que viene operando. El capítulo de Lina Buchely, por su parte, revela cómo las mujeres de Bojayá se han organizado para distribuir los escasísimos recursos asignados por el estado a través de juegos que no solamente las entretienen, sino que les permiten reconstruir el tejido social destrozado por la práctica “reparatoria” del estado. Finalmente, el capítulo de Carolina Olarte revela la manera en la que el estado colombiano ha acudido a los microcréditos como forma de reparación de las víctimas, y de las víctimas mujeres en particular. Los capítulos también muestran, sin embargo, que las mujeres siguen obteniendo poco de estos arreglos e innovaciones: los programas propuestos por las mujeres no se adoptan nunca, los fiscales deciden no incluir la violencia sexual dentro de los delitos priorizados, las cantaoras no logran cambiar la lógica indemnizatoria del estado, los recursos de Bojayá nunca son suficientes para que todas las mujeres superen sus necesidades de subsistencia y puedan hacer comunidad, los microcréditos terminan empobreciendo más a las mujeres.

En este mismo sentido de evidenciar lo que ha pasado, también es relevante el llamado de atención de Vergel sobre las dificultades y tensiones en la producción de datos. Esta misma autora muestra cómo distintas organizaciones y conjuntos de organizaciones mapean las muertes de líderes sociales, las diferencias en las cifras de varias organizaciones, pero también los costos políticos de estas diferencias e indeterminaciones. La autora también muestra que a pesar de todas las cifras que existen, tantas que hay incluso contradicciones entre ellas, hay muchas cifras que no existen: el lugar específico de la persona dentro de la organización, sus tareas, las razones de las amenazas, entre otras.

Un segundo aporte del libro es que apunta a proporcionar herramientas para entender estos fracasos o disonancias. Hay cuatro hipótesis importantes, en mi opinión. La primera, es que la manera en la que se imagina la equidad de género determina las posibilidades de transformación implícitas en una política, ley o programa. En este sentido el texto de Alviar sobre los Acuerdos de Paz con las FARC muestra cómo la idea de la mujer como reproductora, cuidadora y madre subyace a buena parte de las cláusulas de género y limita sus posibilidades emancipatorias. El texto de Isabel Cristina Jaramillo, por su parte, refiriéndose también a los Acuerdos de Paz con las FARC, muestra concretamente cuáles y cuántas medidas se limitaron a usar lenguaje incluyente, cuáles implicaron “añadir a las mujeres” a medidas pensadas para los hombres y cuáles podrían ser reivindicadas como propiamente feministas. El texto de Vergel explica que las dimensiones propias del liderazgo femenino han estado ausentes en la respuesta estatal a las amenazas y atentados que sufren las mujeres. El texto de Mosquera insiste en que la mirada de los burócratas ←4 | 5→“blancos” reiteradamente construye mal y entiende mal el punto de vista de las comunidades afro con las que interactúa al reducir sus formas de comunicación a “folclor.” El texto de Olarte, finalmente, sugiere que la idea de que las mujeres son buenas ahorrando y pagando termina resultando muy costosa para las víctimas, a quienes finalmente se les prometen pagos, pero solamente se les dan créditos.

La segunda hipótesis es que las innovaciones institucionales necesitan leerse en el contexto de otras normas, políticas y programas con objetivos políticos distintos. Así, en el caso de la violencia sexual, por ejemplo, la promesa de la judicialización de los casos de la violencia sexual a la que muchos invirtieron mucho tiempo y recursos, como lo muestran Barón y Castro, termina derrotada por la imperiosa necesidad de “priorizar” los delitos con penas más graves. El texto de Lina Céspedes y Clara Cardozo, por su parte, ponen en evidencia el papel de las normas del derecho de familia, y en particular las relacionadas con la informalidad marital, juega en la estructuración de la propiedad en el conflicto y el posconflicto. El texto de Mosquera enfatiza cómo se entrelazan el contexto de racismo y el pasado de sometimiento esclavo con las narrativas del posconflicto y cómo no es posible entender estas últimas sin tener en cuenta los primeros. Olarte también presta atención al asunto de las reglas de fondo al resaltar los efectos que tienen sobre las políticas de microcrédito para las mujeres en el posconflicto las políticas sobre uso y explotación de recursos naturales y sobre violencia contra las mujeres. La continuada expropiación del campesinado y la indefensión de las mujeres son relevantes para predecir las posibilidades de “empoderamiento” de las mujeres que están recibiendo ayudas financieras en estos momentos.

Details

Pages
VIII, 316
ISBN (PDF)
9781433174049
ISBN (ePUB)
9781433174056
ISBN (MOBI)
9781433174063
ISBN (Book)
9781433174025
Language
Spanish
Publication date
2020 (August)
Published
New York, Bern, Berlin, Bruxelles, Oxford, Wien, 2020. XIII, 316 p., 1 il. blanco/negro, 11 tabla/s

Biographical notes

Isabel Cristina Jaramillo Sierra (Volume editor)

Isabel Cristina Jaramillo Sierra es abogada (1997) de la Universidad de los Andes y doctora S.J.D. (2007) de Harvard Law School. Actualmente es profesora titular en la Universidad de los Andes donde enseña derecho constitucional, teoría jurídica y derecho de familia. Ha publicado varios libros sobre la reforma legal feminista y los efectos distributivos del derecho de familia en América Latina: Mujeres, Cortes y Medios: La reforma judicial del aborto (con Tatiana Alfonso Sierra) (2008); Feminismo y Crítica Jurídica (con Helena Alviar) (2012) y Derecho y Familia en Colombia. Historias de Raza, Sexo y Propiedad (2013).

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