Loading...

Discursos de la victoria

Modelos de legitimación literaria y cultural del franquismo

by Diego Santos Sánchez (Volume editor) Fernando Larraz (Volume editor)
Edited Collection 254 Pages

Summary

La dictadura franquista no solo reprimió los valores ajenos a su ortodoxia moral, religiosa y política, sino que también se valió de un grupo de intelectuales y de una amplia variedad de recursos para dictar sus propios dogmas. Este volumen examina cómo, a través de diversas modalidades textuales (narrativa, poesía, periodismo, crítica…), se trataron de imponer a la sociedad de la posguerra discursos unívocos que abarcaran creencias, comportamientos y adhesiones normativas con la complicidad de escritores y escritoras de las distintas familias ideológicas que sustentaban el régimen.

Table Of Content

  • Cubierta
  • Título
  • Copyright
  • Sobre el editores
  • Sobre el libro
  • Esta edición en formato eBook puede ser citada
  • Índice
  • List of Contributors
  • De la victoria a la paz: construcciones discursivas de legitimación del régimen franquista (Diego Santos Sánchez y Fernando Larraz)
  • La Guerra Civil como mito fundacional
  • Perspectivas históricas en la novela triunfalista: la toma del Cuartel de la Montaña y el asedio del Alcázar de Toledo en Madrid, de Corte a cheka, de Agustín de Foxá (Alain Íñiguez Egido)
  • Visiones del “Madrid rojo” en Francisco Camba y Wenceslao Fernández Flórez (Javier Sánchez Zapatero)
  • La construcción del nuevo canon
  • La construcción del canon poético en la primera década de la dictadura franquista (Pilar Molina Taracena)
  • Poesía en armas desde Destino (1939–1941). La tertulia Musa Musae y la colección Azor (Blanca Ripoll Sintes)
  • Manuel Machado en La Estafeta Literaria (1944–1946) (Sofía González Gómez)
  • Normalización internacional del régimen
  • De la crónica a la ficción. José Antonio Giménez Arnau, cronista de la Alemania nazi en los prolegómenos de la guerra mundial (Fernando Larraz)
  • El diario ABC, los judíos y los campos de concentración (Paris González-Albo Manglano)
  • Las instituciones culturales del protectorado marroquí durante el franquismo: instrumentalización e internacionalización en torno a al-Andalus (1939–1956) (Rocío Velasco de Castro)
  • Formulaciones discursivas del otro
  • “Retratos hechos y derechos de cuerpo entero”: las mujeres en la narrativa breve de Julia Maura (Susana Bardavío Estevan)
  • Lecturas del exilio en la revista Correo Literario (1950–1954) (Javier Domingo Martín)
  • Hacia un nuevo mito: la Paz
  • ¿Ha estallado la paz? La construcción de la paz en la trilogía bélica de Gironella (Claudio Moyano Arellano)
  • Obras publicadas en la colección

←6 | 7→

List of Contributors

Susana Bardavío Estevan

Universidad de Burgos

Javier Domingo Martín

Universidad Complutense de Madrid

Paris González-Albo Manglano

Universidad Complutense de Madrid

Sofía González Gómez

Centro de Ciencias Humanas y Sociales – CSIC

Alain Íñiguez Egido

Universidad Complutense de Madrid

Fernando Larraz

Universidad de Alcalá

Pilar Molina Taracena

Technological University Dublin

Claudio Moyano Arellano

Universidad de Valladolid

Blanca Ripoll Sintes

Universitat de Barcelona

Javier Sánchez Zapatero

Universidad de Salamanca

Diego Santos Sánchez

Universidad Complutense de Madrid

Rocío Velasco de Castro

Universidad de Extremadura

←8 | 9→

Diego Santos Sánchez y Fernando Larraz

De la victoria a la paz: construcciones discursivas de legitimación del régimen franquista

La victoria del bando rebelde en 1939 se convirtió en la piedra angular de un nuevo régimen que habría de prolongarse durante varias décadas. Desde su mismo arranque, el franquismo trató de encubrir su origen ilegítimo a través de una operación discursiva orquestada por un conjunto amplio y diverso de propagandistas que aportaron las habilidades retóricas necesarias para normalizar la anomalía, para dotar de sentido trascendental a un orden que se había impuesto por la fuerza y, en última instancia, para conferir al régimen una legitimidad imprescindible para su propia consolidación y pervivencia. Los discursos que resultan de esa operación convierten la victoria sobre la España republicana en génesis de un nuevo proyecto nacional y se conciben como herramienta para dar coherencia a esa nueva España, en primer momento, y para garantizar su existencia, en el largo plazo. Ese abanico discursivo, que se forjó y propagó a través de la literatura, la prensa y las instituciones culturales, es lo que hemos venido en llamar discursos de la victoria. Los trabajos que componen este volumen analizan ese conjunto de discursos con la voluntad de responder a una cuestión: cómo determinadas producciones textuales elaboradas durante la dictadura franquista sirvieron para dar forma a un argumentario político, social, histórico, estético y moral que demostrara la necesidad del nuevo Estado.

Los mecanismos retóricos y las estrategias del campo cultural que ayudaron a configurar y a legitimar esa realidad a la que comúnmente se llama franquismo fueron complejos, conflictivos y variables, como lo fue la propia ideología de la dictadura. En un eje cronológico, los discursos analizados en este volumen comienzan a articularse durante la Guerra Civil, tienen una extraordinaria profusión durante la primera posguerra, experimentan las primeras rectificaciones con la caída de los regímenes fascistas y el inicio de la Guerra Fría y, en los años sesenta, se reformulan para garantizar, bajo un modelo anómalo de modernidad, la supervivencia del régimen al menos hasta la muerte del dictador. Desde un punto de vista conceptual, los capítulos de este libro abordan un amplio espectro temático: desde la reflexión sobre la propia guerra hasta la reconstrucción del canon, la normalización internacional o las formulaciones ←9 | 10→del otro. Sus autoras y autores proponen nuevos acercamientos a algunas regiones poco exploradas de esa vasta cartografía que es el franquismo.

La comunicación pública en un Estado totalitario suele regirse por una estrategia dual: si por un lado la represión cultural, encarnada fundamentalmente en la censura, se encarga de silenciar la heterodoxia, por otro lado se despliega una propaganda encargada de forjar la ortodoxia. Esta, tendenciosa, sesgada y apoyada en el miedo y la represión de relatos alternativos, se impone como discurso único gracias a una multiplicidad de mecanismos que le permiten llegar a conclusiones inmunes a la contraargumentación. Como en otras dictaduras, en el caso de la franquista se hizo precisa la concurrencia de intelectuales oficiales que, con distintas fórmulas y a través de medios diversos, permitieron disfrazar los matices y suavizar los reparos de la nueva ideología, generando una inapelable legitimidad discursiva.

La primera sección del volumen presta atención a la construcción del relato llamado a convertir la Guerra Civil en mito fundacional del nuevo Estado franquista. Los dos trabajos que componen esta sección analizan el servicio que la narrativa de ficción brindó para la conversión de los hechos bélicos en el mito que legitimaba el nuevo régimen. Se descubre en la labor de los narradores que trataron de historiar los hechos un indisimulado afán de idealización y fosilización de una interpretación histórica en torno a un conjunto cerrado de ideologemas. Tanto durante la guerra como en los años de la primera posguerra, la profusión de novelas sobre el propio conflicto, que ahondaban especialmente en el “terror rojo”, cumplió la función de crear una lógica en los acontecimientos que favoreciera la lectura de una sublevación militar reaccionaria como una cruzada para la liberación de la Nación. Los dos primeros capítulos del libro son sendas muestras elocuentes de cómo aquella elaboración discursiva, que permeó el imaginario social a través de las armas de la propaganda, tuvo una primigenia construcción narrativa en manos de escritores profesionales. En aquellos textos, la guerra aparece representada de una manera simplista y maniquea, ajena a toda problematicidad, como un litigio entre el bien y el mal, entre el heroísmo y la rapiña, entre caballeros y bribones, entre el orden y la barbarie.

Alain Íñiguez Egido brinda un ejemplo muy claro de ello en su capítulo, en el que se muestran los mecanismos de manipulación de la novela Madrid, de Corte a cheka (1938), de Agustín de Foxá, escrita y publicada durante la propia guerra. El texto convirtió en paradigma de heroísmo nacional y perfidia roja dos hechos ocurridos durante los primeros meses de la contienda: la toma del Cuartel de la Montaña de Madrid y el asedio del Alcázar de Toledo. Íñiguez contrasta los relatos que se hacen en las novelas con las evidencias historiográficas y las ←10 | 11→divergencias entre ambos le sirven para concluir que Madrid, de Corte a cheka está escrita para servir al relato del martirologio de los sublevados (los militares que defendieron el Cuartel de la Montaña; el general Moscardó, su hijo, los cadetes y civiles que se atrincheraron en el Alcázar) y a la caracterización de los republicanos como una turba destructora, inhumana e insensible al valor de la tradición artística nacional, muy de acuerdo con el pensamiento clasista y tradicionalista de Foxá.

Uno de los motivos más reiterados para justificar a posteriori la sublevación militar del 18 de julio de 1936 hasta convertirlo en mito fundacional del nuevo Estado fue la necesidad patriótica de atajar la barbarie antinacional de los republicanos. Para ello, se extremó la representación de Madrid durante los casi tres años de guerra y resistencia como muestra del infierno rojo, a cuya caracterización sirvieron usos descomedidos de la retórica literaria. Se prestaron a ello, entre otros muchos, dos escritores bien conocidos antes de 1936 y que contaban con la autoridad de haber sido testigos del Madrid bélico: Julio Camba y Wenceslao Fernández Flórez. Al análisis de sus respectivas novelas, Madridgrado (1939) y Una isla en el mar rojo (1942), dedica su trabajo Javier Sánchez Zapatero, quien examina cómo se construye la tesis de ambas novelas: que la victoria franquista era necesaria para impedir la perpetuación de la anarquía y la desnacionalización como consecuencia del imperio rojo sobre la capital española. En estas novelas, el conjunto de descripciones de matanzas indiscriminadas, influencia soviética, estupidez destructiva de los milicianos, inepcia de los políticos republicanos, desenfrenada vesania del populacho, anulación de toda fuente de autoridad e inmoralidad sexual forman un conjunto apocalíptico que justifica la intervención militar como un deber histórico de liberación. De este modo, son estas novelas sendas muestras de cómo la literatura contribuyó a hacer del Madrid en guerra un mito simplificador, el del “Madrid rojo”, con el que se legitimó la represión subsiguiente.

El final de la guerra trajo consigo la aniquilación de las redes literarias e intelectuales de la Segunda República, que fue preciso reconstruir a partir de 1939. En esa reconstrucción faltaban las voces de muchos republicanos, asesinados o exiliados; otros, los que se mantuvieron en el interior, intentaron sobrevivir en el nuevo orden y ubicarse en un nuevo campo literario que subvertía buena parte de las prácticas del anterior. Durante la primera posguerra, entre las posibilidades de ser intelectual, la neutralidad era un complicado y riesgoso ejercicio al que se vieron abocados muchos de estos perdedores, eludiendo la crítica y amparándose a menudo en la expresión del desasosiego existencial. Otros, en cambio, optaron por contemporizar explícitamente con el régimen y colaborar con sus órganos oficiales de expresión. Ello obligó al establecimiento ←11 | 12→de nuevas formas de socialización: las revistas, antologías, tertulias… creadas objetivaron las nuevas posiciones de los actores del campo literario. La poesía de la victoria, en concreto, precisó de la construcción de cánones que vertebraran un campo aparentemente fértil por el florecimiento de revistas y antologías. Como demuestra en su trabajo Pilar Molina Taracena, el canon de la poesía española de la posguerra se instituyó sobre el vacío dejado por los poetas que habían marchado al exilio y fundamentalmente en función del criterio de haber sido incluido en alguna de las antologías poéticas que, en loor del alzamiento, de los caídos y de José Antonio, se publicaron durante la guerra. Es asimismo muy relevante aquilatar, como hace la autora en su trabajo, las continuidades y rupturas que se dan entre determinados grupos que sobreviven a la guerra.

Ejemplo significativo de los procesos de constitución de las redes de la poesía de la victoria es el que aporta Blanca Ripoll Sintes en torno a la abundante presencia entre 1939 y 1941 en la revista Destino —una de las fuentes más relevantes para examinar el reordenamiento de la cultura tras la guerra— de dos núcleos poéticos íntimamente relacionados pero sujetos a cronologías diferentes: el barcelonés de Azor y el madrileño de Musa Musae, con sus respectivos proyectos editoriales y periodísticos. Ambos significan sendos hitos en el desarrollo de las poéticas fascistas en España. En los poemas, libros y revistas que produjeron se percibe la intención propagandística de objetivar en versos la estética política de la victoria: gusto clasicista, exaltación imperialista, carácter épico e intimismo religioso. El resultado de esta poética celebratoria, tradicionalista, arraigada y oficialista es el radical empobrecimiento de la poesía española, ahogada por la grandilocuencia, la falta de sinceridad, la reiteración de formas clásicas, la uniformidad y el excesivo idealismo que la divorciaban de la realidad inmediata. Ripoll Sintes concluye que todo cambiará a partir de 1943, cuando el proyecto fascista que representan Azor y Musa Musae se desvanezca por su propia inoperancia y por la fuerza con que irrumpe la expresión del desarraigo de Dámaso Alonso, Vicente Aleixandre y el grupo leonés de Espadaña, que alumbran nuevos rumbos para una poesía más moderna y menos programática.

Biographical notes

Diego Santos Sánchez (Volume editor) Fernando Larraz (Volume editor)

Diego Santos Sánchez es profesor de Literatura Española en la Universidad Complutense de Madrid. Su trabajo se centra en las relaciones entre el teatro y la dictadura de Franco, prestando especial atención a la censura y al exilio republicano de 1939. Es miembro del Grupo de Estudios del Exilio Literario (GEXEL) y del Instituto del Teatro de Madrid (ITEM). Fernando Larraz es profesor de Literatura Española en la Universidad de Alcalá. Su investigación se centra en la cultura del exilio republicano de 1939, la narrativa española contemporánea y la historia de la edición y la censura editorial. Es miembro del Grupo de Estudios del Exilio Literario (GEXEL).

Previous

Title: Discursos de la victoria