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Antropología y traducción en la Orden de Predicadores

by Antonio Bueno García (Volume editor)
Edited Collection 408 Pages

Summary

Una veintena de estudios tras la presentación de la obra analizan la importancia de la tarea traductora de la Orden de Predicadores para el contacto con nuevos pueblos. Si la misión en América en el siglo XVI y en Extremo Oriente, fueron los escenarios más importantes para poner en práctica los conocimientos sobre las lenguas y culturas, también lo fueron para practicar sus técnicas de acercamiento para el adoctrinamiento a los cientos de pueblos con los que debieron confrontarse, además de para poder resolver los conflictos del dogma con judíos, conversos, musulmanes o herejes. La obra supone una original contribución por el descubrimiento de los particulares métodos de instrucción de los dominicos (religiosos, pedagógicos, etc.) y los utilizados para la elaboración de gramáticas y vocabularios de multitud de lenguas de los pueblos indígenas con los que debieron entrar en contacto.

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el autor/el editor
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Índice
  • Presentación (Antonio Bueno García)
  • El traductor dominico como mediador entre lenguas y culturas: del alemán al pangasinán (Carmen Cuéllar Lázaro)
  • Dos ejemplos de actividad filantrópico-filológica de los dominicos en América (Miguel Ángel Vega Cernuda)
  • Los iniciadores de la antropología californiana: Sales (OP) y Serra (OFM) (Miguel Ángel Vega Cernuda)
  • Los dominicos “lenguas de indios”: La traducción y la interpretación misioneras como fuente de conocimiento para el estudio de disciplinas humanísticas (Pilar Martino Alba)
  • La terminología del hombre cristiano en lengua mixteca: Las ‘gramáticas’ de Antonio de los Reyes y Francisco de Alvarado (Pino Valero Cuadra)
  • Descubriendo la obra de Ramírez Donoso: Primera Gramática descriptivo-contrastiva Achí Rabinal-Español (Beatriz Valverde Olmedo)
  • Traducción antropológica misionera: El caso de la Doctrina cristiana para instrucción de los indios (Juan Antonio Albaladejo-Martínez)
  • Traducción interlingüística y antropológica en el Confesionario del dominico Agustín de Quintana (Juan Antonio Albaladejo-Martínez)
  • La teoría humanista de la traducción y el “Hechizo de lo ajeno”. Los casos de Martín de León y Horacio Carochi en la escena de la traducción americana (Cristian Cámara Outes)
  • La traducción de la Doctrina Cristiana a la extinta lengua chuchona (Luis Resines Llorente)
  • Rasgos lingüísticos y antropológicos del Popol Vuh (David Pérez Rodríguez)
  • Espacio antropológico de indígenas peruanos. Características de su lengua y su cultura (Isabel Serra Pfennig)
  • Los santos dominicos peruanos en las tradiciones de Ricardo Palma (Iván Rodríguez Chávez)
  • Dominicos valencianos: la traducción misionera como aportación al conocimiento de América y Extremo Oriente (David Pérez Blázquez)
  • La conquista espiritual de Asia. Un camino de ida y vuelta (Antonio Bueno García)
  • Las misiones dominicanas y sus obras en Oriente Lejano durante los siglos XVI y XVII (Yan Li)
  • Juan Cobo y su vida en Oriente Lejano (Yan Li)
  • La traducción como fuente histórica: el caso de la Breve y verdadera relación de los sucesos del Reyno de Camboxa al Rey Don Philipe nuestro señor, de fray Gabriel Quiroga de San Antonio, OP (Nadchaphon Srisongkram)
  • Las Nociones de fray Manuel Arellano. El discurso geográfico como acto de resistencia (Enrique Cámara Arenas)
  • Jean-Vincent Scheil, OP, assyriologue et traducteur passionné (Françoise Wirth)
  • Obras publicadas en la colección

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Presentación

La antropología, como ciencia que estudia el origen y evolución de los comportamientos a través del tiempo y del espacio, es una disciplina que cuenta con metodología y enfoque propios, provenientes tanto de las ciencias naturales como de las ciencias sociales y humanas, así como de la filosofía, la teología y muchas otras disciplinas, como las artes.

En el ámbito de las ciencias misioneras y de las que estudian el comportamiento de los religiosos en el medio en el que desarrollan su labor, la antropología es una herramienta necesaria para entender la capacidad de concebir el mundo por parte del individuo. Muchas veces el aprendizaje se realiza por medio de la realidad simbólica y a esta se acude para transmitir los conceptos que la sostienen a otros humanos, de cara a transformar el entorno y la propia personalidad mediante la utilización de estos símbolos.

La antropología encuentra en la etnografía y en la lingüística un gran apoyo para acercarse al nuevo grupo social. Las diferentes culturas y costumbres de los pueblos, unidos a su forma de expresarse con lenguas de componentes no fácilmente reconocidos (y no siempre con forma escrita) proporcionan al evangelizador la materia de su misión, aunque también serios dilemas que precisan ser resueltos.

Aunque provenientes de una cultura occidental y europea, altamente desarrollada, los religiosos se muestran cautos frente a las civilizaciones en las que realizan su misión. En líneas generales, y con la excepción hecha de algunas épocas en las que la normativa de la Corona o de la Iglesia se impuso y organizó el comportamiento de religiosos y laicos, la antropología dominicana ha pasado por diferentes fases. Los dominicos, conscientes en un primer tiempo de su responsabilidad en la administración de los valores de la fe, pasaron pronto a adoptar como punto de vista el relativismo cultural, que implica que cada cultura posee valor por sí misma, y que no existen formas de organización cultural que sean superiores o inferiores. Por lo tanto, el dominico no prioriza una cultura sobre otra, sino que procede a conocer y describir la otra y a tratar de exponer los valores de la suya propia para aplicarlos al otro.

Son varios los horizontes territoriales en los que los frailes predicadores llevan a cabo su labor antropológico-religiosa. Las tierras de América fueron sin duda el más vasto territorio donde llevaron a cabo la misión, pero también el Lejano Oriente, sin descuidar la labor en Europa (y en las provincias de España, por supuesto incluidas) o ciertas zonas de África. ← 9 | 10 →

El libro que presentamos da cuenta de muchos avatares de la acción antropológica. Abre el estudio Carmen Cuéllar Lázaro con EL TRADUCTOR DOMINICO COMO MEDIADOR ENTRE LENGUAS Y CULTURAS: DEL ALEMÁN AL PANGASINÁN, que nos acerca a la figura del traductor dominico a través de un elenco de religiosos que desde el siglo XIV hasta la actualidad han servido de puente entre lenguas y culturas. Misioneros en África y en el Extremo Oriente, reconocidos teólogos y filósofos, amantes de la cultura árabe y alemana, conocedores del latín, el italiano, el francés, el inglés y el danés, pero también del pangasinán y el ibanag. En definitiva, un paseo por una selección de traductores de la Orden de Predicadores que nos da una idea del importante papel que esta Orden ha tenido y sigue teniendo no solo desde un punto de vista espiritual, sino también en el mundo de la cultura, del patrimonio artístico e intelectual. Se destaca en estos traductores su dedicación al estudio teológico y filosófico, a la labor misionera y a la enseñanza en universidades, poniéndose de manifiesto en ellos que la Orden Dominicana tomara como ejes de su carisma precisamente el estudio y la predicación.

Prosigue Miguel Ángel Vega Cernuda con DOS EJEMPLOS DE ACTIVIDAD FILANTRÓPICO-FILOLÓGICA DE LOS DOMINICOS EN AMÉRICA, donde trata la coincidencia antroponímica de dos miembros de la orden de idéntico nombre, Francisco Ximénez. El autor nos da así la oportunidad para resaltar la actuación filantrópico-filológica de la Orden de santo Domingo en el ámbito americano, actuación que queda en la sombra, en el lado oculto de su “imagen histórica”: la mera defensa de indios. Del mismo autor, Miguel Ángel Vega, es LOS INICIADORES DE LA ANTROPOLOGÍA CALIFORNIANA: SALES (OP) Y SERRA (OFM), donde presenta y contrasta dos escritos misioneros referidos a la Antigua California que interpreta como producto de una etnografía/antropografía misioneras y que puede clasificarse como paradigma de los escritos propios de la Ilustración en este textos.

Pilar Martino Alba destaca el papel que ejercieron como antropólogos avant la lettre los misioneros intérpretes. En su capítulo LOS DOMINICOS “LENGUAS DE INDIOS”: LA TRADUCCIÓN Y LA INTERPRETACIÓN MISIONERAS COMO FUENTE DE CONOCIMIENTO PARA EL ESTUDIO DE DISCIPLINAS HUMANÍSTICAS descubre algunas de sus identidades y habla sobre sus actuaciones en ese contexto cultural, según el relato sobre la Historia de la Orden de Predicadores que hiciera el dominico fray Antonio de Remesal. En el contexto de la Misión en Centroamérica en el siglo XVI ofrece también un conocimiento antropológico y etnográfico de las nuevas culturas con las que entraron en contacto.

En la línea de los misioneros lingüistas, Pino Valero Cuadra trata LA TERMINOLOGÍA DEL HOMBRE CRISTIANO EN LENGUA MIXTECA: LAS GRAMÁTICAS DE ANTONIO DE LOS REYES Y FRANCISCO DE ALVARADO. En su contribución da a ← 10 | 11 → conocer dos de las obras más interesantes de entre las publicadas por misioneros españoles en Indias: el Arte de la lengua mixteca (1593), del dominico Antonio de los Reyes, y el Vocabulario en lengua mixteca (1593), del también dominico Francisco de Alvarado. Su intención es analizar ambas obras desde el punto de vista de su contenido doctrinal y terminológico, es decir, estudiando cómo trasvasar los conceptos cristianos a las lenguas indígenas, y si tienen su reflejo en las gramáticas sobre esas lenguas elaboradas por los misioneros dominicos.

Un descubrimiento muy interesante desde el punto de vista lingüístico es el que Beatriz Valverde Olmedo ha hecho de una Gramática elemental de la lengua quiché achí de Rabinal. Su capítulo, DESCUBRIENDO LA OBRA DE RAMÍREZ DONOSO: PRIMERA GRAMÁTICA DESCRIPTIVO-CONTRASTIVA ACHÍ RABINAL-ESPAÑOL, constituye un ejemplo admirable de la labor realizada por la orden de los dominicos, pudiendo afirmar que nos encontramos ante un tesoro tanto lingüístico como etnológico de esta pequeña comunidad guatemalteca.

Juan Antonio Albaladejo-Martínez prosigue después con varios capítulos en los que entran en juego la transferencia intercultural. El primero de ellos, Traducción antropológica misionera: El caso de la DOCTRINA CRISTIANA PARA INSTRUCCIÓN DE LOS INDIOS, permite constatar en el texto que este fraile dominico traduce los elementos idiosincrásicos del cristianismo al mundo espiritual de las sociedades amerindias y, en un segundo plano, también acerca algunos aspectos del horizonte de experiencias de los indígenas al mundo hispano. En consonancia con su adscripción genérica (el catecismo), en el texto se manifiesta, principalmente, una de las dos posibles vertientes de la traducción antropológica: la transferencia de categorías culturales endógenas del cristianismo hispano hacia las tradiciones exógenas de las sociedades amerindias. El siguiente capítulo, TRADUCCIÓN INTERLINGÜÍSTICA Y ANTROPOLÓGICA EN EL CONFESIONARIO DEL DOMINICO AGUSTÍN DE QUINTANA, muestra un ejemplo representativo de literatura misionera de 1733. El texto cubre dos áreas principales de la actividad de las órdenes religiosas en el Nuevo Mundo: por una parte, allanaron el camino a la comunicación interlingüística a través de la elaboración de diccionarios, gramáticas, sistemas de escritura y otros tipos de herramientas; por otra parte, realizaron transferencias bidireccionales de categorías culturales percibidas como ajenas con el fin de lograr un entendimiento mutuo y, de esta forma, reducir la distancia en términos de ideología y cultura que separaba a la población indígena de los hispanos. Aunque el objetivo principal del texto consista en favorecer el aprendizaje de la lengua indígena por parte de los religiosos, también pretende mejorar la comprensión de la nueva religión entre los amerindios. Este segundo objetivo explica por qué la traducción antropológica ← 11 | 12 → desempeña un papel fundamental en esta obra bilingüe, compuesta por un texto original escrito en mixe y su autotraducción castellana.

El siguiente capítulo, que lleva por título, LA TEORÍA HUMANISTA DE LA TRADUCCIÓN Y EL HECHIZO DE LO AJENO”. LOS CASOS DE MARTÍN DE LEÓN Y HORACIO CAROCHI EN LA ESCENA DE LA TRADUCCIÓN AMERICANA, permite a su autor, Cristian Cámara Outes, insistir en la idea de que los fenómenos históricos de la conquista y colonización de América estuvieron acompañados de una frenética actividad traductológica. Las más de las veces, esta actividad tuvo el objetivo declarado de asimilar y aculturizar aceleradamente a los nuevos súbditos de la Corona. Sin embargo, si se acude a los textos mismos, se comprueba que estos testimonian una pluralidad de experiencias distintas y a veces contradictorias del encuentro con lo ajeno. El trabajo expone las posiciones que ocupan Martín de León y Horacio Carochi dentro de este sistema.

Luis Resines Llorente, estudioso de los catecismos americanos, nos presenta después una interesante contribución sobre una lengua hoy muerta, LA TRADUCCIÓN DE LA DOCTRINA CRISTIANA A LA EXTINTA LENGUA CHUCHONA, en la que demuestra que el afán de presentar la fe cristiana, dio origen a la versión de los aspectos fundamentales del cristianismo en la lengua chuchona. Esta lengua, como tantas otras, es conocida por el testimonio que dejaron los misioneros; en este caso bien preciso por los dos ejemplares de la Doctrina que llevó a cabo el dominico Bartolomé Roldán.

La evangelización de Guatemala nos aporta también interesantes novedades desde el punto de vista de nuestro estudio, el capítulo titulado, RASGOS LINGÜÍSTICOS Y ANTROPOLÓGICOS DEL POPOL VUH, por David Pérez Rodríguez explica como en la obra del padre Francisco Ximénez, en la que se ha querido ver una clara influencia cristiana, pueden observarse, cuando nos acercamos al texto varios siglos más tarde con las herramientas y la técnica de la que los anteriores estudiosos no gozaron, que estas relaciones van más allá del catolicismo mismo y que determinados mitos se presentan en culturas lejanas en espacio y tiempo y cuya conexión aún a día de hoy es difícil demostrar.

Isabel Serra Pfennig, autora del siguiente texto, ESPACIO ANTROPOLÓGICO DE INDÍGENAS PERUANOS. CARACTERÍSTICAS DE SU LENGUA Y SU CULTURA presenta una visión de los Dominicos en Chile y en Argentina, haciendo un recorrido de los misioneros que sobresalieron por su labor filológica y traductora en sus primeros asentamientos. En tierras chilenas, en Nuestra Señora del Rosario en Santiago de Chile, y en la Argentina en la ciudad actual de San Miguel de Tucumán. Enclaves que dejaron rastro de la labor de los misioneros ejerciendo sus ministerios en la ← 12 | 13 → predicación y la enseñanza y también en la evangelización de los indígenas y el contacto entre culturas.

El profesor Iván Rodríguez Chávez prosigue el estudio antropológico sobre LOS SANTOS DOMINICOS PERUANOS EN LAS TRADICIONES DE RICARDO PALMA, explicando la incorporación de los dos santos peruanos dominicos: Santa Rosa de Lima y San Martín de Porres como personajes literarios en las tradiciones de Ricardo Palma, en las que dicho autor los presenta en su dimensión humana, ligados a menesteres cotidianos sencillos y humildes. La tradición que el antropólogo peruano introduce sobre estos personajes es una narración breve, con lenguaje coloquial y un fondo de humor esparcido en todo el texto y concentrado en alguna parte de estos. Los acoge por su raigambre popular, la simpatía que despiertan en el lector, en aspectos de su vida que se prestan a constituir una literatura laica.

Para concluir la parte dedicada a la experiencia antropológica americana, nos acercamos a la Península ibérica, donde David Pérez Blázquez pone el énfasis sobre los DOMINICOS VALENCIANOS: LA TRADUCCIÓN MISIONERA COMO APORTACIÓN AL CONOCIMIENTO DE AMÉRICA Y EXTREMO ORIENTE. Sirve este trabajo para mostrar de qué manera los dominicos valencianos contribuyeron al conocimiento de América y también de Asia por medio de la traducción, entendida esta en sentido amplio. Para ello, pone de manifiesto el carácter mediador intercultural y heterogéneo de los escritos misioneros, reivindicando su estudio en el ámbito de la historia de la traducción. El autor contextualiza la labor de los misioneros valencianos en el del conjunto de la Orden y aporta algunas notas sobre la vida y obra traductográfica de una veintena de ellos.

Inmersos ya también en el Lejano Oriente, Antonio Bueno García, presenta LA CONQUISTA ESPIRITUAL DE ASIA. UN CAMINO DE IDA Y VUELTA. Este sugerente título, que renueva el de la conocida Conquista espiritual de América1, pretende situar el problema de Asia en otra perspectiva bien distinta. Comienza el autor recordando los intentos fallidos por lograr un asentamiento permanente en Asia Oriental, y como los dominicos españoles lograron entrar desde Filipinas (1565) en Asia oriental: China, Japón, Vietnam, Taiwán y Corea y evangelizar estos territorios con la ayuda inestimable del aprendizaje de lenguas y el uso de la traducción. El capítulo ofrece una visión general de los hitos más importantes desde el punto de vista de su implantación y de las dificultades de asentar los principios cristianos en un territorio dominado por una filosofía y religión milenarias. ← 13 | 14 → Aunque a diferencia de lo que sucedió en América, termina expresando las serias dificultades que les obligaron a volver y regresar con nuevas ideas.

Yan Li incide de nuevo en estas cuestiones con otra perspectiva con LAS MISIONES DOMINICANAS Y SUS OBRAS EN ORIENTE LEJANO DURANTE EL SIGLO XVI Y XVII, Al tratar de la región geográficamente más remota y misteriosa para Europa, expone su papel importante en la antropología misionera por ser el escenario donde tenían lugar infinitos choques e intercambios culturales. Entre todos los conflictos a los que se enfrentó la misión dominicana se nos destaca la famosa Disputa de los Ritos y el importante papel que jugó en la divulgación cristiana en Oriente Lejano. El estudio consta de tres partes. La primera la de los contextos socioculturales a finales de la dinastía Ming, época en la que llegan las misiones de predicadores al Lejano Oriente; la segunda la que presenta a Ángel Cocchi y Juan Bautista de Morales, los dos primeros dominicos en entrar en el imperio chino; y la tercera la que presenta una revisión bibliográfica de las obras que realizaron en aquella misión durante el siglo XVI y XVII en Asia. Yan Li es también autor del siguiente capítulo: JUAN COBO Y SU VIDA EN ORIENTE LEJANO, un estudio que relata las peripecias de este diplomático, traductor, astrónomo y sinólogo, que destacó además por la importancia de haber traducido la primera obra china traducida a idiomas europeos, Peng Sim Po Cam.

Desde otra parte del continente asiático, Nadchaphon Srisongkram presenta la acción en Camboya. Su estudio, LA TRADUCCIÓN COMO FUENTE HISTÓRICA: EL CASO DE LA BREVE Y VERDADERA RELACIÓN DE LOS SUCESOS DEL REYNO DE CAMBOXA AL REY DON PHILIPE NUESTRO SEÑOR, DE FRAY GABRIEL QUIROGA DE SAN ANTONIO, OP, da cuenta de los hechos militares en aquel país, poco tiempo después de ocurridos y publicados en Valladolid en 1604. Durante mucho tiempo este texto fue prácticamente inaccesible para el gran público, hasta que en 1914 apareció una traducción al francés, a cargo de Antoine Cabaton, con un estudio preliminar y abundantes notas. El objetivo del trabajo es describir la historia de la traducción al francés del libro y las misiones dominicas en Camboya durante el siglo XVI.

Un hecho muy diferente es el relatado por Enrique Cámara Arenas. Su trabajo, LAS NOCIONES DE FRAY MANUEL ARELLANO. EL DISCURSO GEOGRÁFICO COMO ACTO DE RESISTENCIA, presenta desde el punto de vista antropológico la geografía, disciplina definida en ocasiones como ‘la ciencia del mundo’. La historia, que presenta presiones ideológicas y políticas, en la que se ve auto-legitimarse en convenientes corrientes de pensamiento, puede constituirse incluso en instrumento de expansión colonial. Las Nociones de Geografía General del dominico fray Manuel Arellano Remondo, constituyen en definitiva una valiosa vía de acceso ← 14 | 15 → al modo de pensar y la complexión ideológica con los que España se internaba en siglo XX, escenario de importantes reestructuraciones políticas, y que sería testigo a un tiempo del vertiginoso ascenso de Estados Unidos, y la confirmación definitiva de la decadencia española.

Françoise Wirth cambia de registro e incluso de lengua (el francés) para hablarnos de otro destacado asunto antropológico en el que interfiere Oriente Medio además de Europa, el de JEAN-VINCENT SCHEIL, OP, ASSYRIOLOGUE ET TRADUCTEUR PASSSIONNÉ. Nacido a mediados del siglo XIX en Koenigsmacker, un pueblo del departamento francés de Moselle, Jean Scheil pasa a formar parte tras la guerra Franco-Prusiana a Alemania. Alsacia y el departamento de Moselle y más tarde retornado a Francia tras el fin de la primera guerra mundial. En el transcurso de ese periodo, Scheil realizó numerosos viajes y se convirtió en un orientalista renombrado, famoso por su notable conocimiento de la escritura cuneiforme, su traducción del Código de Hammurabi y otras numerosas inscripciones. Probablemente, su pertenencia a la Orden de los Predicadores hizo posible que se convirtiera en un asiriólogo altamente cualificado y un experto en lenguas antiguas tales como sumerio, acadiano y elamita.

Esperamos que el libro, rico en experiencias de índole social, humana, lingüística y religiosa contribuya en buena manera a vislumbrar los comportamientos antropológicos de la Orden de Predicadores.

Biographical notes

Antonio Bueno García (Volume editor)

Antonio Bueno García es licenciado y doctor en Filología Francesa por la Universidad de Valladolid (UVa) (España). Es Profesor Acreditado como Catedrático en la Facultad de Traducción e Interpretación de Soria (UVa), Coordinador del Máster de Traducción Profesional e Institucional y del Doctorado interuniversitario (UVA-UA) Traductología, Traducción Profesional y Audiovisual. Es investigador principal de los proyectos de Catalogación y estudio de las traducciones de los dominicos, franciscanos y agustinos españoles e iberoamericanos.

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